{"id":16854,"date":"2024-02-08T16:21:11","date_gmt":"2024-02-08T16:21:11","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/?p=16854"},"modified":"2024-05-02T14:36:40","modified_gmt":"2024-05-02T14:36:40","slug":"en-francia-la-colera-de-los-agricultores-no-cesa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2024\/02\/08\/en-francia-la-colera-de-los-agricultores-no-cesa\/","title":{"rendered":"En Francia, la c\u00f3lera de los agricultores no cesa"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>G\u00e9rard Florenson<\/strong>*<\/p>\n<p>1\/2\/2024. Las manifestaciones se multiplican en varios pa\u00edses europeos, testigos del fracaso de la Pol\u00edtica Agr\u00edcola Com\u00fan (PAC). Esta c\u00f3lera campesina es especialmente virulenta en Francia, movilizando a decenas de miles de agricultores con medios de acci\u00f3n in\u00e9ditos a esta escala: bloqueos de carreteras que impiden el acceso a las ciudades y amenaza con bloquear Par\u00eds. El p\u00e1nico se apodera del gobierno, que teme la paralizaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica y que otros sectores se unan a la lucha.<\/p>\n<p>Los motivos de la revuelta de los agricultores franceses son similares a los de sus hom\u00f3logos de otros pa\u00edses. La mayor\u00eda no gana lo suficiente con su trabajo para vivir, a pesar de las complicadas y a veces opacas ayudas y subvenciones, que no benefician a quienes m\u00e1s las necesitan. Lo que est\u00e1 claro es que los ingresos procedentes de las ventas, incluso aumentados por las subvenciones, no cubren los costes de producci\u00f3n, o no los cubren suficientemente. Esto es cierto para la mayor\u00eda de los agricultores, pero no para todos, \u00a1porque a una minor\u00eda de agricultores a gran escala les va bien!<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed los hechos. \u00bfCu\u00e1les son las causas? Los agricultores se encuentran entre dos fuegos: antes de la producci\u00f3n, tienen que soportar el peso de la industria (precios de los insumos, semillas, maquinaria, energ\u00eda), de las finanzas (elevado endeudamiento) y de los impuestos estatales, incluidos los del gas\u00f3leo para uso profesional. En la fase posterior, no tienen ning\u00fan control sobre sus precios de venta, que se ven presionados a la baja por la agroindustria, los supermercados, los mayoristas y los exportadores, que obtienen beneficios a su costa. En resumen, los capitalistas se comen el fruto de su trabajo.<\/p>\n<p><strong>No enfrentar entre s\u00ed a los agricultores<\/strong><\/p>\n<p>Esta tragedia no es exclusiva de Francia. En toda Europa (y en otros lugares), los gobiernos han respondido a las crecientes dificultades a las que se enfrentan los agricultores, aumentando la productividad de las explotaciones, con vistas a la \u00abcompetitividad\u00bb. Las consecuencias: menos explotaciones y m\u00e1s grandes, eliminaci\u00f3n de las estructuras m\u00e1s peque\u00f1as, provocando quiebras y a veces suicidios, y una carrera por hacer inversiones que conducen a un endeudamiento insoportable. La pol\u00edtica agr\u00edcola europea ha desempe\u00f1ado su papel erradicando las pr\u00e1cticas agr\u00edcolas tradicionales, como las semillas conservadas en la explotaci\u00f3n, obligando a los agricultores a comprar a las grandes empresas.<\/p>\n<p>\u00bfMismos explotadores, misma lucha? Esto deber\u00eda ser evidente, sobre todo porque los grupos capitalistas que roban a los agricultores no tienen patria, invierten en un pa\u00eds u otro o se retiran en funci\u00f3n de sus beneficios (por ejemplo Danone, que cierra su f\u00e1brica en Catalu\u00f1a). Danone, Unilever, Nestl\u00e9, los cinco gigantes del cereal que monopolizan el comercio del trigo: el enemigo es identificable. El enemigo del agricultor franc\u00e9s no es el agricultor espa\u00f1ol o alem\u00e1n, hacia los que nos gustar\u00eda desviar su ira.