{"id":23340,"date":"2008-11-07T20:02:22","date_gmt":"2008-11-07T20:02:22","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/?p=23340"},"modified":"2025-07-29T20:05:16","modified_gmt":"2025-07-29T20:05:16","slug":"sobre-la-crisis-de-la-economia-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2008\/11\/07\/sobre-la-crisis-de-la-economia-mundial\/","title":{"rendered":"Sobre la crisis de la econom\u00eda mundial"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por: Jos\u00e9 Castillo<\/strong><\/p>\n<p><cite>Advertencia<\/cite><\/p>\n<p>Esta material, de car\u00e1cter ensay\u00edstico, expresa las primeras reflexiones sobre una crisis, la abierta en julio del 2007, y en particular sobre el pico agudo que se est\u00e1 dando actualmente (la fecha de cierre de este texto es el 13 de octubre de 2008). Si bien todos los datos han sido debidamente chequeados, esta sujeta a posteriores revisiones, producto de an\u00e1lisis m\u00e1s profundos. Ha sido escrita al calor de los acontecimientos, respondiendo al compromiso que, como economista cr\u00edtico, siento que debo asumir.<cite><\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/cite><\/p>\n<p>La crisis aguda que comenz\u00f3 a mediados del 2007 y se ha acelerado en el \u00faltimo mes no es un hecho aislado. Forma parte de una ola de crisis del mismo tipo que viene sufriendo la econom\u00eda capitalista mundial desde la segunda mitad de la d\u00e9cada del \u00b460.<\/p>\n<p>En esa \u00e9poca se acab\u00f3 la fase de crecimiento econ\u00f3mico \u201clargo\u201d que ocurr\u00eda desde fines de la Segunda Guerra Mundial, lo que los economistas regulacionistas llamaron el \u201cr\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n fordista\u201d, y marxistas como Ernst Mandel apellidaron \u201cel boom\u201d. Esto se confirm\u00f3 en los primeros a\u00f1os \u00b470, con la crisis del petr\u00f3leo (la primera en 1973 y la segunda en 1979) y la aparici\u00f3n de lo que se llam\u00f3 \u201cestanflaci\u00f3n\u201d (desocupaci\u00f3n e inflaci\u00f3n a la vez). Y, por si quedaba alguna duda, se reconfirm\u00f3 a principios de los \u00b480 con la crisis de la deuda externa latinoamericana.<\/p>\n<p>Que hubo una crisis econ\u00f3mica mundial, con caracter\u00edsticas de \u201cestanflaci\u00f3n\u201d que recorri\u00f3 toda la d\u00e9cada del \u00b470 es algo sobre lo que, en general, hay consenso entre los economistas. Las diferencias aparecen cuando se trata de caracterizar lo que pas\u00f3 despu\u00e9s. Esquematizando, podemos decir que hay tres posiciones dentro de los economistas heterodoxos. Una primera postura, llam\u00e9mosla \u201coptimista\u201d, va a sostener que hemos entrado en una nuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n \u201cpostfordista\u201d, basado en un nuevo paradigma productivo, una nueva organizaci\u00f3n del trabajo, nuevas formas de consumo con nichos especializados, etc. Una segunda posici\u00f3n, ofrece una visi\u00f3n m\u00e1s matizada: ratifica la existencia del postfordismo como nuevo r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n, pero la limita a ciertas zonas del planeta, se\u00f1alando que en el resto lo que prevalece es un cierto \u201cretroceso\u201d a algo que denomina \u201cneotaylorismo\u201d . Y, una tercera postura, en la que enmarcaremos este art\u00edculo, se\u00f1ala que lo caracter\u00edstico de estos \u00faltimos cuarenta a\u00f1os de la econom\u00eda mundial es la continuidad de la crisis, su \u201ccronicidad\u201d.<\/p>\n<p>Expres\u00e1ndonos con claridad: no negamos, por supuesto, la revoluci\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica, ni las modificaciones en las formas organizaciones o en las pautas de consumo. Tampoco la heterogeneidad que esta asume en diferentes zonas del planeta. Pero nos parece que no es esto lo que explica, de conjunto, la trayectoria de la acumulaci\u00f3n del capital en estas d\u00e9cadas. Lo omnipresente es que todos los pa\u00edses del planeta, en diferentes momentos de estas d\u00e9cadas, han sufrido crisis tremendas que los han sumido en la recesi\u00f3n, independientemente de la potencialidad o modernizaci\u00f3n de sus estructuras productivas. Quiz\u00e1s el ejemplo m\u00e1s claro es el hundimiento del paradigma del \u201cposfordismo\u201d, la econom\u00eda japonesa, producto de una crisis especulativa a fines de la d\u00e9cada del \u00b480, que la sumi\u00f3 en una d\u00e9cada de depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Dentro de esta tercera postura, a su vez, observamos tambi\u00e9n diferencias entre aquellos que se\u00f1alan que estos 40 a\u00f1os pueden dividirse en dos: un primer per\u00edodo, hasta aproximadamente fines de los 80, donde la tendencia es hacia la ca\u00edda de la tasa de ganancia en las ramas principales de la econom\u00eda mundial, particularmente en el sector no financiero; y un segundo momento de recuperaci\u00f3n de esa tasa \u2013a comienzos de los \u00b490-, que generar\u00eda una econom\u00eda mundial con nuevas caracter\u00edsticas, y la actual crisis, con origen en los desequilibrios de comienzos del siglo XXI. Nuestra postura, en cambio, va a enfatizar en los elementos de continuidad de la crisis a los largo de estos 40 a\u00f1os, con \u00e9nfasis en que incluso ese ascenso parcial de las tasas de ganancia del sector no financiero de la d\u00e9cada del \u00b490 nunca lleg\u00f3 a recuperar los valores de dicha tasa en las \u201cd\u00e9cadas de oro\u201d de los \u00b450 y \u00b460.<\/p>\n<p>Partiendo entonces desde esta postura, creemos que el planteo b\u00e1sico de Marx, acerca de que la crisis tiene su origen en la tendencia a la ca\u00edda de la tasa media de ganancia, es el mejor punto de partida para tratar de ubicarnos en los actuales acontecimientos. Por eso proponemos comenzar este art\u00edculo con un breve repaso de este planteo.<\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n marxista de la crisis: la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia<\/p>\n<p>Para Marx las crisis en el capitalismo se explican en \u00faltima instancia por la ley que vamos a exponer a continuaci\u00f3n: la tasa de ganancia tiene una tendencia a caer. Esta ser\u00e1 la causa de fondo de toda crisis capitalista, independientemente que se manifieste en la superficie bajo la forma de un crack financiero, una crisis de sobreproducci\u00f3n o cualquier otra forma.