{"id":2129,"date":"2012-08-10T13:08:56","date_gmt":"2012-08-10T13:08:56","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2012\/08\/10\/siria-els-un-ejercito-improvisado-2\/"},"modified":"2012-08-10T13:08:56","modified_gmt":"2012-08-10T13:08:56","slug":"siria-els-un-ejercito-improvisado-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2012\/08\/10\/siria-els-un-ejercito-improvisado-2\/","title":{"rendered":"Siria: ELS, un ej\u00e9rcito improvisado"},"content":{"rendered":"<div class=\"content\">\n<div class=\"field-item odd\"><a href=\"http:\/\/laclase.info\/imagen\/siria-milicianosrebeldes-2012jpg\"><img loading=\"lazy\" style=\"margin-right: 5px; float: left;\" class=\"image image-preview \" src=\"http:\/\/laclase.info\/sites\/default\/files\/images\/Siria-milicianosrebeldes-2012.jpg\" alt=\"Siria-milicianosrebeldes-2012.jpg\" title=\"Siria-milicianosrebeldes-2012.jpg\" height=\"135\" width=\"240\" \/><\/a><em>Por El Pa\u00eds &#8211;&nbsp;\u00c1lvaro de C\u00f3zar 5 AGO 2012<\/em><\/div>\n<p>En v\u00edsperas de la batalla decisiva contra las fuerzas de El Asad las filas rebeldes crecen.<br \/> \u00bfQu\u00e9 empuja a un joven universitario a gastarse 1.000 d\u00f3lares en un Kal\u00e1shnikov e irse a la guerra?<br \/>En los suburbios de Alepo, la capital econ\u00f3mica de Siria, pr\u00e1cticamente no hay nadie que no quiera ser miembro del Ej\u00e9rcito Libre de Siria (ELS). Si se les pregunta por qu\u00e9, lo m\u00e1s probable es que repitan una serie de palabras de gran calado como derechos, libertad, democracia o partidos. En realidad sus razones para coger un Kal\u00e1shnikov y jugarse la vida son mucho m\u00e1s personales. Siempre hay un amigo detr\u00e1s, alguien que fue injustamente arrestado, un familiar torturado porque fue a una manifestaci\u00f3n, alguien que acab\u00f3 en una fosa por reunirse para hablar del futuro de Siria. A veces deudas pendientes, a veces sed de venganza, son todas esas historias las que les han hecho albergar esperanzas de acabar con el r\u00e9gimen de Bachar el Asad aqu\u00ed, en la ciudad de Alepo.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Ahmed Ayouz es el l\u00edder de un grupo de estudiantes universitarios refugiados en el barrio oriental de Sahur, muy cerca del colegio donde se ha acuartelado el ELS. \u00c9l y sus colegas forman una curiosa pandilla de veintea\u00f1eros que se alojan en un gran piso de dos plantas, propiedad de un t\u00edo de Ahmed que est\u00e1 en prisi\u00f3n por haberse manifestado contra el r\u00e9gimen. Estamos en mes de Ramad\u00e1n y los j\u00f3venes pasan la mayor parte del d\u00eda durmiendo. Cuando se pone el sol, su actividad favorita es escuchar m\u00fasica, seguir la guerra por Internet y merodear por el cuartel del ELS para que les den la oportunidad de unirse a ellos. \u201cBuenas noticias\u201d, dice Ahmed, \u201cme han cogido. En tres d\u00edas empiezo el entrenamiento y me compro el Kal\u00e1shnikov\u201d.