{"id":15599,"date":"2023-09-22T18:11:48","date_gmt":"2023-09-22T18:11:48","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/?p=15599"},"modified":"2023-09-26T18:36:29","modified_gmt":"2023-09-26T18:36:29","slug":"la-crisis-alimentaria-y-el-dominio-de-las-multinacionales-de-los-alimentos-y-su-distribucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2023\/09\/22\/la-crisis-alimentaria-y-el-dominio-de-las-multinacionales-de-los-alimentos-y-su-distribucion\/","title":{"rendered":"La crisis alimentaria y el dominio de las multinacionales de los alimentos y su distribuci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Por<strong> Reynaldo Saccone, ex presidente de la CICOP* y dirigente de Izquierda Socialista\/UIT-CI, de Argentina. <\/strong><\/p>\n<p>19\/9\/2023. Uno de cada diez habitantes del planeta no come lo necesario para vivir, seg\u00fan los \u00faltimos datos de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO por sus siglas en ingl\u00e9s), entidad que hace unos a\u00f1os lanzara el programa \u201cHambre Cero para el 2030\u201d. En lugar de descender hacia el cero previsto, el hambre en el mundo aument\u00f3 del 8% de la poblaci\u00f3n mundial en 2019 al 9,3% en 2020; alcanz\u00f3 en 2021 al 9,8% y se esperaba en 2022 que llegara al 10% de la poblaci\u00f3n mundial (FAO, 2022), cosa que as\u00ed sucedi\u00f3. Los hambrientos suman 828 millones en el planeta y mueren por esa causa 24.000 personas por d\u00eda, casi 9 millones por a\u00f1o. Por la mala alimentaci\u00f3n, uno de cada cinco ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os en el mundo tiene retraso del crecimiento. La FAO calculaba en 2022 que solamente un 31% de la poblaci\u00f3n mundial disfrutaba de una dieta considerada saludable. Obviamente se trata de habitantes de los pa\u00edses imperialistas del llamado primer mundo y de las clases dominantes del resto de los pa\u00edses.<\/p>\n<p>La dieta insuficiente en calor\u00edas es solo una parte de la crisis alimentaria. La otra parte es la malnutrici\u00f3n: uno de cada cuatro habitantes (unos 2000 millones) recibe alimentaci\u00f3n suficiente en calor\u00edas (que mantiene su energ\u00eda para vivir y trabajar), pero deficiente en nutrientes como prote\u00ednas de alto valor biol\u00f3gico, vitaminas, minerales y micronutrientes (necesarios para la inmunidad y el desarrollo del sistema nervioso y otros). Por los bajos salarios y la desocupaci\u00f3n, las familias de trabajadores y otros sectores populares se ven obligados a consumir la comida barata, rica en calor\u00edas y pobre en nutrientes, basada en alimentos industrializados que vienen con exceso de grasas, harinas, az\u00facar, sal y adem\u00e1s cargados de conservantes, saborizantes y colorantes artificiales, comida que \u201cengorda, pero no alimenta\u201d. Aumenta la grasa corporal, altera el metabolismo, disminuye la inmunidad y favorece la aparici\u00f3n tanto de infecciones como de hipertensi\u00f3n, diabetes, c\u00e1ncer y otras enfermedades degenerativas.<\/p>\n<p>El sobrepeso ya no es signo de alimentaci\u00f3n suficiente, aunque excesiva, de los sectores de altos ingresos. Hay ahora una obesidad distinta que crece en todos los pa\u00edses, especialmente entre las familias populares y la clase obrera que indica malnutrici\u00f3n. Se calcula que el 39% de la poblaci\u00f3n tiene sobrepeso y es particularmente da\u00f1ina en los ni\u00f1os a quienes afecta en su desarrollo y maduraci\u00f3n. Detr\u00e1s de cada ni\u00f1o obeso hay un riesgo aumentado de enfermedad. La cantidad de obesos juveniles que era de 2.9% en el a\u00f1o 2000 hab\u00eda aumentado al 6,8 % en el a\u00f1o 2016 y seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) va en aumento, a\u00fan en un continente donde reina el hambre como lo es \u00c1frica. En las Am\u00e9ricas, los ni\u00f1os obesos que tienen entre 5 y 19 a\u00f1os alcanzaban en 2016 el 14,4 % de esa franja etaria. <em>(Consultor de Salud<\/em>, Bogot\u00e1, Michell Andrea Vivas, 23\/5\/2022).