<\/p>\n<p>Se trata de una tendencia, que a la vez depende de otra, el aumento a la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital. En f\u00f3rmulas:<\/p>\n<p>Tasa de ganancia = p\/c+v, con una tendencia a que aumente constantemente c (el capital constante)<\/p>\n<p>Visualizado de otra forma:<\/p>\n<p>TASA DE GANANCIA = Tasa de plusval\u00eda \/ Composici\u00f3n org\u00e1nica del Capital + 1<\/p>\n<p>O sea que podemos decir que la tasa de ganancia aumenta cuando aumenta la tasa de plusval\u00eda y disminuye cuando aumenta la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital.<\/p>\n<p>Marx expresa esto del siguiente modo en el Tomo III de El Capital:<\/p>\n<p>\u201cSi se admite, adem\u00e1s, que esta modificaci\u00f3n gradual en la composici\u00f3n del capital no ocurre s\u00f3lo en esferas de producci\u00f3n aisladas, sino que en mayor o menor medida se la encuentra en todas, o por lo menos en las esferas claves de la producci\u00f3n, y por lo tanto que implica modificaciones en la composici\u00f3n org\u00e1nica media del conjunto del capital de una sociedad determinada, es inevitable que este ascenso progresivo del capital constante respecto del variable tenga como resultado forzoso un descenso gradual de la tasa general de ganancia, si la tasa de plusval\u00eda o bien el grado de explotaci\u00f3n del trabajo por el capital se mantienen iguales. Pero hemos demostrado que esta es una ley del modo de producci\u00f3n capitalista: a medida que \u00e9ste se desarrolla, se produce una disminuci\u00f3n relativa del capital variable respecto del constante, y por lo tanto del capital total puesto en movimiento. Lo cual significa muy sencillamente lo siguiente: la misma cantidad de obreros, la misma cantidad de fuerza de trabajo que hac\u00eda trabajar un capital variable de un volumen de valor dado, pondr\u00e1 en movimiento, en el mismo lapso, a consecuencia del desarrollo de los m\u00e9todos de producci\u00f3n propios de la producci\u00f3n capitalista, una masa cada vez mayor de medios de trabajo, de m\u00e1quinas y de capital fijo de todo tipo, tratar\u00e1 y consumir\u00e1 en forma productiva una cantidad cada vez mayor de materias primas y auxiliares, y por consiguiente har\u00e1 funcionar un capital constante de un valor en perpetuo aumento.<\/p>\n<p>\u2026A medida que disminuye en forma gradual el capital variable respecto del constante, se eleva cada vez m\u00e1s la composici\u00f3n org\u00e1nica del conjunto del capital, y la consecuencia inmediata de esta tendencia consiste en que la tasa de plusval\u00eda se traduce en una tasa general de ganancia en continuo descenso, en tanto que el grado de explotaci\u00f3n del trabajo se mantiene sin modificaciones o incluso aumenta. (M\u00e1s adelante veremos por qu\u00e9 esta baja no se manifiesta en su forma absoluta, sino en forma de tendencia a una reducci\u00f3n progresiva.) Por consiguiente, la tendencia progresiva a la disminuci\u00f3n de la tasa general de ganancia es cada vez m\u00e1s una manera propia del modo de producci\u00f3n capitalista, de expresar el progreso de la productividad social del trabajo. No decimos que no puedan existir otras razones para un descenso pasajero de la tasa de ganancia: pero hemos demostrado con ello que el progreso de la producci\u00f3n capitalista implica por fuerza que la tasa general media de la plusval\u00eda se traduce en un descenso de la tasa general de ganancia; se trata de una necesidad evidente, que deriva de la esencia del modo de producci\u00f3n capitalista. Como la masa de trabajo vivo empleado disminuye sin cesar respecto de la de trabajo materializado que pone en acci\u00f3n, respecto de los medios de producci\u00f3n consumidos productivamente, es inevitable que la fracci\u00f3n no pagada de dicho trabajo vivo, que se concreta en plusval\u00eda, vea disminuir sin cesar su relaci\u00f3n con el volumen de valor del capital total. Pero esta relaci\u00f3n de la masa de plusval\u00eda con el valor del capital total empleado es la tasa de ganancia: por consiguiente, \u00e9sta debe descender en forma constante.<\/p>\n<p>Al advertir Marx que se trata de una \u201ctendencia\u201d, se\u00f1ala asimismo sus \u201ccontratendencias\u201d que evitan que se efectivice esa baja. Ser\u00edan las siguientes:<br \/>\n1) el aumento del grado de explotaci\u00f3n (incremento de la plusval\u00eda, sea absoluta o relativa).<br \/>\n2) La reducci\u00f3n del salario por debajo de su valor.<br \/>\n3) El abaratamiento del capital constante (c), que, siendo una consecuencia del cambio tecnol\u00f3gico, deprecia el capital ya existente.<br \/>\n4) La existencia de un importante ej\u00e9rcito industrial de reserva, disponible tanto para aumentar la explotaci\u00f3n como para reducir los salarios, que aporta a las contratendencias citadas en primer y segundo t\u00e9rmino.<br \/>\n5) El comercio exterior, que permite comprar materias primas m\u00e1s baratas, lo que abarata tanto c como v, aportando a las contratendencias citadas en segundo y tercer t\u00e9rmino.<br \/>\n6) El aumento del capital por acciones, que permite obtener ganancias extraordinarias.<\/p>\n<p>Los puntos 1) a 5) pueden ser resumidos en: o aumentar la tasa de explotaci\u00f3n, o reducir la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, sea por cambio tecnol\u00f3gico, desvalorizaci\u00f3n por cualquier otro m\u00e9todo (tecnol\u00f3gico o econ\u00f3mico) o incluso destrucci\u00f3n f\u00edsica de capital constante. Aclaramos que no vamos a tomar en cuenta el punto 6), ya que consideramos que las ganancias extraordinarias no productivas, si bien pueden permitir a algunos capitales individuales obtener superganancias, no resuelven el problema de la tasa media de ganancia en las ramas productivas (desde esta perspectiva, diferir\u00edamos con Marx en considerar a este \u00edtem como una \u201ccontratendencia).<\/p>\n<p>La l\u00f3gica de un funcionamiento normal del capitalismo consiste en la inversi\u00f3n (y reinversi\u00f3n) del capital en forma productiva. O sea, que, cada vez, m\u00e1s medios de producci\u00f3n sean trabajados por m\u00e1s trabajadores, produciendo cada vez m\u00e1s bienes. Esto generar\u00e1 m\u00e1s plusval\u00eda para el capitalista, pero tambi\u00e9n aumentar\u00e1 la masa global de mercanc\u00edas existentes.<\/p>\n<p>Ahora bien, cuando se produce un descenso de la tasa de ganancia, a los capitalistas ya no le convendr\u00e1 invertir (o reinvertir) productivamente su capital. Lo \u201cinvertir\u00e1n\u201d pero en sitios que generan ganancias \u201cficticias\u201d. Cuando hablamos de ganancias \u201cficticias\u201d, no decimos que estas no existan para el capitalista individual \u2013para \u00e9ste son clar\u00edsimas-, sino que no son resultado del capital productivo.