<\/p>\n<p>El joven reconoce que s\u00ed, que adem\u00e1s de las grandes ideas por las que podr\u00eda morir, se encuentra una mucho m\u00e1s personal: Hassan Batiq. Al igual que Ahmed, Hassan hab\u00eda estudiado literatura inglesa, la carrera que escogen muchos esperando que el idioma les abra las puertas. Cuando la revoluci\u00f3n comenz\u00f3, en marzo de 2011, Hassan y otros dos j\u00f3venes se dedicaron a ayudar en las manifestaciones llevando a los heridos a los hospitales. \u201cHac\u00edan todo lo que estaba en sus manos. Consegu\u00edan medicinas, te llevaban en coche al m\u00e9dico si resultabas herido, todo el mundo ten\u00eda sus tel\u00e9fonos y todo el mundo les llamaba si hab\u00eda problemas. Les llamaban Los \u00c1ngeles\u201d, relata Ahmed. El 14 de junio les arrestaron en un check-point del barrio de Saladino, al oeste de Alepo. \u201cLa gente te dec\u00eda que no preguntaras por ellos\u201d, cuenta Ahmed. Siete d\u00edas m\u00e1s tarde sus cuerpos aparecieron debajo de un puente. Los cad\u00e1veres estaban quemados. \u201cEse fue el d\u00eda que decid\u00ed hacer algo m\u00e1s que manifestarme\u201d.<\/p>\n<p>Pero no hay tantos Kal\u00e1shnikov para todos los que quieren sumarse a la lucha. A Ahmed le costar\u00e1 unos 1.000 d\u00f3lares comprarle el arma a los rebeldes para unirse a ellos, 500 d\u00f3lares m\u00e1s si lo compra en la calle.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas el ELS ha mejorado su organizaci\u00f3n aunque no tiene armas para todos los nuevos reclutas<\/p>\n<p>Son j\u00f3venes como Ahmed los que forman parte del ELS. Salvo los dos a\u00f1os de mili que tienen que pasar, muchos de ellos no tienen experiencia militar. Ese es el perfil: tipos en los veintitantos, sun\u00edes del campo y la ciudad, con un arma al hombro y una convicci\u00f3n absoluta en la victoria. Su fe es tan apabullante que a veces se les ve sonre\u00edr en el frente en medio de los tiros y las explosiones. El miedo para ellos parece un mito.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas, el ELS ha mejorado su organizaci\u00f3n. Su estructura es simple. Los soldados se agrupan en khatibas, grupos de entre 30 y 50 soldados que reciben las ordenes de un l\u00edder. Hasta hace poco las khatibas ten\u00edan disputas entre ellas y no siempre se pon\u00edan de acuerdo en qu\u00e9 objetivos deb\u00edan atacar. Pero la conquista de Alepo ha sido distinta. Las khatibas se han agrupado bajo el batall\u00f3n Al Taujid, comandado por Abu Mahmud Haji Mara, un tipo delgado y serio, de ojos peque\u00f1os y espesa barba. A veces est\u00e1 en el frente, dirigiendo \u00e9l mismo los combates, en otras ocasiones se le ve sentado en las escaleras de la escuela, en chanclas y camiseta de tirantes, hablando con los soldados y solucionando peque\u00f1os problemas cotidianos. Haji Mara fue elegido como comandante del batall\u00f3n por el Tansih\u00eda de Alepo, el comit\u00e9 local que se form\u00f3 cuando estall\u00f3 la revoluci\u00f3n. Sigue sus instintos y, seg\u00fan sus propias palabras, no tiene demasiado contacto con otros batallones, ni siquiera con el de Damasco.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, la toma de Alepo sigui\u00f3 una cierta estrategia, no demasiado bien definida, que consist\u00eda \u00fanicamente en obligar al r\u00e9gimen de El Asad a atender dos frentes distantes en el mapa. En una semana y media, Haji Mara y sus hombres han conseguido hacerse con un 60% de la ciudad, han resistido el asedio de los tanques e incluso se han apropiado de unos 15 tanques de las tropas de Bachar el Asad, seg\u00fan fuentes de los rebeldes. Pero la labor del ELS abarca mucho m\u00e1s. Sus miembros se encargan de vigilar que no haya robos en las casas destruidas, de formar grupos vecinales que limpien las basuras y los escombros de las calles, e incluso de evitar que suban los precios. \u201cLa situaci\u00f3n est\u00e1 mal y hay quienes intentan aprovecharse de la situaci\u00f3n\u201d, dice un portavoz del ELS. Las colas en las pocas panader\u00edas que quedan son largas. El Ej\u00e9rcito sirio ha destruido muchas de ellas. La gente espera durante horas por la noche para comprar algo que puedan llevarse a la boca. A la escasez se suma el mes del Ramad\u00e1n que obliga a los musulmanes a ayunar hasta que se pone el sol.