{"id":1433,"date":"2016-08-31T16:15:16","date_gmt":"2016-08-31T16:15:16","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2016\/08\/31\/acuerdo-entre-las-farc-y-el-gobierno-de-colombia\/"},"modified":"2016-08-31T16:15:16","modified_gmt":"2016-08-31T16:15:16","slug":"acuerdo-entre-las-farc-y-el-gobierno-de-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2016\/08\/31\/acuerdo-entre-las-farc-y-el-gobierno-de-colombia\/","title":{"rendered":"Acuerdo entre las FARC y el gobierno de Colombia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em><img loading=\"lazy\" class=\" alignleft size-full wp-image-1432\" src=\"http:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/santos-farc-acuerdo-paz.jpg\" width=\"240\" height=\"148\" alt=\"Santos (izquierda), Raul Castro (centro) y Timochenko (FARC, derecha)\" style=\"margin-right: 5px; float: left;\" srcset=\"https:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/santos-farc-acuerdo-paz.jpg 600w, https:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/santos-farc-acuerdo-paz-300x185.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/>El gobierno colombiano de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en La Habana la firma de un acuerdo de paz, despu\u00e9s de 52 a\u00f1os de conflicto armado y 4 a\u00f1os de negociaciones.<\/em><\/p>\n<p><em>Escribe:<\/em> <strong>Miguel Lamas<\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Luego de m\u00e1s de una d\u00e9cada de conflicto armado, en 1964 se funda la guerrilla de las FARC. Al principio surgi\u00f3 como autodefensa armada campesina ante la violencia asesina de la oligarqu\u00eda que los despojaba de sus tierras. Durante este medio siglo hubo 4.900.000 campesinos desplazados, y unos 200.000 asesinados, la mayor\u00eda por escuadrones de la muerte paramilitares aliados a los cuerpos represivos, as\u00ed como decenas de miles de desaparecidos.<\/p>\n<p>En 1985, en un primer intento de paz y participaci\u00f3n pol\u00edtica, las FARC formaron el partido \u00abUni\u00f3n Patri\u00f3tica\u00bb, pero m\u00e1s de 3.500 de sus militantes, muchos de sus principales dirigentes y candidatos electorales, fueron asesinados por bandas paramilitares de ultraderecha al servicio del estado.<\/p>\n<p>El estado colombiano y los partidos de los empresarios se aprovecharon del largo conflicto armado para justificar todas las tropel\u00edas contra el pueblo, el recorte de las libertades democr\u00e1ticas, el paramiltarismo, la bases militares gringas, el Plan Colombia, el asesinato de m\u00e1s de cinco mil dirigentes y militantes de la Central Unitaria de Trabajadores, y el robo de m\u00e1s de un mill\u00f3n de hect\u00e1reas a los campesinos pobres por la v\u00eda del desplazamiento forzado, entre otros cr\u00edmenes.<\/p>\n<p><strong>Decadencia pol\u00edtica de las FARC<\/strong><\/p>\n<p>Dirigidas por el Partido Comunista, las FARC fueron perdiendo toda perspectiva revolucionaria, hasta que su objetivo central fue su propia supervivencia. Al comenzar las negociaciones de paz en septiembre del 2012, una declaraci\u00f3n de la UIT-CI se\u00f1alaba: \u00abLas FARC, desde los a\u00f1os 80, adem\u00e1s de alejarse del movimiento campesino, terminaron degrad\u00e1n- dose pol\u00edtica y militarmente [&#8230;] fueron abandonando, en los hechos, el programa de la reforma agraria para reemplazarlo por el cobro de impuestos a los terratenientes [&#8230;] se fueron transformando en una gran cooperativa armada\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abSomos ganaderos, somos productores de arroz [&#8230;] de muchas cosas [&#8230;] Es decir, tenemos un dinero que desde hace a\u00f1os se viene vinculando al proceso productivo&#8230; As\u00ed se reproduce el capital\u00bb, dec\u00eda un dirigente guerrillero entrevistado por Fabio Castillo en 1988.