<\/p>\n<p>Recordemos que el capitalismo es D-M-D\u2019, donde el D\u2019 es producto de que se ha creado nuevo valor, mayor valor, no pagado al obrero . Cuando no se invierte productivamente, y el capitalista vuelca su dinero al circuito especulativo (D-D\u2019) obtiene una diferencia a su favor, pero la masa de bienes existentes sigue siendo la misma. O, lo que es lo mismo, la masa de plusval\u00eda no ha aumentado, s\u00f3lo se ha redistribuido: aument\u00f3 el capital valorizado especulativamente por sobre el productivo. Lo mismo sucede cuando especula con alguna mercanc\u00eda que sube espectacularmente (sea el petr\u00f3leo o la soja). En este caso el circuito es D-M\u2026M\u00b4-D\u00b4.<\/p>\n<p>Cuando cae la tasa de ganancia, queda entonces una inmensa masa de capital disponible, \u201cflotando\u201d en el aire, \u201cgaseoso\u201d, que es el que se termina invirtiendo especulativamente, creando ganancias ficticias, y, como veremos m\u00e1s adelante, generando burbujas especulativas que terminan estallando.<\/p>\n<p>Dice Marx:<\/p>\n<p>\u201cAdrede exponemos esta ley antes de explicar c\u00f3mo se descompone la ganancia en distintas categor\u00edas promovidas respectivamente al rango de su autonom\u00eda. Como esta exposici\u00f3n no depende de la divisi\u00f3n de la ganancia en distintos elementos que corresponden a diferentes categor\u00edas de personas, ello demuestra desde el comienzo que la ley, en su generalidad es independiente de tal divisi\u00f3n y de las relaciones rec\u00edprocas que rigen las categor\u00edas de ganancia que resultan de ello. La ganancia de que aqu\u00ed se trata es nada m\u00e1s que otra denominaci\u00f3n de la plusval\u00eda, estudiada en su relaci\u00f3n con el capital total, en lugar de hacerlo respecto del capital variable del cual nace. La baja de la tasa de ganancia traduce, en consecuencia, la de la relaci\u00f3n de la propia plusval\u00eda con el conjunto del capital anticipado, y es, entonces, independiente de toda distribuci\u00f3n -sea cual fuere- de dicha plusval\u00eda entre diferentes categor\u00edas de beneficiarios.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, debemos aclarar que estamos hablando de un descenso de la tasa, y no necesariamente de la masa de ganancia. Cada vez que aumenta la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital, lo l\u00f3gico y normal es que aumente tambi\u00e9n la plusval\u00eda. Obviamente: cada incorporaci\u00f3n de tecnolog\u00eda y maquinaria aspira a incrementar la plusval\u00eda relativa. Y normalmente lo hace. Pero si lo hace en una menor proporci\u00f3n al capital constante incorporado, la tasa de ganancia caer\u00e1.<\/p>\n<p>Si baja la tasa de la ganancia que los capitalistas pueden obtener en las ramas productivas de la econom\u00eda, ya no les convendr\u00e1 invertir en ellas. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1n entonces con el capital que poseen? Proceder\u00e1n a invertirlo en ramas especulativas, que le reportar\u00e1, obviamente, a cada capitalista individual una ganancia, e incluso a veces una super-ganancia, pero ello no ser\u00e1 producto de que existen nuevos bienes. Por el contrario, lo \u00fanico que se producir\u00e1 es \u201cuna redistribuci\u00f3n regresiva de la riqueza existente\u201d, donde sectores del capital se sacan el dinero unos a otros, o, lo que es m\u00e1s com\u00fan, le sacan el dinero a la clase trabajadora. La ca\u00edda de la tasa de ganancia, entonces, sume a la econom\u00eda capitalista en la crisis.<\/p>\n<p><strong>El concepto de \u201ccrisis cr\u00f3nica de la econom\u00eda mundial\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Analicemos ahora, a la luz de lo anterior, lo que sucede con la econom\u00eda mundial desde fines de la d\u00e9cada del \u00b460 en adelante. En esa \u00e9poca empez\u00f3 a caer la tasa de ganancia de las ramas centrales de entonces (automotrices, sider\u00fargica y metalmec\u00e1nica en general) e inmensas masas de capital quedaron \u201csin colocaci\u00f3n productiva\u201d, empezando a girar por el mundo, buscando valorizarse obteniendo ganancias de cualquier forma.<\/p>\n<p>Lo que vamos a denominar de ac\u00e1 en adelante \u201ccrisis cr\u00f3nica de la econom\u00eda mundial\u201d tuvo su primera expresi\u00f3n aguda en 1966\/67, con la ca\u00edda de la tasa de ganancia de las \u201cBig Three\u201d (Chrysler, Ford y General Motors) y tras ellas de toda la industria americana relacionada con lo que en t\u00e9rminos generales se denominaba el paradigma fordista. La crisis se extendi\u00f3 parcialmente a otros pa\u00edses, expresando en general las tensiones provocadas por las primeras consecuencias de la competencia alemana y japonesa a la vieja industria automotriz americana, que ya dejaba de ser hegem\u00f3nica en el mercado mundial. La declaraci\u00f3n de inconvertibilidad del d\u00f3lar respecto al oro \u2013en 1971- y la libre flotaci\u00f3n de las monedas \u2013en 1973-, que implic\u00f3 de hecho una fuerte devaluaci\u00f3n de la moneda americana, fueron episodios importantes en esa \u00e9poca.<\/p>\n<p>La segunda fase aguda de la crisis ya tuvo alcance mundial desde el comienzo: abarca los a\u00f1os 1973-75 y tiene su origen en la fenomenal suba de los precios del petr\u00f3leo declarada por la OPEP y en la estanflaci\u00f3n posterior. La tercera fase aguda se produce por el segundo pico de suba de los precios del petr\u00f3leo, en 1979. A ello le sigui\u00f3 una recuperaci\u00f3n para la econom\u00eda norteamericana reci\u00e9n entre fines de 1982 y comienzos de 1983, claro que a costa de la cuarta fase aguda: el default generalizado de la deuda externa latinoamericana. Esta \u00faltima se hab\u00eda generado justamente por el enorme excedente de fondos sin capacidad de valorizaci\u00f3n productiva (los llamados petrod\u00f3lares, que aprovechando la desregulaci\u00f3n bancaria europea devinieron \u201ceurod\u00f3lares\u201d), prestados en cantidades inconmensurables a los pa\u00edses del Tercer Mundo (en especial Latinoam\u00e9rica). A la virtual quiebra y posterior nacionalizaci\u00f3n de la banca mexicana en agosto de 1982, le sigui\u00f3 un default en cadena de varios pa\u00edses latinoamericanos. Y dentro de las consecuencias hubo incluso ca\u00eddas de varios bancos americanos (Penn Square, Seattle First Bank y, la m\u00e1s importante Continental Illinois).