<\/p>\n<p>Esa desigualdad clasista ante el hambre que hay al interior de cada naci\u00f3n es similar a la que se da entre pa\u00edses, en este caso, imperialistas y semicoloniales. Si observamos solo los 14 pa\u00edses que tienen m\u00e1s de 100 millones de habitantes (contando a la Uni\u00f3n Europea como un solo pa\u00eds) encontramos que siete de ellos tienen \u00edndices graves de carencias alimentarias con consecuencias tanto en el crecimiento y desarrollo como en la mortalidad de los ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os (India, Pakist\u00e1n, Banglad\u00e9s, Indonesia, Filipinas, Nigeria y Etiop\u00eda). Todos fueron colonias de potencias imperialistas (Reino Unido, Pa\u00edses Bajos y Estados Unidos) hasta despu\u00e9s de la 2da. Guerra Mundial. Durante siglos fueron despojados de sus recursos naturales y confinados a cultivos destinados al mercado mundial para provecho de sus esclavizadores y en desmedro de sus necesidades. Hoy contienen dentro de sus fronteras al 30% de la poblaci\u00f3n mundial, pero el 45% de los hambrientos. En el otro extremo de la lista, con los mejores \u00edndices, se encuentran cuatro pa\u00edses imperialistas: la Uni\u00f3n Europea, Estados Unidos, Jap\u00f3n y China (siempre de acuerdo a datos del Banco Mundial que se limita a reproducir las cifras oficiales que dan los gobiernos). Re\u00fanen casi el mismo porcentaje de habitantes (29%) pero solo el 8% de los desnutridos del mundo. Una diferencia abismal en perjuicio de los pa\u00edses coloniales que exime de cualquier otro comentario. Los tres colosos restantes, (Rusia, Brasil, y M\u00e9xico) est\u00e1n en una situaci\u00f3n intermedia.<\/p>\n<p><strong>Hubo un salto en la producci\u00f3n de alimentos, pero bajo el dominio de los monopolios y su sed de ganancias<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan los voceros del capitalismo imperialista y las multinacionales el hambre en el mundo se debe a una \u201ccrisis alimentaria\u201d generada porque el crecimiento poblacional es m\u00e1s r\u00e1pido que la capacidad de la producci\u00f3n de alimentos, la cual, a su vez, se ve afectada por el cambio clim\u00e1tico y, ahora, por la guerra en Ucrania. Ciertamente las sequ\u00edas y la guerra en Ucrania inciden en la producci\u00f3n mundial de alimentos, pero lo hacen solo coyunturalmente. El hecho incontrastable es que en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os la producci\u00f3n creci\u00f3 dr\u00e1sticamente. No solo en volumen general, sino en proporci\u00f3n a la poblaci\u00f3n. Hoy hay m\u00e1s alimentos por habitante del planeta que al comienzo de los a\u00f1os \u201960 del siglo pasado. El argumento de menor producci\u00f3n es completamente falso. El problema es el dominio que las multinacionales ejercen sobre la producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los alimentos que impide que la humanidad pueda disfrutar de una alimentaci\u00f3n suficiente y saludable. La cuesti\u00f3n de fondo es el capitalismo.<\/p>\n<p>En 1960 la poblaci\u00f3n mundial era de 3.000 millones, de los cuales la tercera parte viv\u00eda en ciudades. En 2022 lleg\u00f3 a 8.000 millones, creci\u00f3 m\u00e1s del doble y la poblaci\u00f3n urbana lleg\u00f3 a ser la mitad, el 56%. La producci\u00f3n de los cuatro principales granos alimenticios (soja, ma\u00edz, trigo, arroz) se dispar\u00f3 entre 1961 y 2020. Sumada su producci\u00f3n per c\u00e1pita pas\u00f3 de 3.070 a 7.760 kg; no solo acompa\u00f1\u00f3 el crecimiento de la poblaci\u00f3n, sino que logr\u00f3 que cada habitante del planeta disponga hoy del doble de granos que hace sesenta a\u00f1os. Por cada grano, los aumentos resultan a\u00fan m\u00e1s espectaculares: el trigo subi\u00f3 un 242%; el arroz, 251%; el ma\u00edz, 467% y la soja, nada menos que 1215%.