{"id":2038,"date":"2018-03-20T18:47:24","date_gmt":"2018-03-20T18:47:24","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2018\/03\/20\/tesis-vii-las-revoluciones-en-el-norte-de-africa-y-medio-oriente-2\/"},"modified":"2018-03-20T18:47:24","modified_gmt":"2018-03-20T18:47:24","slug":"tesis-vii-las-revoluciones-en-el-norte-de-africa-y-medio-oriente-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2018\/03\/20\/tesis-vii-las-revoluciones-en-el-norte-de-africa-y-medio-oriente-2\/","title":{"rendered":"Tesis VII: Las revoluciones en el Norte de \u00c1frica y Medio Oriente"},"content":{"rendered":"<p>La ca\u00edda de las dictaduras que llevaban cerca de 40 a\u00f1os en el poder en T\u00fanez, Egipto y Libia ha sido un triunfo revolucionario del movimiento de las masas \u00e1rabes y del mundo y ha causado un gran impacto. El proceso revolucionario en los pa\u00edses del norte de \u00c1frica y Medio Oriente no solamente ha creado una situaci\u00f3n revolucionaria en toda la zona, sino que tambi\u00e9n influy\u00f3 en la lucha de clases a nivel mundial. Han surgido luchas como el movimiento de los indignados en Europa y Ocupa Wall Street, en Estados Unidos, que tomaron como ejemplo la lucha de los pueblos \u00e1rabes. En el mismo sentido, tambi\u00e9n proporcion\u00f3 una nueva din\u00e1mica a la lucha del pueblo palestino, como se vio en la ocupaci\u00f3n de la embajada de Israel en El Cairo por las masas egipcias, el mismo d\u00eda en que Kadaffi hu\u00eda de Tr\u00edpoli. La solicitud de Palestina en la ONU para ser reconocida como miembro pleno o el acercamiento entre la OLP y Hamas hacia una posible alianza han sido ejemplos de estos cambios y de la repercusi\u00f3n de los primeros triunfos de la revoluci\u00f3n \u00e1rabe.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Por otro lado, esta revoluci\u00f3n ha sido un mazazo contra el imperialismo que profundiza su crisis de dominaci\u00f3n pol\u00edtica y militar. La ca\u00edda de Mubarak es una derrota muy importante, ya que pierde un aliado clave para el Medio Oriente. El nuevo gobierno egipcio, por ejemplo, se vio obligado a levantar el bloqueo a la frontera con la Franja de Gaza. Otro s\u00edntoma claro de la debilidad de Estados Unidos es la intervenci\u00f3n en Libia, ya que no pudo hacerlo directamente por el rechazo popular, y solo estuvo limitado al apoyo log\u00edstico y la intervenci\u00f3n militar de la OTAN. Incluso esta opci\u00f3n fue un intento de contraofensiva imperialista para ver si pod\u00eda contrarrestar las derrotas sufridas y establecer una \u00abcabeza de playa\u00bb en Libia. Pero la ca\u00edda de la dictadura de Kadaffi por la acci\u00f3n rebelde hizo que fracasara este objetivo y que Libia se convirtiera en la tercera revoluci\u00f3n antidictatorial triunfante.<\/p>\n<p>Las revoluciones tunecina y egipcia se extendieron como un reguero de p\u00f3lvora a toda la regi\u00f3n. A Libia primero, ahora claramente en Siria, pero tambi\u00e9n en las movilizaciones de Bahrein, en Yemen y hasta en Marruecos. Esto confirma que la revoluci\u00f3n que se inici\u00f3 en T\u00fanez en diciembre de 2010 es un proceso revolucionario global, que abarca toda la <strong>regi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las revoluciones han provocado un gran debate en la izquierda<\/strong><\/p>\n<p>Es evidente que el triunfo del proceso revolucionario \u00e1rabe ha provocado un gran debate en las filas de las corrientes que se definen de izquierda o antiimperialistas, en primer lugar sobre si el proceso era una revoluci\u00f3n o no. Y en segundo lugar, sobre si eran revoluciones v\u00e1lidas o simples maniobras del imperialismo para derrotar a gobiernos populistas nacionalistas. La socialdemocracia y los partidos socialistas que son gobierno en Europa y distintas partes del mundo tomaron una posici\u00f3n claramente contrarrevolucionaria. Compartieron la preocupaci\u00f3n de sus propias burgues\u00edas, junto al imperialismo yanqui, primero apoyando a los reg\u00edmenes dictatoriales \u00e1rabes y luego, cuando vieron que estos reg\u00edmenes ya no podr\u00edan sobrevivir por las rebeliones, apoyaron a los movimientos de oposici\u00f3n y se pusieron en marcha para intentar controlar la revoluci\u00f3n y las direcciones alternativas.