<\/p>\n<p><strong>Una contrarrevoluci\u00f3n econ\u00f3mica del capital contra el trabajo<\/strong><\/p>\n<p>Cuando se produce efectivamente la ca\u00edda de la tasa de ganancia en las ramas estrat\u00e9gicas de la econom\u00eda mundial, y deviene la crisis, se producen situaciones de extrema tensi\u00f3n y lucha de clases, cuyo resultado depende fundamentalmente del factor pol\u00edtico. Pero el capitalismo no se \u201cderrumba por s\u00ed mismo\u201d. La base del an\u00e1lisis marxista es que las crisis, a lo sumo, mejoran las condiciones para la intervenci\u00f3n revolucionaria de la clase obrera, nunca ocasionan el derrumbe autom\u00e1tico del capitalismo.<\/p>\n<p>Finalmente, entonces, si esa irrupci\u00f3n no se produce, el capital logra mecanismos de recuperaci\u00f3n. B\u00e1sicamente aumentando la masa de plusval\u00eda, sea por extracci\u00f3n absoluta \u2013aumento de la explotaci\u00f3n f\u00edsica- , o relativa \u2013por aumentos cualitativos de productividad-. Tambi\u00e9n cabe mencionar que, en ocasiones, la destrucci\u00f3n f\u00edsica de capital, como por ejemplo al final de la Segunda Guerra Mundial, fue un elemento determinante para el despegue.<\/p>\n<p>A comienzos de los \u00b480, liderado por los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y Tatcher en Gran Breta\u00f1a, se lanz\u00f3 una ofensiva global contra los trabajadores y pueblos explotados del mundo, buscando \u201cresolver\u201d el problema del descenso de la tasa de ganancia v\u00eda un aumento brutal de la tasa de explotaci\u00f3n y del saqueo de los pueblos. Es lo que pol\u00edticamente se llam\u00f3 \u201cla revoluci\u00f3n neoconservadora\u201d, y en t\u00e9rminos period\u00edsticos se lo ha conocido como \u201cla ofensiva neoliberal\u201d.<\/p>\n<p>Se trat\u00f3 de un verdadero \u201cprograma global\u201d para tratar de aumentar cualitativamente la tasa de explotaci\u00f3n y lograr as\u00ed recomponer la tasa de ganancia. Entendemos que se trat\u00f3 de una \u201ccontrarrevoluci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d contra el trabajo (por eso preferimos utilizar este nombre frente al m\u00e1s gen\u00e9rico de \u201cneoliberalismo\u201d). Esquem\u00e1ticamente, consist\u00eda en:<br \/>\n1- La generalizaci\u00f3n de la desocupaci\u00f3n para presionar a la baja el nivel de salarios.<br \/>\n2- la prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo.<br \/>\n3- La intensificaci\u00f3n de los ritmos de trabajo.<br \/>\n4- la utilizaci\u00f3n de los trabajadores inmigrantes, muchos de ellos ilegales, para superexplotarlos con salarios de hambre y sin seguridad social.<br \/>\n5- Una pol\u00edtica sistem\u00e1tica para liquidar todos los beneficios sociales (sistemas de salud, jubilaciones, seguros de desempleo, vivienda social, etc.), apuntando al desmantelamiento de lo que se conoc\u00eda como los \u201cEstados Benefactores\u201d de la posguerra.<br \/>\n6- El traslado de plantas industriales de las transnacionales al Tercer Mundo para utilizar la mano de obra m\u00e1s pobre e indefensa -en particular al Sudeste Asi\u00e1tico, pero tambi\u00e9n a algunas \u00e1reas de Latinoam\u00e9rica-.<br \/>\n7-La penetraci\u00f3n del capitalismo en el campo, expulsando a millones de campesinos a las ciudades.<br \/>\n8-el saqueo a los pa\u00edses atrasados, por medio del intercambio desigual en el comercio, la remisi\u00f3n de utilidades a las casas matrices, la deuda externa, la fuga de capitales, el saqueo de los recursos naturales y las pol\u00edticas de los \u201ctratados de libre cambio\u201d.<br \/>\n9-La transformaci\u00f3n en semicolonias de los pa\u00edses en los que en su momento se hab\u00eda expropiado el capital. Estas pol\u00edticas, que ya hab\u00edan comenzado a\u00fan cuando subsist\u00edan esos estados, han pegado un salto cualitativo con la restauraci\u00f3n capitalista, en Rusia, Europa del Este y China.<\/p>\n<p>Pero la implementaci\u00f3n (o intento de implementaci\u00f3n) de este programa, no impidi\u00f3 que continuaran los episodios agudos de crisis en los a\u00f1os siguientes. A la serie de las primeras crisis agudas antes mencionadas, le siguieron otras en la d\u00e9cada del \u00b480, como la ca\u00edda de la Bolsa de Wall Street en 1987 (acompa\u00f1ada por la ca\u00edda de las Loan &amp; Saving norteamericanas, cajas de ahorro mutuo) y el estallido de la Bolsa Japonesa en 1989, estas dos \u00faltimas cuestiones en el marco de lo que podr\u00edamos llamar el primer estallido de una \u201cburbuja inmobiliaria\u201d.<\/p>\n<p>En los \u00b490 las crisis se sucedieron al comp\u00e1s de los distintos mercados donde esos capitales especulativos buscaban hacer ganancias ficticias: el \u201cefecto tequila\u201d en 1994, la \u201ccrisis del sudeste asi\u00e1tico\u201d en 1997, la cesaci\u00f3n de pagos rusa en 1998, y la crisis latinoamericana cuyo cap\u00edtulo m\u00e1s importante fue el estallido argentino de fines del 2001 (pero con \u201cepisodios\u201d previos en el default ecuatoriana y la devaluaci\u00f3n del real en los dos a\u00f1os previos, y posteriores, como la crisis bancaria uruguaya de junio de 2002). Pero n\u00f3tese que s\u00f3lo estamos se\u00f1alando las crisis m\u00e1s importantes, las que tuvieron m\u00e1s repercusi\u00f3n \u201cperiod\u00edstica\u201d y las que efectivamente alcanzaron efectos globales: tambi\u00e9n estuvieron el estallido de la burbuja del Nasdaq en los Estados Unidos en el 2000, y otras 124 crisis m\u00e1s peque\u00f1as en los \u00faltimos 30 a\u00f1os, como registra en un informe el propio Fondo Monetario Internacional.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 sigue la crisis cr\u00f3nica?<\/strong><\/p>\n<p>La primera y obvia respuesta es: \u201cporque no se recupera la tasa de ganancia en las ramas productivas\u201d. Y en esto debemos ser claros: no nos estamos refiriendo a \u201cpeque\u00f1as y circunstanciales recuperaciones\u201d de las que se nutren los informes de loa publicistas de la prensa financiera internacional. Los estudios emp\u00edricos m\u00e1s serios de economistas marxistas como Brenner y Shaik concuerdan en que la tasa de ganancia no se ha recuperado con respecto a los niveles de los 20 a\u00f1os posteriores a la posguerra. Y que incluso en los breves per\u00edodos en que tuvo peque\u00f1as subas, como la segunda mitad de los \u00b490 o los a\u00f1os posteriores al 2003, jam\u00e1s alcanz\u00f3 los valores que tuvo durante el boom de 1948-67. Al respecto Dum\u00e9nil, que es de los autores marxistas que m\u00e1s insiste con una \u201crecuperaci\u00f3n relativa\u201d de la tasa de ganancia, tiene que reconocer que en 1997 esta era un 50% de la de 1948 y entre un 60 y un 75% de la de 1965, cuando ya hab\u00eda comenzado la tendencia a la baja . La preeminencia de las ganancias de especulaci\u00f3n y colocaci\u00f3n financiera es tal que, al comienzo de la actual crisis aguda, representaban el 27% de las ganancias de las 500 firmas que componen el \u00edndice Standard &amp; Poors .