<\/p>\n<p><strong>El pan de cada d\u00eda para el Rassemblement National y sus hom\u00f3logos<\/strong><\/p>\n<p>En esta situaci\u00f3n convulsa, la extrema derecha hace avanzar a sus peones apuntando a los supuestos responsables del desamparo de los agricultores (burocracia, impuestos, controles, ecologistas, restricciones a los pesticidas, etc.) con respuestas falsas que combinan demagogia nacionalista y liberalismo a ultranza. Estas denuncias perdonan a las finanzas, la gran distribuci\u00f3n y la industria. En Francia, la derecha tradicional -incluido el Gobierno- se aferra a esta l\u00ednea para no dej\u00e1rsela al Rassemblement National, del que solo se diferencia por su cautela frente al proteccionismo.<\/p>\n<p>La izquierda reformista y aburguesada tiene poco que decir. Reconoce la legitimidad de la c\u00f3lera campesina, pero no tiene ninguna respuesta cre\u00edble debido a su negativa a cuestionar y enfrentarse al capitalismo. A su manera, defiende la \u00abcompetitividad de las explotaciones francesas\u00bb, un eslogan favorecido por el gobierno, pero que puede traducirse en cualquier pa\u00eds como \u201cexplotaciones alemanas\u00bb, \u00abexplotaciones italianas\u00bb, etc. Hay que ser m\u00e1s din\u00e1mico que los vecinos si se quiere arrebatar cuota de mercado a la competencia.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, en todos los pa\u00edses, la llamada derecha moderada y la falsa izquierda est\u00e1n despejando el camino a la extrema derecha, que aparece m\u00e1s decidida y parad\u00f3jicamente m\u00e1s concreta, con reivindicaciones siempre negativas (hay que acabar con\u2026) y esl\u00f3ganes vac\u00edos sobre el fin de las importaciones, pero que halagan a la base campesina en lucha.<\/p>\n<p><strong>El campesinado no es homog\u00e9neo<\/strong><\/p>\n<p>La FNSEA, pseudo sindicato que pretende defender a los campesinos pobres mientras paga cuotas al MEDEF, la organizaci\u00f3n patronal, hace hincapi\u00e9 en la unidad del mundo campesino, pretendiendo representarlo en exclusiva. Esta es la primera mentira que hay que combatir, porque sirve para movilizar a los peque\u00f1os productores, que son los m\u00e1s numerosos, en defensa de causas que no les pertenecen y que a menudo van incluso en contra de sus intereses. Tomemos por ejemplo la ganader\u00eda industrial, con sus megagranjas, sus proyectos de explotaciones de mil vacas o m\u00e1s, el bombeo de las reservas de agua, el gigantismo y la concentraci\u00f3n que eliminan a los menos eficaces, a los que no pueden igualar los precios. Francia tampoco es una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p>En todos los pa\u00edses encontramos la misma ret\u00f3rica: la competencia extranjera es intr\u00ednsecamente desleal, no respeta ni los derechos sociales ni las normas medioambientales: en Francia denunciamos a los viticultores y productores de frutas y hortalizas espa\u00f1oles, en Espa\u00f1a denunciamos a los citricultores de los pa\u00edses del Sur. Para seguir siendo competitivos, necesitamos poder explotar a\u00fan m\u00e1s a los trabajadores y contaminar sin trabas. Desgraciadamente, esta es una l\u00ednea argumental que encontramos en las manifestaciones actuales, retransmitida por la extrema derecha: como dif\u00edcilmente podemos pensar en un proteccionismo total, tenemos que alinearnos con los est\u00e1ndares sociales y ecol\u00f3gicos m\u00e1s bajos.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, la denuncia de la \u00abburocracia\u00bb y los controles es asumida con entusiasmo tanto por la extrema derecha como por la llamada derecha moderada. Va acompa\u00f1ada de declaraciones de odio contra todos los que defienden el medioambiente, y a menudo se combina con la negaci\u00f3n: el cambio clim\u00e1tico, la sequ\u00eda, los riesgos para la salud asociados a los pesticidas\u2026 todo es falso y forma parte de una conspiraci\u00f3n contra los agricultores locales, que est\u00e1n sometidos a m\u00e1s restricciones que los de otros pa\u00edses.