<\/p>\n<p>Son los comit\u00e9s locales los que le dan al ELS el aspecto civil que necesita. \u201cEn ellos se discute todo, los problemas de la gente, los debates sobre la religi\u00f3n, la mujer, la pol\u00edtica, los partidos&#8230; El proceso ser\u00e1 lento, pero llegaremos a tener lo que pedimos\u201d, dice Yasir, un experiodista que dej\u00f3 la profesi\u00f3n ante la imposibilidad de publicar libremente.<\/p>\n<p>En la guerra, donde no hay polic\u00eda ni juzgados, es el ELS el que imparte justicia. Esta es bastante arbitraria<\/p>\n<p>En la guerra, donde no hay polic\u00eda ni juzgados, es el ELS el que se encarga de impartir justicia. Esta es bastante arbitraria. No sigue unos preceptos muy claros y por supuesto no hay defensa posible. El trasiego de prisioneros es continuo en la escuela del barrio de Sahur. Si estos son del Ej\u00e9rcito sirio, los rebeldes suelen dejarlo all\u00ed unas horas y luego los meten en unos camiones para llevarlos a la prisi\u00f3n de Marea, a unos 30 kil\u00f3metros de Alepo. Con las manos atadas a la espalda una fila de hombres escucha a un miembro del ELS gritar sus nombres antes de darles permiso para subir al cami\u00f3n. Uno de ellos lleva tatuado en el pecho la frase: \u201cTodos somos Bachar el Asad\u201d. Abdala, un soldado rebelde, tambi\u00e9n licenciado en literatura inglesa, le mira y dice en ingl\u00e9s, en voz baja: \u201cQu\u00e9 equivocado est\u00e1s\u201d. \u201cLos tratamos bien\u201d, asegura, \u201clos hacemos prisioneros y tendr\u00e1n un juicio justo cuando caiga el r\u00e9gimen\u201d. \u00bfY a los shabiha? Abdala se sorprende de la pregunta y trata de explicar que la situaci\u00f3n con los matones del r\u00e9gimen es distinta a la de los soldados. \u201cLos soldados est\u00e1n obligados a luchar, los shabiha han estado matando a gente por dinero. Son hombres de Bachar el Asad que han asesinado a mucha gente\u201d, dice Abdala despu\u00e9s de mostrar un v\u00eddeo en el que un shabiha confiesa haber violado a una joven de 15 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Uno de esos shabiha, Zaino Barri, fue fusilado hace unos d\u00edas en la escuela, frente a un muro con dibujos de Mickey Mouse y Bob Esponja hechos por los ni\u00f1os. Zaino era el jefe de la familia Barri, una especie de padrino a la italiana que escog\u00eda a los tipos m\u00e1s grandes y forzudos para extorsionar y dedicarse al contrabando y al narcotr\u00e1fico. Shabiha era en realidad el nombre que recib\u00edan los contrabandistas. Significa fantasmas y se les llamaba as\u00ed por su facilidad para pasar desapercibidos por las fronteras. Las familias mafiosas acabaron haci\u00e9ndose con ese negocio y acabaron por apropiarse del nombre. En Alepo son odiados. Su aspecto, muchas veces corpulento y violento les ha convertido en una especie de monstruos, algo con lo que asustar a los ni\u00f1os. As\u00ed, en la ciudad hay dos guerras, una contra las tropas de Bachar y otra contra los shabiha. Tambi\u00e9n dos castigos.