<\/p>\n<p>Frente al interrogante de porque no se revierte la ca\u00edda de la tasa de ganancia, entendemos que la respuesta tiene tres ejes:<br \/>\n1) La \u201ccontrarrevoluci\u00f3n econ\u00f3mica\u201d no ha pasado. No se logr\u00f3 derrotar estrat\u00e9gicamente a la clase trabajadora y las masas populares del mundo. No negamos la existencia de derrotas parciales, donde se arrebataron conquistas, pero sostenemos que, a nivel global, la clase trabajadora ha resistido y sigue resistiendo, e incluso asest\u00e1ndole derrotas al imperialismo: la reversi\u00f3n del ciclo latinoamericano de los \u00b490, donde a las privatizaciones de entonces hoy le han seguido, as\u00ed sea parcial y acotadamente, una serie de re-nacionalizaciones, es un ejemplo. En Europa, los intentos de desmantelamiento del Estado Benefactor s\u00f3lo fueron logrados en Gran Breta\u00f1a, ya que durante la d\u00e9cada de los \u00b490 hubo inmensas huelgas y resistencias en Francia y Alemania, en particular, que impidieron su extensi\u00f3n a escala de la Uni\u00f3n Europea. Desde esta perspectiva discrepamos con aquellos que basan su an\u00e1lisis en la existencia de una \u201cderrota hist\u00f3rica\u201d de la clase obrera en la d\u00e9cadas del \u00b490. Por el contrario, la pervivencia de la crisis cr\u00f3nica, es a nuestro juicio la demostraci\u00f3n m\u00e1s tajante de la inexistencia de esa derrota. En s\u00edntesis, no ha se producido una recuperaci\u00f3n de la masa y tasa de plusval\u00eda extra\u00edda en t\u00e9rminos absolutos a la clase trabajadora mundial del nivel de lo requerido para revertir la baja relativa de la tasa de ganancia del sector no financiero de los pa\u00edses centrales.<br \/>\n2) Ha habido un lugar del planeta donde la clase trabajadora efectivamente ha sufrido una fuerte derrota: la China, tras la masacre de Tiannamen. Tras ella, el proceso de restauraci\u00f3n capitalista en la China, que y ven\u00eda dando pasos agigantados desde 1978, pega un fenomenal salto adelante. Este hecho es la explicaci\u00f3n m\u00e1s importante de la superexplotaci\u00f3n que hoy sufre el proletariado chino. Este proceso gener\u00f3 que, mientras en pa\u00edses como Estados Unidos, Alemania y Jap\u00f3n, la tasa de ganancia oscile entre el 10 y el 20%, en China tenga un nivel del 32%. Sin embargo, por el tama\u00f1o relativo de su econom\u00eda con respecto a las de Estados Unidos, Jap\u00f3n y la Uni\u00f3n Europea, esto s\u00f3lo no basta para revertir la tendencia a la ca\u00edda de la tasa de ganancia a nivel global, y por lo tanto la crisis cr\u00f3nica de la econom\u00eda mundial.<br \/>\n3) A pesar de lo que propagandizan los te\u00f3ricos de la \u201cnueva econom\u00eda\u201d, la serie de nuevos inventos producto de la reconversi\u00f3n cient\u00edfico-t\u00e9cnica (la inform\u00e1tica, los avances en las telecomunicaciones, la biogen\u00e9tica, los nuevos materiales) no alcanzan para producir un salto en productividad \u2013aumentos de la extracci\u00f3n de plusval\u00eda relativa- tal que recupere la tasa de ganancia. Los aumentos parciales de la tasa generados en estos sectores, provoca enseguida la emergencia al sector de una pl\u00e9tora de capital que genera expectativas irreales, y da lugar a una enorme masa de plusval\u00eda no realizada que se sobreinvierte en estos mismos sectores, dispara cotizaciones y genera las conocidas burbujas a las que nos referiremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p>La realidad es que, desde la d\u00e9cada del \u00b470, la inversi\u00f3n bruta fija a escala mundial se fue reduciendo lentamente del 25 al 22%, mientras que al mismo tiempo, los flujos financieros mundiales invertidos en el extranjero crecieron del 2% a m\u00e1s del 20%. Todo esto se produjo en el marco de una feroz internacionalizaci\u00f3n de los flujos, en un mecanismo de ida y vuelta entre Estados Unidos y el resto del mundo: la relaci\u00f3n entre los activos del resto del mundo en los Estados Unidos, crecieron de aproximadamente 8% en 1980 a 50% en el 2007. Y los de Estados Unidos en el resto del mundo, ascendieron desde 10% a 43% en id\u00e9ntico per\u00edodo.<\/p>\n<p>La masa de capital gaseoso, especulativo, se fue ampliando cada vez m\u00e1s desde los \u00b480 hasta a esta parte. En los \u00b480 el PBI mundial era de 10 trillones de d\u00f3lares, y el total de activos financieros del mundo de 12 trillones, o sea un 20% m\u00e1s. En el 2006, el PBI mundial ascend\u00eda a 48 trillones de d\u00f3lares, pero el total de activos financieros del mundo era ya de 170 trillones, tres veces y medio m\u00e1s. Observando su composici\u00f3n, vemos que esos 170 trillones se componen de 55 trillones de acciones, 45 trillones de dep\u00f3sitos bancarios, 44 trillones de t\u00edtulos de deuda privada y 26 trillones de deuda p\u00fablica.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, afirmamos entonces que los intentos violent\u00edsimos de aumentar la tasa del plusval\u00eda absoluta durante los \u00b480, el intento de pasar a un patr\u00f3n organizativo \u201cpostfordista\u201d en determinadas ramas, e incluso la brutal apertura econ\u00f3mica, desregulaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n a precio de remate de miles de activos p\u00fablicos en Latinoam\u00e9rica, Europa del Este y Rusia, no evitaron que la valorizaci\u00f3n del capital, como ya hab\u00eda sucedido con la generaci\u00f3n de la deuda externa latinoamericana en la segunda mitad de los \u00b470, circulara generando sobrevaluaciones ficticias, creando burbujas especulativas tanto burs\u00e1tiles como en ciertos mercados \u2013tal el caso del inmobiliario-, y terminara provocando estallidos agudos, como los citados m\u00e1s arriba de las d\u00e9cadas del \u00b480 y \u00b490.