<\/p>\n<p>Por otra parte, los gobiernos de Hugo Ch\u00e1vez y de los hermanos Castro en Cuba y las corrientes de izquierda nacionalistas se colocaron contra las masas rebeldes y apoyaron a los reg\u00edmenes dictatoriales como el de Kadaffi en Libia y el de Bashar Al Assad en Siria, como si fueran \u00abgobiernos antiimperialistas\u00bb y definiendo a las revoluciones como \u00abcomplots imperialistas\u00bb. En realidad, se trata de ex l\u00edderes nacionalistas burgueses que devinieron en socios y aliados de las multinacionales. Kadaffi pact\u00f3 en 2007 la vuelta a Libia de las multinacionales del petr\u00f3leo como la inglesa BP, Exxon, Total y Shell. Bashar Al Assad no solo abri\u00f3 el pa\u00eds a la inversi\u00f3n extranjera, sino que fue parte de la coalici\u00f3n militar imperialista que en 1991 desat\u00f3 la Guerra del Golfo P\u00e9rsico contra Irak. La equivocada postura tomada por sectores de la izquierda reformista, los partidos comunistas y otros sectores de la izquierda chavista internacional ha sido un obst\u00e1culo serio para la solidaridad con las masas \u00e1rabes, en especial con la revoluci\u00f3n siria.<\/p>\n<p><strong>Son revoluciones inacabadas<\/strong><\/p>\n<p>Triunfaron grandes revoluciones democr\u00e1ticas que, por la falta de una direcci\u00f3n revolucionaria, no consiguieron avanzar hasta el triunfo de una revoluci\u00f3n socialista. Las revoluciones \u00e1rabes empezaron como revueltas populares espont\u00e1neas de las masas, por fuera de la intervenci\u00f3n o influencia directa de las direcciones tradicionales nacionalistas o isl\u00e1micas. Es un hecho, por ejemplo, que los partidos isl\u00e1micos, en especial la Hermandad Musulmana, en un primer momento no apoyaron las movilizaciones revolucionarias, tanto en T\u00fanez como en Egipto.<\/p>\n<p>La ausencia de una direcci\u00f3n organizada, m\u00e1s all\u00e1 de l\u00edderes locales, define el car\u00e1cter espont\u00e1neo de estas revoluciones. Tanto la fuerza como las limitaciones de estas revoluciones surgen de ese car\u00e1cter. Por otra parte, sobre todo en T\u00fanez y Egipto, a pesar de la ca\u00edda de las dictaduras, siguen incluso manteni\u00e9ndose aspectos del antiguo r\u00e9gimen dictatorial y fundamentalmente la continuidad de la econom\u00eda capitalista. Con lo cual, significa que son revoluciones inacabadas. Por eso se ha abierto una nueva etapa del proceso revolucionario y nuevas tareas, donde el eje ordenador del programa de la lucha pasa por lograr el poder de los trabajadores para resolver definitivamente tanto los problemas democr\u00e1ticos como los sociales del salario, trabajo, pan, salud o educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La realidad actual de las luchas obreras y populares en Egipto y T\u00fanez muestra que sigue el proceso revolucionario. Las masas se siguen movilizando, buscando romper el chaleco de fuerza que les quieren poner el imperialismo, las burgues\u00edas y los reformistas en el poder. Justamente, la gran pelea es darle continuidad a esas movilizaciones por las reivindicaciones econ\u00f3micas, sociales y pol\u00edticas, con el objetivo estrat\u00e9gico de lograr una nueva direcci\u00f3n revolucionaria con peso en la clase trabajadora.