<\/p>\n<p>Este salto es fruto de descubrimientos cient\u00edficos, avances t\u00e9cnicos y nuevas formas en la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n que se iniciaron con la llamada \u201crevoluci\u00f3n verde\u201d de los a\u00f1os \u201950. En medio del auge de las revoluciones de posguerra y los levantamientos de las masas pauperizadas y hambrientas de las antiguas colonias, -como describe Andr\u00e9 Gunder Frank<em>&#8211;<\/em> la revoluci\u00f3n verde fue planeada por el Banco Mundial y otros organismos internacionales \u201cpara detener a la [revoluci\u00f3n] roja, para abastecer las ciudades de alimentos y, por supuesto, para conseguir buenos negocios para los terratenientes, comerciantes y abastecedores nacionales y extranjeros de insumos\u201d (Frank A G, \u201cLa crisis mundial, t. 2 El tercer mundo\u201d, p\u00e1g. 139, Ed. Bruguera, Barcelona, 1980). Consist\u00eda en cr\u00e9ditos y asesoramiento otorgados por estos organismos para incorporar gran variedad de cosechas, el uso masivo de semillas modificadas, nuevos fertilizantes, maquinarias, regad\u00edos y otros avances en M\u00e9xico, India, Filipinas y muchos otros lugares del mundo semicolonial. Aunque logr\u00f3 un salto en la producci\u00f3n, polariz\u00f3 socialmente al campo aumentando las ganancias de los m\u00e1s ricos y empobreciendo a los campesinos.<\/p>\n<p>La alianza entre los grandes monopolios trasnacionales y los organismos de las Naciones\u00a0 Unidas como la FAO y el Banco Mundial se ampli\u00f3 y perfeccion\u00f3, estimulando el surgimiento en los a\u00f1os \u201960 de las llamadas cadenas de valor agroalimentario que es la combinaci\u00f3n de todas las ramas de la producci\u00f3n intervinientes, desde el laboreo directo de la tierra, pasando por la producci\u00f3n de semillas, fertilizantes, agro qu\u00edmicos, medicamentos, forraje para cr\u00eda de animales, almacenamiento, hasta el transporte y venta. Este entramado, que requiere grandes capitales, ha permitido dar ese salto en el volumen de productos alimenticios. Algo que, en cuanto a cantidad y abaratamiento, la tradicional agricultura familiar y aldeana no pod\u00eda lograr. Sin embargo, \u00e9sta, a pesar de haber sido superada en la producci\u00f3n y desplazada de las mejores tierras por los monopolios, contin\u00faa alimentando -a\u00fan hoy- a un cuarto de la poblaci\u00f3n mundial (FAO).<\/p>\n<p>El apoderamiento de la agricultura mundial por parte de los monopolios se hizo fundamentalmente, seg\u00fan Frank, mediante \u201cla propiedad del proceso tecnol\u00f3gico y de los conocimientos necesarios para la gesti\u00f3n\u201d. No es necesario poseer todos los eslabones de la cadena agro alimentaria para controlarla; basta con hacerlo en los esenciales, por ejemplo, monopolizar la producci\u00f3n de semillas de h\u00edbridos. Para consolidar ese poder a nivel internacional, las multinacionales cuentan con los acuerdos que se gestan en la Organizaci\u00f3n Mundial de Comercio, redactados a voluntad de estas empresas. Uno de los principales es el monopolio de la propiedad de las patentes, que les permite adue\u00f1arse de los avances de las ciencias obtenidos en universidades y laboratorios de todo el mundo y les asegura una posici\u00f3n dominante en una producci\u00f3n de tan alta complejidad. La red de dominaci\u00f3n monop\u00f3lica se completa a nivel de cada pa\u00eds, entre otras formas, con la presencia en los ministerios de funcionarios de los monopolios que garantizan la ejecuci\u00f3n de sus exigencias. En Estados Unidos los llaman con sarcasmo \u201cejecutivos de puerta giratoria\u201d, dado que los CEOs pasan sucesivamente del servicio empresarial al p\u00fablico y luego vuelven a la empresa, aunque manteniendo siempre fidelidad siempre a su mandante, el capital monop\u00f3lico.