<\/p>\n<p>Un hombre y dos mujeres de la ONG Human Rights Watch que se encuentra en la zona han visitado las c\u00e1rceles para comprobar de primera mano el trato que se da a los prisioneros. Los tres son occidentales. Las dos mujeres van vestidas a la manera tradicional, con la cabeza y el cuerpo tapados con el chador negro. \u201cNos ayuda mucho a relacionarnos con la poblaci\u00f3n\u201d, dicen las dos mujeres. Aseguran que los rebeldes est\u00e1n intentando hacer las cosas bien, pero que en algunos casos el concepto de \u201cbien\u201d no est\u00e1 muy claro. \u201cNos dicen que no les est\u00e1n torturando, pero acto seguido nos cuentan que solo les pegan con un palo en los pies. Tienen voluntad, pero est\u00e1 claro que a\u00fan les queda mucho\u201d, dice un portavoz de la organizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cNo hemos matado a todos los shabiha que hemos apresado. Pero Zaino era el l\u00edder y ten\u00edamos que hacerlo. Es muy peligroso tenerlo en la c\u00e1rcel. Esto es una guerra y todos morimos\u201d, dice Abdala. Su nombre completo es Abdala Yasim. Cuatro de sus hermanos pertenecen al ELS. Dos de ellos aguardan en un check-point a que Abdala pare la furgoneta y descargue unos ordenadores para el modest\u00edsimo centro de prensa del que disponen los rebeldes. Los otros dos, uno de ellos con una americana y un Kal\u00e1shnikov en la mano, esperan en la parte trasera del veh\u00edculo. Acaban de salir del frente de batalla en el barrio de Saladino y sus caras est\u00e1n llenas de polvo. \u201cSomos del ELS, pero somos tantos que deber\u00edamos montar un ej\u00e9rcito nosotros mismos, el ej\u00e9rcito de los Yasim\u201d, dice Abdala haciendo re\u00edr a sus hermanos. El dedo pulgar de Abdala tiene una tremenda infecci\u00f3n. Una bala explosiva le estall\u00f3 en el arma y los restos le atravesaron el dedo. Desde entonces recibe inyecciones. \u201cNo tengo miedo a las balas, pero s\u00ed a las inyecciones\u201d, bromea.<\/p>\n<p>Conforme pasan los d\u00edas, la atm\u00f3sfera en algunos pueblos cerca de Alepo se va cargando de tensi\u00f3n. Hay sospechas de agentes de El Asad infiltrados, o simplemente gente que colabora con el r\u00e9gimen dando chivatazos. Hace unos d\u00edas, en un funeral en Tallrifat, ocurri\u00f3 algo raro. Los hombres del pueblo transportaron hasta una colina en las afueras los cad\u00e1veres de ocho m\u00e1rtires ca\u00eddos en una emboscada en Alepo. Les segu\u00edan miles de habitantes rezando lanzando proclamas. En la colina, los hombres enterraron a sus m\u00e1rtires. Un grupo numeroso se alej\u00f3 unos 100 metros de la colina y estuvo haciendo algo en el campo durante unos minutos. Al aproximarnos, un lugare\u00f1o nos impidi\u00f3 el paso gritando \u201c\u00a1halash, halash!\u201d (se acab\u00f3, se acab\u00f3) y haciendo gestos de que abandon\u00e1ramos r\u00e1pidamente el lugar. \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 all\u00ed? La pregunta no tiene respuesta y sin embargo s\u00ed te dan el consejo de que hay determinadas preguntas que conviene no hacer en mitad de un funeral.<\/p>\n<p>La de Alepo, la que ha sido definida por ambos bandos como la madre de todas las batallas, ha entrado en una segunda fase en la que todo el mundo espera un duro golpe del Gobierno de Asad. Los soldados del ELS andan estos d\u00edas barruntando si ser\u00e1 un ataque con cazas, si tratar\u00e1n de hacerles un agujero por tierra en las \u00e1reas que ya han tomado o si las cosas seguir\u00e1n como est\u00e1n, con una guerra de guerrillas en las calles, avanzando o retrocediendo pocos metros cada d\u00eda.