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo II<\/strong><\/p>\n<p>El desencadenamiento de la crisis actual<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la serie de crisis de los \u00faltimos a\u00f1os \u00b490 y principios del milenio, donde vimos derrumbarse al Sudeste Asi\u00e1tico en 1997, a Rusia en 1998, a la Argentina en el 2001 y entrar en recesi\u00f3n a los propios Estados Unidos entre el 2000 y el 2002, la econom\u00eda capitalista mundial pareci\u00f3 \u201ctomarse un respiro\u201d. Todos los pa\u00edses del mundo empezaron a mostrar \u00edndices de crecimiento econ\u00f3mico. Los precios de las m\u00e1s importantes materias primas, como el trigo, la soja, el ma\u00edz, el petr\u00f3leo, el n\u00edquel, o minerales como el oro y la plata (todas ellas, respectivamente, principales mercanc\u00edas de exportaci\u00f3n de diversos pa\u00edses subdesarrollados) sub\u00edan hasta valores r\u00e9cords. En el mundo parec\u00eda \u201csobrar\u201d el dinero, de tal forma que hasta los pa\u00edses con altas deudas externas consegu\u00edan f\u00e1cilmente refinanciarlas colocando alg\u00fan bono en el mercado financiero mundial. Por supuesto, cualquier lectura m\u00e1s fina de las estad\u00edsticas permit\u00eda ver que ese crecimiento no significaba en absoluto mejoras para las clases trabajadoras y los pueblos sometidos: continuaban ampli\u00e1ndose las brechas entre los ingresos de los ricos y pobres, y no hab\u00eda ninguna mejora sustancial ante los dramas del hambre, las enfermedades, el analfabetismo que asolan al mundo. Como un solo ejemplo: en este mundo del crecimiento \u201cexplosivo\u201d 3.000 millones de personas (la mitad del planeta) segu\u00eda viviendo con menos de dos d\u00f3lares diarios. Y el n\u00famero de hambrientos del planeta, seg\u00fan datos de la propia FAO, crec\u00eda hasta la horrorosa cifra de 857 millones (16% de la poblaci\u00f3n mundial).<\/p>\n<p>Pero, como tantas otras veces, lo que impactaba eran los n\u00fameros de aumento de los PBIs. Mucho se escribi\u00f3 sobre las \u201ccausas\u201d de este crecimiento econ\u00f3mico. Las grandes usinas del establishment econ\u00f3mico volvieron a teorizar sobre los supuestos beneficios de la \u201cnueva econom\u00eda\u201d, los saltos en productividad de la inform\u00e1tica y la nueva generaci\u00f3n de las telecomunicaciones. Se insist\u00eda que, ahora s\u00ed, por fin, se hab\u00eda exorcizado definitivamente los fantasmas de las crisis econ\u00f3micas que ven\u00edan asolando al mundo desde principios de los setenta. Lamentablemente, muchos intelectuales de izquierda, impactados unilateralmente por la revoluci\u00f3n cient\u00edfico t\u00e9cnica, o leyendo err\u00f3neamente derrotas \u201chist\u00f3ricas\u201d de la clase obrera en los 90, se sumaban, con argumentos marxistas a estos an\u00e1lisis. Se perd\u00eda de vista la perspectiva sobre la din\u00e1mica del capitalismo y su crisis.<\/p>\n<p><strong>Los desequilibrios preexistentes a la crisis<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l era la base de sost\u00e9n de este crecimiento? Hubo toda una tendencia a sobredimensionar a la China, dici\u00e9ndose que de su crecimiento espectacular y tama\u00f1o estaba dependiendo el conjunto de la econom\u00eda mundial. Creemos que este argumento no es sostenible por los datos que enunciamos a continuaci\u00f3n. En realidad en el origen de esta ola de crecimiento econ\u00f3mico, y tambi\u00e9n de sus contradicciones, estaba (y est\u00e1) la econom\u00eda de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Para sostener esta afirmaci\u00f3n, es importante dimensionar la importancia y el entramado de la econom\u00eda norteamericana en el capitalismo actual. Empecemos por el comercio internacional: Estados Unidos tiene un d\u00e9ficit de su Balance de Pagos de 813.000 millones de d\u00f3lares (4,8% de su PBI). Gran Breta\u00f1a es el otro pa\u00eds con gran d\u00e9ficit de Balanza de pagos\u201d, con 168.000 millones de d\u00f3lares. Son los dos grandes \u201ccompradores\u201d del mercado mundial. Veamos ahora los grandes \u201cvendedores\u201d. Estos son los pa\u00edses del mundo con mayor super\u00e1vit en su balanza de pagos: China 261.000 millones de d\u00f3lares, Arabia Saudita con 146.000, Rusia con 128.000 y Jap\u00f3n con 107.000. Tambi\u00e9n podr\u00edamos considerar a Alemania con 268.000, pero no la vamos a tener en cuenta ya que su saldo se compensa dentro de la zona Euro (que tiene un super\u00e1vit de s\u00f3lo 47.600 millones de d\u00f3lares, con muchos pa\u00edses con d\u00e9ficit).<\/p>\n<p>La gran pregunta, obviamente, es qu\u00e9 pasa si Estados Unidos, por su recesi\u00f3n, deja de comprar. La respuesta es clara: primero se caen los grandes vendedores, y despu\u00e9s los proveedores de materias primas de ellos, que es el conjunto de los pa\u00edses subdesarrollados. Este es el tal\u00f3n de Aquiles de la econom\u00eda mundial, el gran interrogante a ser develado si se extiende en el tiempo y amplifica la recesi\u00f3n en los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Otro dato interesante aparece cuando analizamos la situaci\u00f3n fiscal norteamericana y su financiamiento. Los pa\u00edses con grandes d\u00e9ficits fiscales son Estados Unidos (1,7% de su PBI), Jap\u00f3n (2,5%), Gran Breta\u00f1a (3%) y la zona Euro en general (0,9%). Nuevamente la pregunta es qui\u00e9n financia estos d\u00e9ficits (fiscales y de balanza de pagos). Veamos donde est\u00e1n las grandes reservas del mundo: primero China con 987,9 miles de millones de d\u00f3lares, luego Rusia con 281 mil millones, Taiw\u00e1n con 265 mil millones, Corea del Sur con 234 mil millones, India con 168 mil millones y Singapur con 135 mil millones. Corolario: estos pa\u00edses le venden a los Estados Unidos, acumulan sus ganancias, y con ellas le prestan a los Estados Unidos para que sostenga sus d\u00e9ficits.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de \u201cqu\u00e9 pa\u00eds financia a cual\u201d es interesante observar como \u2013con que instrumentos- \u201cse financian en concreto\u201d los m\u00e1s de 800.000 millones de d\u00f3lares que requiere los Estados Unidos para equilibrar su balanza de pagos: 170 mil millones provienen de otros bancos centrales, y 680 mil millones de inversores privados.<\/p>\n<p>Un detalle que vale la pena resaltar es que, a pesar de que las \u201cventas\u201d salen de Asia, los vendedores en la mayor\u00eda de los casos son empresas yanquis o de Europa. Miremos las 12 empresas que m\u00e1s venden en el mundo: no hay ninguna china, rusa o hind\u00fa. Son, por orden: Wall Mart (yanqui), Exxon-Mobil (yanqui), Royal Dutch Shell (holandesa-brit\u00e1nica), British Petroleum (brit\u00e1nica), General Motors (yanqui), Toyota (japonesa), Chevr\u00f3n (yanqui), Daimler-Chrysler (Alemana), Conoco-Phillips (yanqui), Total (francesa), General Electric (yanqui) y Ford Motors (yanqui).