<\/p>\n<p>Este salto productivo sin antecedentes en la historia permiti\u00f3 a la FAO afirmar <em>\u201cHoy en d\u00eda se producen alimentos m\u00e1s que suficientes para alimentar a todos\u201d. <\/em>(Objetivos de Desarrollo Sustentable, 2022). Pero -reiteramos- se hizo desde su inicio bajo el dominio de las multinacionales y enteramente al servicio de la renta del capital sin tomar en cuenta ni la necesidad de una alimentaci\u00f3n sana para la poblaci\u00f3n, ni el uso racional y la preservaci\u00f3n de los recursos naturales. Por eso el resultado es, como mostramos m\u00e1s arriba, una crisis alimentaria de hambre y malnutrici\u00f3n en medio de la mayor capacidad productiva de alimentos en la historia humana.<\/p>\n<p><strong>Una mirada a la concentraci\u00f3n capitalista monop\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p>Si empezamos por la tierra, tenemos que decir que la complejidad de la nueva producci\u00f3n requiere grandes extensiones de tierra ya sea alquiladas o de propiedad directa de grandes productores. Ya en los \u201970, las multinacionales estaban acaparando tierras en la franja ecuatorial de tierras f\u00e9rtiles selv\u00e1ticas que atraviesa Sudam\u00e9rica, \u00c1frica, e Indonesia (Frank, 1980).\u00a0 Ejemplo paradigm\u00e1tico de lo que decimos es la selva amaz\u00f3nica que actualmente est\u00e1 siendo liquidada a una tasa de 80.000 Ha. por d\u00eda para destinar sus tierras a la explotaci\u00f3n agroganadera, mientras las bandas de sicarios de las multinacionales expulsan a tiros a los pueblos originarios y campesinos que las habitan. Seg\u00fan Jorge Castro (Clar\u00edn, 26\/2\/2022) en Wall Street se ofrecen fondos a una tasa de 12% anual para comprar nuevas tierras destinadas a la producci\u00f3n agroalimentaria. Los grandes millonarios no se han quedado atr\u00e1s y Bill Gates ya se ha convertido en el principal propietario individual de tierras norteamericanas (Land Ownership Report, 21-1-22, citado por Castro).<\/p>\n<p>La concentraci\u00f3n monop\u00f3lica del comercio de granos mundial, seg\u00fan un informe de la organizaci\u00f3n GRAIN, se centraba en cuatro multinacionales (ADM, Bunge, Cargill y Louis Dreyfus) que controlaban aproximadamente el 75% del comercio. En la \u00faltima d\u00e9cada se agreg\u00f3 a este grupo la empresa COFCO china. La monopolizaci\u00f3n de biotecnolog\u00eda, variedades de semillas, agroqu\u00edmicos y la emergente rama de la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica est\u00e1 blindada por el Acuerdo sobre los Aspectos Comerciales de la Propiedad Intelectual (ADPIC) de la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio (OMC) que extiende la vigencia de las patentes a todos los pa\u00edses y abarca todos los aspectos de la producci\u00f3n incluyendo el producto final (la semilla, el organismo vivo resultante, el agroqu\u00edmico). Por ejemplo, las patentes protegen la propiedad de semillas gen\u00e9ticamente modificadas que no pueden reproducirse lo que obliga al productor a comprarlas en cada siembra (GRAIN 2012) o a asociarse con contratos de cl\u00e1usulas secretas para obtener las licencias.<\/p>\n<p>Por el vencimiento de patentes (y la extinci\u00f3n de las colosales ganancias que brindan), la proliferaci\u00f3n de malezas resistentes y los t\u00edmidos esfuerzos regulatorios de algunos gobiernos (especialmente de la Uni\u00f3n Europea) para controlar los efectos t\u00f3xicos, los gigantes de las semillas y agroqu\u00edmicos se ven obligados a desarrollar (y patentar) continuamente nuevos productos. \u00daltimamente ensayan la edici\u00f3n del genoma, procedimiento que altera el material gen\u00e9tico de un organismo, planta o animal -incluso hongos y bacterias que act\u00faan en los suelos- para aumentar la productividad y la fertilidad de la tierra, la resistencia a enfermedades y plagas y m\u00e1s. Por ejemplo, Corteva Agriscience (Estados Unidos), la segunda compa\u00f1\u00eda de semillas m\u00e1s grande del mundo y la cuarta firma de pesticidas, cre\u00f3 con otras empresas un grupo que controla 48 patentes para la edici\u00f3n de genes de plantas copando pr\u00e1cticamente desde su origen esta rama.