<\/p>\n<p>Desde un primer momento tambi\u00e9n ha existido otro debate en la izquierda mundial sobre el car\u00e1cter de la revoluci\u00f3n. Amplios sectores han sostenido que la revoluci\u00f3n deber\u00eda mantenerse en una etapa democr\u00e1tica, rechazando la necesidad de luchar por una nueva revoluci\u00f3n que provoque una liberaci\u00f3n social con medidas anticapitalistas, encabezadas por nuevos gobiernos de trabajadores, que den soluciones a las necesidades de las masas. Estos sectores de la izquierda mundial vuelven a recrear la vieja concepci\u00f3n estalinista nefasta de la revoluci\u00f3n por etapas. O sea, que la revoluci\u00f3n debe pasar necesariamente por dos etapas separadas: la primera, en la que se debe apoyar o aceptar a la burgues\u00eda para realizar tareas democr\u00e1ticas. Y la segunda, donde reci\u00e9n en ese momento la clase obrera y el pueblo podr\u00e1n luchar por el socialismo. La realidad est\u00e1 mostrando que esta concepci\u00f3n es equivocada.<\/p>\n<p>Es evidente que el imperialismo norteamericano y europeo, ahora aliado a los nuevos gobiernos isl\u00e1micos que se hicieron del poder en T\u00fanez, Egipto y Libia, tratan que todas las libertades pol\u00edticas y democr\u00e1ticas conquistadas por la actividad de las masas durante el proceso revolucionario sean reducidas a su m\u00ednima expresi\u00f3n bajo un r\u00e9gimen constitucional burgu\u00e9s. Y con esta pol\u00edtica que llamamos de reacci\u00f3n democr\u00e1tica se intenta parar la revoluci\u00f3n y que solo avance a una transformaci\u00f3n socialdem\u00f3crata, en los marcos de mantener el capitalismo y la relaci\u00f3n con las multinacionales en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>En resumen, todo el planteamiento que sostuvo y sostiene que las revoluciones \u00e1rabes tienen que detenerse en la etapa democr\u00e1tica para su consolidaci\u00f3n social, y que luego de esa tarea se podr\u00eda avanzar hacia una transformaci\u00f3n socialista, es equivocado e incongruente con la realidad.<\/p>\n<p>En vez de democracia, lo que existe en los pa\u00edses donde voltearon a los dictadores son repetidos intentos autoritarios y represivos que provocan nuevos choques con las masas, como sucede en Egipto y T\u00fanez. En estos pa\u00edses, en vez de un control total por las direcciones isl\u00e1micas, estamos viendo c\u00f3mo el pueblo enfrenta y provoca crisis tambi\u00e9n en los gobiernos isl\u00e1micos, pues precisamente ellos no resuelven ni los problemas democr\u00e1ticos y menos todav\u00eda los grav\u00edsimos problemas sociales.<\/p>\n<p>Estos hechos demuestran, una vez m\u00e1s, que los objetivos democr\u00e1ticos de las revoluciones en estos pa\u00edses semicoloniales y dependientes del imperialismo no se pueden alcanzar bajo las direcciones y gobiernos burgueses, sean isl\u00e1micos o laicos, sino \u00fanicamente a trav\u00e9s de gobiernos obreros y populares. Y es en este sentido que entendemos que las revoluciones \u00e1rabes reafirman la concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n permanente.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n siria<\/strong><\/p>\n<p>En Siria sigue abierta la lucha revolucionaria para terminar con la dictadura de Bashar Al Assad y su triunfo es clave para el Medio Oriente. All\u00ed hay un nuevo intento contrarrevolucionario tipo Libia, para buscar aplastar la revoluci\u00f3n por la v\u00eda de los m\u00e9todos fascistas (bombardeos sistem\u00e1ticos sobre las ciudades rebeldes). La fuerza de las masas hizo fracasar la contrarrevoluci\u00f3n armada en Libia. Existe una pelea semejante en Siria. All\u00ed la tarea central es impulsar la solidaridad incondicional con la resistencia del pueblo sirio sin dar ning\u00fan apoyo pol\u00edtico a la oposici\u00f3n burguesa y proimperialista a Al Assad, el CNS (Consejo Nacional Sirio).