<\/p>\n<p>Lo concreto es que los Estados Unidos llegan a esta crisis cumpliendo un rol estrat\u00e9gico en la econom\u00eda mundial: sigue siendo el principal inversor del mundo, v\u00eda sus transnacionales \u2013que incluso son parte importante del \u201cboom\u201d de producci\u00f3n de China-, es el principal comprador de bienes del planeta, es el gran receptor de fondos del mundo para financiarse y, adem\u00e1s, a\u00fan cuando esto pueda estar en discusi\u00f3n en el mediano plazo, hoy sigue siendo el emisor de la principal moneda mundial.<\/p>\n<p><strong>Otra burbuja: \u201cla New Economics\u201d o el falso crecimiento de los \u00b490<\/strong><\/p>\n<p>La econom\u00eda estadounidense sali\u00f3 definitivamente de la recesi\u00f3n en que hab\u00eda ca\u00eddo con el crack de Wall Street de 1987 a comienzos de 1992, inaugurando un per\u00edodo de crecimiento del PBI sostenido durante toda la d\u00e9cada, que no se vio perturbado por las crisis agudas globales que afectaron a la econom\u00eda mundial en la d\u00e9cada, como la mexicana de \u00b494, la asi\u00e1tica del \u00b497 y la rusa del \u00b498. Apenas si estas \u00faltimas generaron algunas perturbaciones burs\u00e1tiles, que no llegaron a la econom\u00eda real. Lo m\u00e1s grave que sucedi\u00f3 fue la necesidad por parte de la Reserva Federal de salir a salvar al fondo Long Term Management, que hab\u00eda quedado entrampado en el default ruso.<\/p>\n<p>\u00bfA que se debi\u00f3 el crecimiento econ\u00f3mico americano de los \u00b490? Podemos se\u00f1alar tres causas:<br \/>\n1) En los Estados Unidos se produjo una aspiradora de capital mundial \u2013ac\u00e1 result\u00f3 fundamental el d\u00f3lar \u201cfuerte\u201d de la \u00e9poca y la pol\u00edtica de la Reserva Federal comandada por Alan Greespan- Ello se expres\u00f3 en el fenomenal d\u00e9ficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos y en un endeudamiento de las familias que superaba en dos veces su ingreso (para comparar, cuando empez\u00f3 el crecimiento, en 1992, el endeudamiento de las familias era apenas el 8% de sus ingresos).<br \/>\n2) La masa de dinero que ven\u00eda del exterior (de un Jap\u00f3n en recesi\u00f3n desde el estallido de \u201csu\u201d burbuja especulativa inmobiliaria en 1989; del Tercer Mundo, y de Europa) fue la base en que se financi\u00f3 la llamada \u201cNew Economics\u201d. Se sosten\u00eda que, a partir de un espectacular cambio tecnol\u00f3gico y de la organizaci\u00f3n del trabajo con base en el procesamiento electr\u00f3nico de informaci\u00f3n y su vinculaci\u00f3n con las telecomunicaciones, se hab\u00eda creado una nueva rama que recuperaba definitivamente las tasas de ganancia en el capital productivo. As\u00ed se cre\u00f3 y se valoriz\u00f3 hasta el infinito el \u00edndice Nasdaq de Nueva York (y tambi\u00e9n hubo un fuerte rally alcista en el propio Dow Jones).<br \/>\n3) Hubo, sin dudas, un aumento de la tasa de explotaci\u00f3n de la clase obrera mundial, a\u00fan cuando no llegara a los niveles requeridos en el citado anteriormente proyecto \u201ccontrarrevolucionario global\u201d. Esto incluy\u00f3 a los propios trabajadores norteamericanos, que vieron destruirse desde mediados de los \u00b480, millones de puestos de trabajo formales.<\/p>\n<p>Sostenemos que ese crecimiento en el sector de las empresas tecnol\u00f3gicas fue, en general, una burbuja especulativa y no un crecimiento genuino de capital productivo. Ello result\u00f3 claro cuando, en marzo de 2000, comenz\u00f3 el \u201cderrumbe\u201d del Nasdaq, y de los balances de todas las empresas vinculadas al sector, lo que incluso desat\u00f3 una ola de despidos y reestructuraciones que llevaron a la econom\u00eda norteamericana a declararse oficialmente en recesi\u00f3n en 2001.<\/p>\n<p>Se trat\u00f3 de una espectacular sobreinversi\u00f3n, basada en la especulaci\u00f3n de un reparto de la plusval\u00eda mundial a ser obtenida a futuro. Resulta ilustrativo un editorial de Los Angeles Times de aquella \u00e9poca, referido al exceso en el tendido de cables de fibra \u00f3ptica por 50.000 millones de d\u00f3lares, que estaba generando p\u00e9rdidas espectaculares en varias empresas de telecomunicaciones: \u201capostaron a que si constru\u00edan redes de alta capacidad o ancho de banda, la iban a vender como pan caliente, pero no pudieron bajar los precios de transmisi\u00f3n de datos de larga distancia a menos de lo que cobraban las redes cl\u00e1sicas de AT&amp;T y British Telecom. Se jugaron al furor de Internet, el E-commerce, a mirar pel\u00edculas en la Web, los m\u00e9dicos diagnosticar\u00edan por Internet, las empresas har\u00edan videoconferencias todo el tiempo. Pero se construyeron demasiadas autopistas digitales, los precios se desplomaron y muchas empresas no llegaron a ganar lo que deb\u00edan pagar de intereses\u201d.<\/p>\n<p><strong>Greespan y Bush inflan la nueva burbuja<\/strong><\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2001, como dijimos m\u00e1s arriba, los Estados Unidos tuvieron que reconocer \u201coficialmente\u201d que estaban en recesi\u00f3n. Poco despu\u00e9s se iba a descubrir que los n\u00fameros eran peores a\u00fan, cuando aparecieron los fraudes de grandes corporaciones que escond\u00edan p\u00e9rdidas, con los casos de Enron y World Com.<\/p>\n<p>Los ataques a las Torres Gemelas le dieron a Bush la excusa exacta para lanzar una agresiv\u00edsima pol\u00edtica de reactivaci\u00f3n econ\u00f3mica. Decenas de miles de millones de d\u00f3lares se lanzaron para \u201cestabilizar los mercados tras los ataques\u201d; la Reserva Federal yanqui, que ya hab\u00eda comenzado a bajar la tasa de inter\u00e9s en los meses previos, lo sigui\u00f3 haciendo en forma cada vez m\u00e1s acelerada hasta llegar a un irrisorio 1%, anual y, por sobre todo, se volcaron millonadas al gasto militar (del super\u00e1vit fiscal con que termin\u00f3 la era Clinton se pas\u00f3 r\u00e1pidamente a un d\u00e9ficit de m\u00e1s de 400.000 millones de d\u00f3lares). Fueron cientos de miles de millones de d\u00f3lares para garantizar la reactivaci\u00f3n. Pero toda esa masa de fondos no fue ni a las nuevas inversiones tecnol\u00f3gicas ni a la industria, con excepci\u00f3n del complejo militar o la construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>Se foment\u00f3 a niveles astron\u00f3micos el cr\u00e9dito para el consumo, fundamentalmente a trav\u00e9s de pr\u00e9stamos hipotecarios. Eso gener\u00f3 que los precios de las propiedades en los Estados Unidos subieran hasta valores impresionantes. Se invert\u00eda entonces en el \u201cnegocio\u201d de la construcci\u00f3n, con rentabilidades absolutamente por fuera de la realidad, garantizadas por esa masa impresionante de cr\u00e9ditos hipotecarios con tasa baja (pero variable). Luego, cuando se terminaron las posibilidades