<\/p>\n<p>Mientras tanto, los habitantes de la ciudad tratan de recuperar su vida normal, por llamarlo de alguna manera. Por las noches acuden a unos campos de f\u00fatbol situados cerca de la localidad de Marea. Llevan camisetas del Bar\u00e7a, del Madrid, de la Selecci\u00f3n Espa\u00f1ola, del Manchester o del Liverpool. Se juega al toque, con rapidez. Uno de esos jugadores era Roduan Jatib, un joven de veintipocos a\u00f1os que quiso unirse al ELS cuando la revoluci\u00f3n. Durante meses estuvo pidiendo a su padre y a todo el que le oyera que le comprara un Kal\u00e1shnikov para sumarse a los combates. Cuando consigui\u00f3 enrolarse en el ELS le colocaron en un check-point. Su padre, un anciano, iba todos los d\u00edas a verle para cerciorarse de que todo iba bien. El joven muri\u00f3 en una operaci\u00f3n de los servicios secretos de El Asad. Desde entonces, su padre ha perdido la cabeza. Se le puede ver todos los d\u00edas en una calle de Marea, balbuceando algunas palabras mientras descansa en una silla con su bast\u00f3n a un lado y rodeado de ni\u00f1os peque\u00f1os. En cuanto se le menciona el nombre de su hijo sus ojos se llenan de l\u00e1grimas y se mete en casa.<\/p>\n<p>En el frente de Alepo, los luchadores son como Roduan, Ahmed o Abdala. Hay pruebas de presencia yihadistas en otros territorios de Siria que habr\u00edan llegado hasta aqu\u00ed desde distintas partes del mundo para acabar con el r\u00e9gimen de El Asad. En Alepo se ha visto a alg\u00fan que otro salafista, con la barba larga y la cabeza rapada, pero la presencia de estos grupos radicales, al menos aqu\u00ed, es todav\u00eda escasa o al menos no muy visible. \u201cNo les necesitamos\u201d, dice Ahmed, \u201cno necesitamos a nadie que luche por nosotros. Nos bastamos nosotros\u201d.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, muchos j\u00f3venes que han empezado esta revoluci\u00f3n saben que si esos elementos m\u00e1s radicales tratan de imponer su modo de vida basado en la shar\u00eda tendr\u00e1n un problema en cuanto el r\u00e9gimen de Bachar el Asad caiga, si es que cae. Pero esperan que el pueblo y las elecciones les den el espacio que merecen y esperan que sea escaso. \u201cLos sun\u00edes no somos radicales por ser sun\u00edes\u201d, dice un traductor en las canchas de f\u00fatbol de Marea.<\/p>\n<p>Alepo es la batalla definitiva. No solo por ser la capital econ\u00f3mica y porque lo que pase aqu\u00ed pueda determinar el futuro del r\u00e9gimen. Si Bachar el Asad cae, todas las fichas de domin\u00f3 caer\u00e1n o al menos se mover\u00e1n con \u00e9l. Su Gobierno de alau\u00edes, la comunidad chi\u00ed del presidente, es visceralmente odiada por muchos sun\u00edes. Son b\u00e1sicamente ellos los que se han levantado contra \u00e9l. El conflicto podr\u00eda extenderse a otros pa\u00edses como L\u00edbano, donde los chi\u00edes de Hezbol\u00e1 han mantenido siempre fuertes lazos con el r\u00e9gimen sirio. Una especie de nueva guerra fr\u00eda se va tejiendo en Oriente Pr\u00f3ximo con dos claros ejes, uno formado por Estados Unidos, Arabia Saud\u00ed e Israel y otro por Ir\u00e1n y Hezbol\u00e1 con un patio trasero en el que Rusia y China juegan sus bazas. \u201cA m\u00ed eso me da igual. Nosotros luchamos porque odiamos a Bachar el Asad. Es el mayor criminal que ha existido. Ha matado en 17 meses m\u00e1s que todo lo que ha matado Israel desde que Estados Unidos los puso aqu\u00ed\u201d, comenta Ahmed. Es una de las frases m\u00e1s repetidas estos d\u00edas para definir a Bachar, que ha matado m\u00e1s que Israel. No es precisamente un elogio.