<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n siria, que empez\u00f3 en marzo de 2011, se ha transformado en una guerra civil prolongada. Los motivos de la sublevaci\u00f3n de las masas en Siria son casi los mismos que se encuentran en los otros pa\u00edses \u00e1rabes. Los planes neoliberales llevados a cabo en el pa\u00eds en la \u00faltima d\u00e9cada que destrozaron econ\u00f3micamente las zonas agr\u00edcolas, especialmente a ciudades como Dera\u00e1, la p\u00e9rdida de los campesinos de sus tierras, los recortes econ\u00f3micos y sociales, la represi\u00f3n y el terror que ejerce el r\u00e9gimen sobre las masas fueron los motivos que dispararon la insurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras que el imperialismo en un primer momento ped\u00eda reformas a Al Assad, al ver que el r\u00e9gimen perd\u00eda su legitimidad ante las masas y que el proceso tomaba una din\u00e1mica de guerra civil revolucionaria, empez\u00f3 a demandar la dimisi\u00f3n del dictador. Por otro lado, empez\u00f3 a negociar con las direcciones burguesas alternativa, entre ellas, fundamentalmente, la Hermandad Musulmana Siria, con la colaboraci\u00f3n del gobierno de Turqu\u00eda y de Qatar.<\/p>\n<p>Actualmente, la direcci\u00f3n reconocida por el imperialismo, el CNS, tiene a su frente a los Hermanos Musulmanes, varios partidos burgueses y algunas organizaciones Kurdas. El CNS tiene el programa de construcci\u00f3n de un \u00abEstado democr\u00e1tico civil\u00bb y la estrategia del imperialismo y de los llamados Amigos de Siria es construir una \u00abdemocracia ordenada\u00bb, que en realidad tiene el fin de socavar la revoluci\u00f3n con peque\u00f1os cambios en el r\u00e9gimen, sin tocar en su esencia la estructura econ\u00f3mica capitalista de Siria y tratando de evitar que triunfe una revoluci\u00f3n que pondr\u00eda en cuesti\u00f3n la relaci\u00f3n con Israel y con Turqu\u00eda, Irak e Ir\u00e1n, que son pa\u00edses lim\u00edtrofes. Por eso es clave, tanto para el imperialismo como para la revoluci\u00f3n \u00e1rabe, qui\u00e9n triunfe en Siria.<\/p>\n<p>En el proceso revolucionario fueron naciendo organizaciones, sobre todo de j\u00f3venes, bajo el nombre de Comit\u00e9s de Coordinaci\u00f3n Local (CCL). Son una especie de colectivos barriales que fueron impulsando la desobediencia civil como cerrar colegios o comercios y otras formas de lucha. Luego surgi\u00f3 el Ej\u00e9rcito Libre de Siria (ELS), que se ha extendido por todo el territorio, integrado por distintos grupos isl\u00e1micos o no isl\u00e1micos de todas las regiones. No cabe duda que este ej\u00e9rcito rebelde ha unificado a todos los grupos armados contra la dictadura. Lo que no est\u00e1 del todo claro es qui\u00e9n predomina en su direcci\u00f3n. El ELS se ha ido fortaleciendo con desertores del ej\u00e9rcito de Assad, tanto oficiales como suboficiales y soldados. Desde ya, es evidente que hay influencia de la direcci\u00f3n del CNS, de la Hermanad Musulmana, v\u00eda oficiales del ex ej\u00e9rcito sirio. Aunque igual hay muchas contradicciones con cada grupo armado de cada localidad, agrupamiento y de cada comandante. Pesa negativamente, por ejemplo, el accionar de grupos isl\u00e1micos, religiosos ultrasectarios como el Frente de Al-Nusra, que quieren imponer al pueblo las leyes de la shar\u00eda.<\/p>\n<p>Pese a ello, lo real es que se ha ido fortaleciendo la resistencia armada y avanzando en su armamento, incluso en la toma de aeropuertos o destacamentos. Y ya controlan una gran parte del pa\u00eds y de los puestos fronterizos.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n siria ha abierto otro profundo debate en la izquierda mundial. Por un lado est\u00e1 el sector castro-chavista y los estalinistas reciclados, que apoyan directamente al genocida Bashar Al Assad y acusan -como en Libia- a la rebeli\u00f3n popular siria de ser agentes del imperialismo y de la CIA. Defienden al dictador como si encabezara un gobierno revolucionario de izquierda, cuando en realidad es un genocida que hace mucho tiempo se transform\u00f3 en socio del imperialismo.