<\/p>\n<p>La industria de la carne es otra rama de producci\u00f3n de alimentos altamente concentrada. Involucra el sacrificio, procesamiento, empaque y distribuci\u00f3n de prote\u00edna proveniente de vacas, cerdos, ovejas, pollos, peces y otros animales. En 2021 se produjeron a nivel global 263 millones de toneladas; las multinacionales l\u00edderes son: JBS, brasile\u00f1a que proces\u00f3 13 millones de toneladas de carne bovina en 2020; Tyson Foods, Estados Unidos, carne bovina, de ave y de cerdo; Cargill, Estados Unidos, carne bovina, empresa que como vimos, tiene tambi\u00e9n fuerte presencia en el resto de la cadena alimentaria. Del total producido, 37,2 millones de toneladas fueron para exportaci\u00f3n siendo Brasil el primer exportador mundial.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00bfHay una soluci\u00f3n al problema del hambre?<\/strong><\/p>\n<p>La FAO, la OMS, y -en el mismo sentido- las iglesias de distintos credos y las ONGs humanitarias abogan por la regulaci\u00f3n internacional y los acuerdos multilaterales entre pa\u00edses que permitan, por un lado, mitigar el hambre con programas focales dirigidos a sectores determinados de la poblaci\u00f3n y, por el otro lado, poner l\u00edmites a la explotaci\u00f3n irracional de la naturaleza por parte de terratenientes y grandes empresas que eviten sus consecuencias m\u00e1s catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p>La experiencia viene demostrando que la insaciable sed de ganancias de los propietarios y los monopolios prevalece sobre cualquier intento de regulaci\u00f3n que propongan los estados nacionales y sus gobiernos capitalistas<strong><em>. <\/em><\/strong>Un ejemplo reciente es el pedido que durante la reciente pandemia de Covid-19 hicieron a la OMC m\u00e1s de cien pa\u00edses miembros, encabezados por la India, para liberar las patentes de las vacunas. Las potencias imperialistas dieron largas al asunto para no aprobar el pedido, lo que permiti\u00f3 que la epidemia se prolongara tres a\u00f1os y produjera 7 millones de muertes.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de la inviabilidad de esos intentos regulatorios es la devastaci\u00f3n de la selva amaz\u00f3nica, considerada el pulm\u00f3n del planeta. La Iglesia cat\u00f3lica hizo una asamblea de obispos en Roma por este problema; Alemania y Noruega crearon un fondo para preservarla; numerosas ONGs act\u00faan en la zona y los gobiernos europeos exigen a su par brasile\u00f1o que ponga l\u00edmites a la depredaci\u00f3n. Lula, que asumi\u00f3 con el benepl\u00e1cito de las potencias imperialistas, se comprometi\u00f3 a salvar la selva. Sin embargo, no hab\u00edan pasado seis meses de su asunci\u00f3n cuando autoriz\u00f3 la contaminante explotaci\u00f3n petrolera de la l\u00ednea costera amaz\u00f3nica de 2000 km de extensi\u00f3n y, a la par, el Congreso brasile\u00f1o rechazaba la ley que proteg\u00eda la permanencia de los pueblos originarios en sus territorios ancestrales del Amazonas favoreciendo su apropiaci\u00f3n por las multinacionales.<\/p>\n<p>Con su acci\u00f3n limitada a mitigar los aspectos m\u00e1s da\u00f1inos del capitalismo, la FAO y la OMS, como asimismo las iglesias y las ONGs humanitarias, fomentan de hecho la adormecedora ilusi\u00f3n de la posibilidad de una regulaci\u00f3n internacional que d\u00e9 lugar a un \u201ccapitalismo con rostro humano\u201d y en realidad solo logran garantizar la perduraci\u00f3n del dominio de los monopolios imperialistas y la obtenci\u00f3n de sus fabulosas ganancias.<\/p>\n<p><strong>\u00a0La agricultura org\u00e1nica, la de sustento o el cambio de dieta \u00bfpodr\u00edan solucionar el hambre en el mundo?