<\/p>\n<p>Prosigue la declaraci\u00f3n de la UIT-CI: \u00abDesde esos a\u00f1os pasan a cobrar un impuesto a los intermediarios de los narcos. Y agudizan sus m\u00e9todos aberrantes de los secuestros extorsivos, captura de civiles en las carreteras, llamadas \u00abpescas milagrosas\u00bb, que los fueron alejando de la simpat\u00eda de las masas colombianas, que finalmente terminaron repudiando de forma generalizada a las FARC. [&#8230;] Estos m\u00e9todos aberrantes se combinaron con que las FARC nunca tuvieron la pol\u00edtica de buscar unir la lucha campesina con la urbana y del movimiento obrero. Nunca apoyan las huelgas obreras\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El acuerdo de paz<\/strong><\/p>\n<p>La negociaci\u00f3n y el acuerdo se logran con el apoyo pol\u00edtico y log\u00edstico del gobierno cubano de Ra\u00fal Castro. Son 300 p\u00e1ginas, llenas de declaraciones de buenas intenciones. Pero en el tema agrario, que dio origen al levantamiento, se crean Zonas de Inter\u00e9s de Desarrollo Econ\u00f3mico y Social (Zidres) con una concepci\u00f3n neoliberal, zonas libres de impuestos y abiertas a la inversi\u00f3n extranjera. Esto endulzado con la promesa de entregar un \u00abporcen- taje\u00bb, a determinar, de la tierra de las Zidres a campesinos sin tierras.<\/p>\n<p>El acuerdo establece que las FARC deben entregar sus armas a la ONU, les otorga por ley un m\u00ednimo de 5 diputados y 5 senadores en el Congreso Nacional, que podr\u00e1 aumentar seg\u00fan la votaci\u00f3n del partido pol\u00edtico que creen las FARC. Dicho partido recibir\u00e1 2.400.000 d\u00f3lares por a\u00f1o \u00abpara difundir sus ideas\u00bb. Cada guerrillero recibir\u00e1 3.500 d\u00f3lares. Un tribunal especial \u00abtransicional\u00bb juzgar\u00e1 los delitos graves de lesa humanidad y cr\u00edmenes de guerra cometidos durante el conflicto. Aunque no hay amnist\u00eda y podr\u00edan ser juzgados militares, paramilitares y guerrilleros, se abreviar\u00e1n las penas a un m\u00ednimo sin c\u00e1rcel efectiva, en caso de confesi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00abGato encerrado\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Como se\u00f1alamos en el 2012 \u00abconsideramos que la negociaci\u00f3n se deber\u00eda circunscribir al cese del enfrentamiento armado, a exigir un alto el fuego inmediato, la reinserci\u00f3n a la vida social de los insurgentes, plenas garant\u00edas para su vida y derechos democr\u00e1ticos para que puedan actuar como partido o movimiento pol\u00edtico\u00bb. Esto hubiera sido leg\u00edtimo en el marco de una lucha armada que perdi\u00f3 apoyo popular.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del acuerdo firmado, constatamos que no se circunscribe a lo anterior, ya que el acuerdo habla de \u00abreconciliaci\u00f3n\u00bb con los militares genocidas, y se convirti\u00f3 en un aval a la pol\u00edtica econ\u00f3mica neoliberal del gobierno de Santos, especialmente a abrir a\u00fan m\u00e1s la tierra a la depredaci\u00f3n imperialista. Por eso es un acuerdo con \u00abgato encerrado\u00bb, un enga\u00f1o al pueblo que apoya el cese del conflicto armado. Un acuerdo que Santos quiere ofrecer como garant\u00eda a inversores imperialistas en agroindustria y miner\u00eda, avalado por las FARC.<\/p>\n<p>Por eso, aunque estamos a favor de las garant\u00edas democr\u00e1ticas, derecho a la participaci\u00f3n pol\u00edtica y de reinserci\u00f3n de la vida social de los guerrilleros de las FARC, los socialistas revolucionarios tenemos que denunciar que el acuerdo tiene este contenido proimperialista y de impunidad a los genocidas paramilitares y militares.<\/p>\n<p>No puede haber reconciliaci\u00f3n ni verdadera paz y garant\u00edas democr\u00e1ticas, si no se castiga a los militares genocidas que siguen encabezando las fuerzas armadas. Esta lucha sigue pendiente, aunque las FARC la abandonen. Los trabajadores, maestros, campesinos, estudiantes, ind\u00edgenas y el pueblo colombiano se vienen alzando en los \u00faltimos a\u00f1os en importantes luchas, huelgas y bloqueos de caminos. Son los que s\u00ed est\u00e1n defendiendo derechos laborales, la educaci\u00f3n gratuita, luchando por verdadera reforma agraria con tierra para el campesino y enfrentando los planes proimperialistas de Santos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gobierno colombiano de Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en La Habana la firma de un acuerdo de paz, despu\u00e9s de 52 a\u00f1os de conflicto armado y 4 a\u00f1os de negociaciones. 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