<\/p>\n<p>Es de noche en Sahur, el barrio donde vive Ahmed y el resto de los chicos. Una lejana luz en el firmamento cruza el cielo de Alepo. Los j\u00f3venes comentan que es un sat\u00e9lite de la CIA y lo relacionan con las \u00faltimas noticias que hablan de que Obama ha dado \u00f3rdenes a la agencia de inteligencia para compartir informaci\u00f3n. Se oyen explosiones a lo lejos y Ahmed y los suyos discuten sobre si esa ha ca\u00eddo all\u00ed o m\u00e1s all\u00e1. Casi se convierte en un juego. Ahmed pone m\u00fasica en su ordenador. Le gustan los compositores del mundo \u00e1rabe y alardear de que tiene todos los \u00e1lbumes del compositor liban\u00e9s Marcel Jalif en su ordenador. Tambi\u00e9n est\u00e1 abierto a algunos cl\u00e1sicos populares del mundo occidental. En su tel\u00e9fono, a oscuras, mientras las bombas agitan el cielo de Alepo, suena Frank Sinatra cantando My Way<br \/> At\u00edpicos y divididos entre los de dentro y los de fuera<\/p>\n<p>IGNACIO CEMBRERO<\/p>\n<p>Las divergencias entre exiliados y opositores civiles sirios dentro del pa\u00eds afloraron al poco tiempo de empezar la rebeli\u00f3n en Siria, hace ya casi 17 meses. Los desacuerdos entre militares desertores instalados en Turqu\u00eda y los que llevan sobre el terreno el peso de la lucha armada contra el r\u00e9gimen son tan \u00e1speras como las de los primeros, pero emergen menos a la luz.<\/p>\n<p>El coronel Riad Asad, el te\u00f3rico jefe del Ej\u00e9rcito Libre de Siria (ELS), el brazo armado de la rebeli\u00f3n, dej\u00f3, sin embargo, patentes, el martes pasado, sus desavenencias con los militares del interior. Les acus\u00f3 nada menos que de querer aprovecharse \u201cde la revoluci\u00f3n y de la sangre de los m\u00e1rtires\u201d para adue\u00f1arse del poder tras la ca\u00edda del r\u00e9gimen de Bachar el Asad. \u201cEst\u00e1n resucitando el r\u00e9gimen de El Asad, que se derrumba, porque quieren monopolizar el poder de decisi\u00f3n\u201d, denunci\u00f3 en un discurso.<\/p>\n<p>La v\u00edspera, el mando interior del ESL hab\u00eda dejado claro que aspira a dirigir la transici\u00f3n pol\u00edtica. Proyecta nombrar en su momento un \u201cconsejo presidencial\u201d de seis miembros militares y civiles, una especie de jefatura del Estado colectiva que gobierne tras el derrocamiento de El Asad. Rechaza as\u00ed de antemano las gestiones que se efect\u00faan en las filas del exilio sirio para formar un Gobierno provisional que coja las riendas del pa\u00eds cuando el r\u00e9gimen se desmorone.<\/p>\n<p>De los numerosos grupos y movimientos que componen la oposici\u00f3n siria fuera y dentro del pa\u00eds, el que de verdad manda, por ahora, es el brazo interior del ESL. Lo integran desertores de las Fuerzas Armadas y j\u00f3venes civiles carentes de experiencia, pero sobrados de entusiasmo.<\/p>\n<p>No funciona como un ej\u00e9rcito. Carece, por ejemplo, de estado mayor. En 10 de las 14 provincias sirias \u2014en otras cuatro no tiene presencia alguna\u2014 lo dirige un coronel. Todos ellos se coordinan mediante tel\u00e9fonos v\u00eda sat\u00e9lite, sin reunirse f\u00edsicamente, y forman un consejo militar que act\u00faa como mando unificado. En su seno, el coronel Abdul Jabbar al Okeidi, que ahora estar\u00eda en Alepo, es probablemente el m\u00e1s influyente.