<\/strong><\/p>\n<p>La agricultura org\u00e1nica es una herramienta importante en la lucha contra el hambre y la malnutrici\u00f3n en el mundo. Se centra en producir alimentos de manera sostenible, sin el uso de productos qu\u00edmicos sint\u00e9ticos y en equilibrio con el medio ambiente; protege la biodiversidad, conserva los suelos y reduce la contaminaci\u00f3n del agua y el aire. Sus productos son cualitativamente superiores a los provenientes de la gran producci\u00f3n masiva pero su elaboraci\u00f3n, por ahora semi artesanal y de altos costos relativos, la lleva a ocupar solo exclusivos y peque\u00f1os nichos del mercado. Es progresiva porque muestra que es posible producir alimentos m\u00e1s sanos, pero dado su costo solo minor\u00edas acceden a ellos. Algunos de los defensores de la agricultura org\u00e1nica la toman a la manera de un credo y corren el riesgo de creer que es posible encarar la lucha contra el hambre por una v\u00eda evolutiva de educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La agricultura de sustento, practicada principalmente por peque\u00f1os agricultores, es esencial para la seguridad alimentaria y el desarrollo econ\u00f3mico de muchas comunidades rurales en todo el mundo. La defensa que de ella hacen las comunidades debe ser apoyada porque es una lucha por la subsistencia, para no caer en el hambre. Tiene por componente central la preservaci\u00f3n de sus tierras, codiciadas por multinacionales y terratenientes, sin las cuales las comunidades quedan irremisiblemente condenadas a la emigraci\u00f3n y al hambre y para lograrlo deben enfrentar continuamente a las empresas y sus sicarios armados, como en el Amazonas y en muchos pa\u00edses.<\/p>\n<p>Quienes, para encontrar una soluci\u00f3n al problema del hambre y la malnutrici\u00f3n, preconizan un cambio individual de dieta olvidan que miles de millones de explotados en todo el mundo no comen lo que quieren sino lo que pueden alcanzar con sus salarios y lo que las multinacionales de la alimentaci\u00f3n les ofrecen. Para disfrutar de una dieta saludable debieran tener una oferta de alimentos sanos abundante y al alcance de sus ingresos, algo imposible de lograr sin acabar con este modelo de producci\u00f3n orientada a la ganancia. Ninguna de las propuestas que mencionamos est\u00e1 a la altura -en el estado actual de su desarrollo- de dar respuestas a las enormes necesidades de alimentos de la humanidad. Entre quienes sostienen estas propuestas hay muchos que rechazan todo lo que sea acci\u00f3n pol\u00edtica y muy principalmente la revolucionaria, apelando a experiencias ejemplares y lograr cambios por educaci\u00f3n y evoluci\u00f3n, cuando el principal obst\u00e1culo al mejoramiento de la agricultura en el sentido que preconizan es el dominio que ejercen los monopolios. Podr\u00edamos decir de ellos lo que Marx y Engels dec\u00edan de los socialistas ut\u00f3picos de su \u00e9poca \u201cintentan abrir paso al nuevo evangelio social predicando con el ejemplo, por medio de peque\u00f1os experimentos que, naturalmente, les fallan siempre\u201d.<\/p>\n<p><strong>La soluci\u00f3n es acabar con la dominaci\u00f3n capitalista imperialista y avanzar hacia el socialismo<\/strong><\/p>\n<p>El falso optimismo liberal capitalista parte del axioma -mil veces refutado por la historia- de que las fuerzas del mercado, libradas a su propia din\u00e1mica resuelven los problemas a medida que van surgiendo. La realidad muestra lo contrario. A pesar de que la producci\u00f3n agraria ha generado la posibilidad de alimentar a todo el mundo, esta no puede concretarse. Como ya hemos dicho, bajo el capitalismo, al servicio del enriquecimiento de los monopolios, empresarios y terratenientes y no al servicio de las necesidades humanas,<strong> s<\/strong>e degrada la calidad de la alimentaci\u00f3n, se destruye el ambiente, se sacrifica la biodiversidad, se agotan los suelos, se envenenan las aguas, se depreda y devasta para sacar el m\u00e1ximo rendimiento del capital invertido. Se imponen f\u00e9rreos l\u00edmites al desarrollo, como los acuerdos de la OMC y las patentes que permiten a las multinacionales apropiarse de todos los avances de la ciencia y t\u00e9cnica y escamotearlos a su aprovechamiento por la humanidad.