<\/p>\n<p>Y existe una segunda postura sectaria, que la podr\u00edamos llamar de los \u00abni-ni\u00bb, que denuncian a Bashar Al Assad como un dictador que hay que derribar y a su vez no apoyan a fondo la revoluci\u00f3n popular por la direcci\u00f3n burguesa del CNS. Su programa propagand\u00edstico es: ni Bashar Al Assad ni el CNS pro-burgu\u00e9s, \u00abpor una salida obrera y popular, por una revoluci\u00f3n socialista en Siria\u00bb.<\/p>\n<p>Y existe una tercera postura, que es la de los socialistas revolucionarios, que impulsamos la m\u00e1s amplia unidad de acci\u00f3n bajo la consigna \u00ababajo Bashar Al Assad\u00bb y como parte del movimiento revolucionario, diferenci\u00e1ndonos de su direcci\u00f3n burguesa, en especial del CNS. Nuestras consignas son claras: llamamos a impulsar la solidaridad incondicional con la resistencia del pueblo sirio, sin dar ning\u00fan apoyo a la direcci\u00f3n burguesa y proimperialista del CNS. Llamamos a desarrollar el armamento popular y los comit\u00e9s de defensa del pueblo sirio, rechazando y denunciando el intento de injerencia imperialista y la intervenci\u00f3n militar de la ONU y de la OTAN. Sin dejar de decirle al heroico pueblo sirio que solo un gobierno basado en sus organizaciones insurgentes y las de los trabajadores y sectores populares puede llevar a conquistar sus objetivos democr\u00e1ticos y sociales de fondo.<\/p>\n<p>No es la primera vez que existe esta confusi\u00f3n en la izquierda internacional, en especial en la izquierda sectaria: confundir el movimiento progresivo en una guerra civil o en movilizaciones de masas contra dictaduras con sus direcciones contrarrevolucionarias y reformistas. Los socialistas revolucionarios apoyamos el movimiento progresivo, en este caso contra el dictador Bashar Al Assad, sin apoyar la direcci\u00f3n de ese movimiento.<\/p>\n<p>Este mismo debate se dio cuando se produjo la guerra civil espa\u00f1ola de 1936-39 o en la revoluci\u00f3n nicarag\u00fcense de 1979. Los trotskistas estuvimos en la guerra civil espa\u00f1ola en el mismo bando militar republicano contra el fascismo y Franco, como estuvimos en el mismo bando militar en la guerra civil en Nicaragua, con el Frente Sandinista de Liberaci\u00f3n Nacional, sin apoyar la conducci\u00f3n de los Ortega y Fidel Castro. En la Guerra Civil Espa\u00f1ola, Le\u00f3n Trotsky fue claro cuando le preguntaban insistentemente por qu\u00e9 criticaba al fascismo y tambi\u00e9n criticaba a la direcci\u00f3n burguesa y estalinista del Frente Popular Republicano y al propio Jos\u00e9 Stalin, que era un traidor del combate del proletariado y de los campesinos espa\u00f1oles. Trotsky respondi\u00f3 que \u00abel proletariado revolucionario no puede colocar los dos campos en lucha en un mismo saco: debe utilizar este combate para sus propios intereses. No puede alcanzar el \u00e9xito con una pol\u00edtica neutral sino, por el contrario, golpeando militarmente a su enemigo n\u00famero uno: el fascismo\u00bb (Espa\u00f1a revolucionaria, p\u00e1gina 263, Editorial Ant\u00eddoto). Y agregaba: \u00abtodo trotskista debe ser un buen soldado en Espa\u00f1a\u00bb (idem, 223).<\/p>\n<p>Los socialistas revolucionarios seguimos en Siria la misma t\u00e1ctica aconsejada por Trotsky para Espa\u00f1a en 1936. No ponemos en el mismo saco al ej\u00e9rcito genocida de Bashar Al Assad con el ej\u00e9rcito popular rebelde. Estamos en el mismo bando militar rebelde, diferenci\u00e1ndonos de la direcci\u00f3n. Pero como en Espa\u00f1a, como aconsejaba Trotsky, en Siria los trotskistas deber\u00edan ser \u00abbuenos soldados\u00bb de la rebeli\u00f3n armada.<\/p>\n<p>Por eso llamamos a los pueblos del mundo a apoyar incondicionalmente a la revoluci\u00f3n \u00e1rabe y estamos contra cualquier intervenci\u00f3n imperialista, sea directa o a trav\u00e9s de la OTAN o de la ONU. Del mismo modo, repudiamos las amenazas y las acciones del genocida Estado de Israel de bombardear zonas de Siria. Llamamos a los pueblos \u00e1rabes de T\u00fanez y Egipto, y especialmente a las milicias de Libia, a que env\u00eden armas a la resistencia. Y llamamos a los gobiernos del mundo a romper con la dictadura de Assad.