<\/p>\n<p><strong>Una pol\u00edtica revolucionaria, un programa de emergencia<\/strong>.<\/p>\n<p>Nada nuevo bajo el sol para los marxistas revolucionarios que saben que no todo lo que se mueve es rojo y que la radicalidad del movimiento no es garant\u00eda de su car\u00e1cter progresista, aunque la c\u00f3lera est\u00e9 justificada. La peque\u00f1a burgues\u00eda es una categor\u00eda social heterog\u00e9nea que posee sus medios de producci\u00f3n, o cree poseerlos, en una posici\u00f3n econ\u00f3mica intermedia entre la alta burgues\u00eda explotadora, a la que no puede aspirar a unirse, y el proletariado, al que teme a la vez que est\u00e1 celoso de las conquistas que ha obtenido gracias a sus luchas. Una categor\u00eda heterog\u00e9nea: en el caso de los campesinos, no solo existen enormes disparidades de ingresos, sino que tambi\u00e9n hay que distinguir entre las explotaciones familiares y las que emplean a trabajadores permanentes o estacionales.<\/p>\n<p>Ante todo, no hay que olvidar al proletariado agr\u00edcola: los que trabajan en las grandes explotaciones ganaderas, en la viticultura y en la producci\u00f3n hortofrut\u00edcola, pero tambi\u00e9n los que trabajan en las industrias agroalimentarias y para las empresas que realizan cada vez m\u00e1s la labranza, la siembra y la cosecha en la agricultura a gran escala. Esto es tanto m\u00e1s importante cuanto que los comentarios sobre la revuelta de los agricultores nunca la mencionan, salvo como una de las \u00abcargas\u00bb que obstaculizan la competitividad. En todos los pa\u00edses, estos asalariados figuran entre los peor pagados y los peor cubiertos por la protecci\u00f3n social, con una menci\u00f3n especial para los temporeros.<\/p>\n<p>Pero si no queremos que la unidad de agricultores y trabajadores se quede en un eslogan vac\u00edo, tenemos que dar respuestas a la angustia de la mayor\u00eda de los agricultores, de los que no son ni explotadores ni ricos y que expresan su c\u00f3lera y su consternaci\u00f3n. Hay que tenderles la mano, buscar pacientemente el di\u00e1logo y mostrar qui\u00e9n es el verdadero responsable de su miseria.<\/p>\n<p>En un momento en que la alternativa entre el fascismo y la revoluci\u00f3n proletaria estaba claramente planteada, y en que una cuesti\u00f3n decisiva era saber de qu\u00e9 lado pod\u00eda inclinarse una peque\u00f1a burgues\u00eda desesperada, el Programa de Transici\u00f3n de 1938 trataba de la pol\u00edtica proletaria hacia el campesinado. De ah\u00ed la importancia para el partido revolucionario de \u00abdar respuestas claras y concretas\u00bb: \u00abMientras el campesino siga siendo un peque\u00f1o productor \u00abindependiente\u00bb, necesita cr\u00e9ditos baratos, precios accesibles para la maquinaria agr\u00edcola y los fertilizantes, condiciones de transporte favorables y una organizaci\u00f3n honesta para la venta de los productos agr\u00edcolas\u00bb. \u00bfNo es muy actual?<\/p>\n<p>Siguiente frase: \u00abSin embargo, los bancos, los trusts y los comerciantes saquean al campesino por todos lados\u00bb. De ello se deduce que hoy, como en el pasado, no es posible ninguna mejora real y duradera de la situaci\u00f3n de la mayor\u00eda de los campesinos sin meter en cintura a los expoliadores y expropiarlos.<\/p>\n<p>Sobre estas bases, los marxistas revolucionarios deben presentar un programa de urgencia, en todos los pa\u00edses y al menos a escala europea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>*Ante el crecimiento en Francia y Europa de las protestas de los agricultores reproducimos este interesante<\/b><b> articulo, que nos env\u00eda G<\/b><strong>\u00e9<\/strong><strong>rard Florenson, desde Francia.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2024\/02\/08\/en-france-la-colere-paysanne-ne-desarme-pas\/?lang=fr\">Lire en fran\u00e7ais<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por G\u00e9rard Florenson* 1\/2\/2024. 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