<\/p>\n<p>Como hemos visto la crisis de la alimentaci\u00f3n que vivimos no responde a causas t\u00e9cnicas, ni al abandono de la agricultura ancestral, ni falta de regulaci\u00f3n internacional, ni a malos h\u00e1bitos alimentarios de las personas; responde a causas sociales y pol\u00edticas, es decir, al r\u00e9gimen capitalista imperialista que distorsiona e impide el desarrollo de las fuerzas productivas agrarias -hoy aprisionadas por la clase capitalista para su provecho-. Para liberarlas y desarrollarlas racional y cient\u00edficamente, para que puedan proveer una alimentaci\u00f3n sana para toda la humanidad, es necesario acabar con el capitalismo. Es decir, llevar adelante una lucha pol\u00edtica para lograr que las y los trabajadores impongan gobiernos propios en sus pa\u00edses y los extiendan a nivel mundial para expropiar a las multinacionales, a los terratenientes, a la banca e instaurar la propiedad colectiva de los medios de producci\u00f3n, iniciando el camino del socialismo.<\/p>\n<p>En el terreno de la alimentaci\u00f3n esta lucha pol\u00edtica pasa por desarrollar la soberan\u00eda alimentaria imponiendo que la producci\u00f3n de cada pa\u00eds sirva para las necesidades de los trabajadores y el pueblo; nacionalizar la comercializaci\u00f3n y distribuci\u00f3n interna para controlar los precios de los alimentos; defender las agriculturas regionales y de sustento; impedir la deforestaci\u00f3n, agotamiento de los suelos y contaminaci\u00f3n de la aguas; nacionalizar el comercio exterior para que los beneficios de la producci\u00f3n agraria reviertan hacia las y los trabajadores; abolir la ley de patentes y nacionalizar los grandes monopolios de la alimentaci\u00f3n en el marco de un plan obrero y popular para garantizar alimentaci\u00f3n sana y de calidad para todos.<\/p>\n<p>Entonces s\u00ed, la producci\u00f3n de alimentos se podr\u00e1 hacer al servicio de la clase trabajadora y los pueblos del mundo, planificadamente, en forma sustentable, protegiendo a los trabajadores del campo, respetando sus sabidur\u00edas ancestrales, preservando el ambiente y conservando la diversidad biol\u00f3gica. Pero para eso ser\u00e1 preciso romper las cadenas de la dependencia imperialista, la propiedad monop\u00f3lica y las barreras nacionales. Es decir, reemplazar el sistema capitalista-imperialista por el socialismo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>*Asociaci\u00f3n Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Reynaldo Saccone, ex presidente de la CICOP* y dirigente de Izquierda Socialista\/UIT-CI, de Argentina. 19\/9\/2023. Uno de cada diez habitantes del planeta no come lo necesario para vivir, seg\u00fan los \u00faltimos datos de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n y la Agricultura (FAO por sus siglas en ingl\u00e9s), entidad que hace [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":15600,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[83],"tags":[1701,225,90,685,1703,640,1700,226,155,144,354,1702],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15599"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15599"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15599\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15607,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15599\/revisions\/15607"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15600"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15599"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15599"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15599"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}