<\/p>\n<p>Palestina es parte del proceso<\/p>\n<p>Es evidente que el avance de la revoluci\u00f3n \u00e1rabe ha tonificado al pueblo palestino, que en un primer momento se solidariz\u00f3 con esas revoluciones, pese al silencio de sus direcciones, tanto de la Autoridad Palestina (ex OLP) como de Hamas. Es un hecho que se ha abierto una nueva situaci\u00f3n para la causa palestina, como se demostr\u00f3 en la reacci\u00f3n a una de las \u00faltimas ofensivas israel\u00edes sobre Gaza, d\u00f3nde el pueblo palestino sali\u00f3 a resistir e Israel mostr\u00f3 su aislamiento pol\u00edtico internacional. Ya el sionismo no tiene al fiel aliado Mubarak para reprimir a las masas egipcias. El nuevo gobierno de El Cairo tuvo que actuar bajo una gran presi\u00f3n del pueblo y la juventud egipcia, que apoya incondicionalmente al pueblo palestino. El proceso abierto de revoluciones \u00e1rabes en la zona ha permitido parar una nueva masacre en Gaza como la que ocurri\u00f3 a\u00f1os atr\u00e1s. Al mismo tiempo, fueron creciendo las movilizaciones que rompen la divisi\u00f3n y las zonas de control que se hab\u00edan repartido Hamas en Gaza y Al Fatah en Cisjordania. La exigencia de unidad desde la base frente al enemigo israel\u00ed e imperialista que reclama el pueblo es un componente que busca la recomposici\u00f3n de la unidad entre Gaza y Cisjordania para hacer m\u00e1s fuerte la lucha contra la ocupaci\u00f3n sionista.<\/p>\n<p>El reconocimiento en la ONU de Palestina como Estado Observador, si bien no trae ninguna soluci\u00f3n de fondo al pueblo palestino, no se puede dejar de reconocer como una gran victoria pol\u00edtica contra Israel y contra el imperialismo que da una nueva tonificaci\u00f3n al combate del pueblo palestino. Es evidente que la pol\u00edtica imperialista de tratar de imponer los dos Estados, que fue pactada a\u00f1os atr\u00e1s por la direcci\u00f3n de la OLP, el imperialismo y la conducci\u00f3n sionista, ha ido fracasando. Se ha puesto en evidencia que no hay otra salida que la lucha intransigente contra el enclave sionista, para destruirlo e imponer un Estado \u00fanico, laico, democr\u00e1tico y no racista en todo Palestina, donde puedan convivir en com\u00fan \u00e1rabes y jud\u00edos.<\/p>\n<p><strong>T\u00fanez y Egipto, la revuelta permanente<\/strong><\/p>\n<p>En Egipto y T\u00fanez, las movilizaciones han continuado y se extienden por reivindicaciones pol\u00edticas (gobierno civil, disoluci\u00f3n de las instituciones del r\u00e9gimen dictatorial) y econ\u00f3micas (trabajo y aumento salarial) que ni el gobierno de Mursi de los Hermanos Musulmanes en Egipto y Al Nahda de T\u00fanez son capaces de responder. Mientras las movilizaciones dan continuidad a la revoluci\u00f3n, los reg\u00edmenes buscan medidas y direcciones nuevas para salvaguardar la propiedad burguesa y las ganancias de las multinacionales. Ah\u00ed se vive claramente una confrontaci\u00f3n entre la revoluci\u00f3n y la contrarrevoluci\u00f3n. Los imperialismos yanqui y europeo, ahora que perdieron a sus antiguos aliados, pactan con las direcciones isl\u00e1micas para tratar de montar reg\u00edmenes siguiendo el \u00abmodelo turco\u00bb, con forma de democracia burguesa, combinado con aspectos totalmente arbitrarios y antidemocr\u00e1ticos de sus gobiernos. A trav\u00e9s de ese tipo de gobiernos, quieren asegurarse las inversiones de las multinacionales en esos pa\u00edses controlando el \u00abproceso de transici\u00f3n\u00bb y las movilizaciones de masas.