<\/p>\n<p>Ni \u00e9l ni los dem\u00e1s miembros del consejo militar obedecen a su te\u00f3rico jefe, el coronel Riad Asad, que en julio del a\u00f1o pasado anunci\u00f3 en un v\u00eddeo grabado en Turqu\u00eda la fundaci\u00f3n del ESL. Es en el este de Turqu\u00eda donde, junto con Riad Asad, se han instalado casi todos los 28 generales sirios que desertaron a lo largo de los \u00faltimos meses.<\/p>\n<p>Pero la inexistencia de relaci\u00f3n jer\u00e1rquica no significa que no colaboren. Se necesitan mutuamente para, por ejemplo, introducir en Siria la docena de misiles tierra-aire que el ESL acaba de adquirir. Desde que a finales de julio la rebeli\u00f3n se hizo con el control de las carreteras entre Alepo y la frontera turca, el flujo log\u00edstico entre el exterior y el interior funciona a pleno rendimiento. Aunque los observadores de la ONU constataron el mi\u00e9rcoles en Alepo que el ESL pose\u00eda armas pesadas e incluso carros de combate, sigue estando muy mal equipado. \u201c(&#8230;) el 80% de las armas que utilizan los rebeldes han sido cogidas al Ej\u00e9rcito del r\u00e9gimen\u201d, aseguraba el jueves el general sirio Akil Hachem, exprofesor de la Academia Militar, en una entrevista con el diario franc\u00e9s Le Figaro. Los cuatro carros de combate que vieron los cascos azules de la ONU en poder del ESL fueron capturados a principios de semana en un enfrentamiento en Anadane, un suburbio de Alepo.<\/p>\n<p>La batalla de Alepo reviste, para los rebeldes, una importancia crucial. Adue\u00f1arse permanentemente del norte de Siria equivale a disponer, por fin, de una base territorial alrededor de la capital econ\u00f3mica del pa\u00eds en la que recibir material desde Turqu\u00eda, alistar a los j\u00f3venes al ESL, entrenarse, evacuar a los heridos e incluso convertir Alepo en la sede del Gobierno provisional como sucedi\u00f3 con Bengasi en Libia.<\/p>\n<p>El r\u00e9gimen echar\u00e1 el resto para expulsar a los rebeldes de esa mitad de Alepo que controlan. Por eso recurri\u00f3 a la aviaci\u00f3n para atacarles, seg\u00fan se\u00f1al\u00f3 la ONU. Es posible que lo consiga como ya lo logr\u00f3 en Damasco el 24 de julio tras casi diez d\u00edas de combates. Da, sin embargo, la impresi\u00f3n de que la insurrecci\u00f3n opondr\u00e1 m\u00e1s resistencia. Es consciente de la importancia estrat\u00e9gica de la ciudad.<\/p>\n<p>Pero si logra retomar Alepo, se reactivar\u00e1n otros frentes en Homs, Hama, Deera, etc\u00e9tera. As\u00ed hasta agotar a la IV Divisi\u00f3n y a la Guardia Republicana, la \u00e9lite del Ej\u00e9rcito de El Asad en cuyas filas apenas ha habido deserciones.<\/p>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por El Pa\u00eds &#8211;&nbsp;\u00c1lvaro de C\u00f3zar 5 AGO 2012 En v\u00edsperas de la batalla decisiva contra las fuerzas de El Asad las filas rebeldes crecen. \u00bfQu\u00e9 empuja a un joven universitario a gastarse 1.000 d\u00f3lares en un Kal\u00e1shnikov e irse a la guerra?En los suburbios de Alepo, la capital econ\u00f3mica de Siria, pr\u00e1cticamente no hay [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[73],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2129"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2129"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2129\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}