<\/p>\n<p>Los trabajadores, la juventud y los sectores populares, tanto en Egipto como en T\u00fanez, han empezado a hacer la experiencia pol\u00edtica con los nuevos gobiernos isl\u00e1micos que se hicieron con el poder, ante el vac\u00edo de una direcci\u00f3n obrera y socialista. En especial en Egipto, se empieza a disipar la ilusi\u00f3n en el rol del ej\u00e9rcito que en el momento de la revoluci\u00f3n \u00abse pas\u00f3\u00bb t\u00e1cticamente a dejarla correr. Las masas han demostrado su ruptura e indignaci\u00f3n contra los militares y el gobierno isl\u00e1mico de Mursi, ocupando una y otra vez la Plaza Tahrir por distintas reivindicaciones democr\u00e1ticas y sociales, rechazando las pseudoreformas constitucionales, y el proceso sigue abierto. En T\u00fanez, distintas huelgas por reivindicaciones sindicales del proletariado tunecino, que estuvo a la vanguardia de la revoluci\u00f3n y que fue reprimido por el gobierno de Al Nahda, han desatado un proceso que ha llegado a un punto muy alto con la huelga general de febrero, en repudio al asesinato del l\u00edder de izquierda del Frente Popular. Era sintom\u00e1tico que los manifestantes tuvieran como uno de sus estribillos m\u00e1s importantes \u00abpor una nueva revoluci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La continuidad de las revoluciones en Egipto y T\u00fanez depende de la confrontaci\u00f3n de las masas con los actuales gobiernos y su movilizaci\u00f3n permanente por un programa revolucionario que incluya puntos como la nacionalizaci\u00f3n de todas las empresas multinacionales, un plan de obras p\u00fablicas de emergencia para acabar con el desempleo, el no al pago de la deuda externa, la confiscaci\u00f3n de los responsables de los reg\u00edmenes anteriores, de los militares y sus familiares que saquearon las arcas del Estado, el juicio y castigo a los responsables de la represi\u00f3n y la violencia estatal y la abolici\u00f3n de todos los acuerdos con el imperialismo e Israel, en la perspectiva de desarrollar organismos de poder popular y de los j\u00f3venes. En ese sentido, es fundamental la UGTT (la Central obrera de T\u00fanez), los sindicatos independientes de Egipto, el movimiento 6 de Abril de ese pa\u00eds y otros que vayan surgiendo en el proceso, en la perspectiva de la lucha por lograr nuevas revoluciones que instalen gobiernos obreros y populares.<\/p>\n<p>Las revoluciones \u00e1rabes han dejado en claro, una vez m\u00e1s, la necesidad de la construcci\u00f3n de una nueva direcci\u00f3n revolucionaria obrera y socialista. Las masas, por muy heroicas que sean sus luchas, mientras no tengan sus organizaciones obreras y populares propias e independientes y no conviertan esos organismos que surgen en la lucha en organizaciones permanentes y democr\u00e1ticas que abracen el camino a la toma del poder, estar\u00e1n ante el peligro de ser reprimidas e incluso de retroceder en las conquistas revolucionarias. Por eso, m\u00e1s que nunca, en T\u00fanez, Egipto, en Libia y en el resto de la revoluci\u00f3n \u00e1rabe, luchamos por la construcci\u00f3n de esos organismos de poder obreros y populares y por partidos revolucionarios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ca\u00edda de las dictaduras que llevaban cerca de 40 a\u00f1os en el poder en T\u00fanez, Egipto y Libia ha sido un triunfo revolucionario del movimiento de las masas \u00e1rabes y del mundo y ha causado un gran impacto. El proceso revolucionario en los pa\u00edses del norte de \u00c1frica y Medio Oriente no solamente ha [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[73],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2038"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2038"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2038\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2038"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2038"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2038"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}