de seguir ampliando el cr\u00e9dito con garant\u00edas seguras de repago, se empezaron a otorgar cr\u00e9ditos hipotecarios, incluso a aquellos que no ten\u00edan ninguna posibilidad de pagar las cuotas (se los llam\u00f3 las hipotecas \u201csubprime\u201d). Los bancos, a su vez, ped\u00edan ellos mismos dinero prestado ofreciendo como garant\u00eda esas mismas hipotecas de dudoso cobro. Y colocaban ese dinero en los mercados especulativos del mundo, en fondos donde \u201cmezclaban\u201d esas hipotecas subprime con otros productos financieros m\u00e1s presentables. Luego, con el dinero obtenido se compraban acciones de empresas, o se prestaba a empresas para que compraran otras, dando lugar a una ola de fusiones y adquisiciones. Estas operaciones pronto salieron de los propios Estados Unidos, generando un circuito especulativo que se expandi\u00f3 por Europa y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Resulta importante detenerse en estas ingenier\u00edas financieras y su significado. El gran desarrollo de la banca de inversi\u00f3n y la llamada \u201csecuritizaci\u00f3n\u201d o titulizaci\u00f3n que la acompa\u00f1\u00f3 hizo que todo cr\u00e9dito se convirtiera en un t\u00edtulo negociable, vendible, sujeto a cotizaci\u00f3n y, por lo tanto, a especulaci\u00f3n. Todo esto se desarroll\u00f3 desplazando al m\u00e1s viejo rol \u201cintermediario\u201d, cl\u00e1sico, de la banca comercial, sometida a los controles de la Reserva Federal, con l\u00edmites de endeudamiento claros. Los bancos de inversi\u00f3n desarrollaron una l\u00f3gica de funcionamiento de maximizaci\u00f3n de la rentabilidad de corto plazo, expandiendo sus \u201cproductos\u201d sin tener en absoluto en cuenta su exposici\u00f3n al riesgo. A ello se le sumaron los Hedge Funds (fondos de riesgo). Los \u201cviejos consejos\u201d de los libros de texto sobre diversificaci\u00f3n de carteras y riesgos fueron abandonados en su totalidad. Esto aument\u00f3 la presi\u00f3n incluso sobre empresas del \u00e1rea productiva, obligadas a \u201cmostrar\u201d ganancias de corto plazo, y siempre en riesgo de ser compradas \u201cagresivamente\u201d por fondos especulativos.<\/p>\n<p>La \u201csecuritizaci\u00f3n\u201d consist\u00eda t\u00e9cnica en distribuir el riesgo de cada cr\u00e9dito considerado probabil\u00edsticamente como incobrable entre muchos otros supuestamente seguros. Este paquete \u201ccolectivo\u201d de cr\u00e9ditos era el \u201cactivo\u201d que se negociaba en los mercados mundiales. Esta t\u00e9cnica se aplicaba a cualquier tipo de cr\u00e9dito, no importando que fueran deudas privadas (como las famosas hipotecas) o p\u00fablicos (bonos emitidos por el sector p\u00fablico de diversos pa\u00edses, con distinta calificaci\u00f3n de riesgo), obligaciones negociables, movimientos a futuro de de mercados de valores o precios de materias primas, etc. As\u00ed nacieron los diversos instrumentos llamados CDS (credit default swaps, que aseguraban contra cr\u00e9ditos incobrables), ABS (asset\u2013backed securities, que aseguraban valor de cotizaci\u00f3n de acciones), CDOs (collateralized debt obligations, que aseguraban cr\u00e9dito sobre cr\u00e9dito) y las MBS (mortgage backed securities, que aseguraban cr\u00e9ditos hipotecarios). La operatoria en todos los casos era la misma: sobre ese colectivo de cr\u00e9ditos se emit\u00edan t\u00edtulos (llamados ABS o MBS si se trataba de hipotecas). Luego esos t\u00edtulos se mezclaban con otros, creando un nuevo \u201ccolectivo\u201d \u2013ahora de t\u00edtulos, y ah\u00ed se ten\u00eda un CDO. O, si lo que se quer\u00eda era comprar un \u201cseguro\u201d de cobrar, se compraba un CDS, que supuestamente proteg\u00eda al comprador de ese t\u00edtulo contra cualquier riesgo de incobrabilidad. As\u00ed se cre\u00f3 una monta\u00f1a de papeles, que se \u201cvaloriz\u00f3\u201d hasta el sideral monto de 63 billones de d\u00f3lares \u2013para comparar, el PBI de Estados Unidos es de 13 billones y el stock de capital puede alcanzar, seg\u00fan Robert Solow ,unos 40 billones, por lo que los CDS tienen un valor 50% superior al total de capital f\u00edsico estadounidense. Finalmente se hundir\u00eda todo, los asegurados y los aseguradores.<br \/>\nPara hacer esto m\u00e1s especulativo y ficticio a\u00fan tenemos que agregar el otro elemento que nos falta: el llamado \u201cleverage\u201d \u2013apalancamiento- que consiste en realizar todas estas operaciones con dinero prestado, no propio. As\u00ed, las instituciones que llevaban adelante este proceso llegaron a estar \u201capalancadas\u201d en m\u00e1s de 30 veces su propio capital. Para comparar, un banco comercial, con las actuales regulaciones norteamericanas, tiene un endeudamiento de 12 veces su capital; mientras que un banco de inversi\u00f3n, est\u00e1 apalancado en promedio en 32 veces (se denunciaron casos donde el apalancamiento llega a 50 veces).<br \/>\nLo incre\u00edble es que todas estas operaciones eran perfectamente \u201clegales\u201d. A esto se refieren algunos economistas que hoy descubren el \u201cexceso de desregulaci\u00f3n\u201d que habr\u00eda acompa\u00f1ado este crecimiento del capital financiero. Es evidente que el origen legal de la posibilidad de crecimiento de esta burbuja especulativa se encuentra en 1999 (todav\u00eda durante el gobierno de Clinton), cuando se aprob\u00f3 la ley Gramm\u2013Leach\u2013Billey (1999) que levant\u00f3 las barreras para la consolidaci\u00f3n de bancos, aseguradoras y corredores de acciones, liquidando un conjunto de regulaciones que ven\u00edan desde la \u00e9poca de la Gran Depresi\u00f3n de 1929.<br \/>\nComo l\u00facidamente dice Michael Hudson: \u201cUn fondo hedge, o fondo de cobertura o de inversi\u00f3n libre, no gana dinero produciendo bienes y servicios. No avanza fondos para comprar activos reales, ni siquiera presta dinero. Lo que hace es tomar prestadas enormes sumas para apalancar sus apuestas con cr\u00e9dito pr\u00e1cticamente ilimitado. Sus ejecutivos no son ingenieros industriales, sino matem\u00e1ticos que programan computadoras para hacer apuestas cruzadas o straddles sobre c\u00f3mo se comportar\u00e1n las tasas de inter\u00e9s, las tasas de cambio de divisas o los precios de las acciones y las obligaciones\u2026 o los precios de las hipotecas empaquetadas por los bancos. Los pr\u00e9stamos empaquetados pueden tener contenido o ser basura. No importa. Lo \u00fanico que importa es ganar dinero en un mercado en el que el grueso de las operaciones comerciales dura apenas unos segundos. Lo que genera ganancias es la fibrilaci\u00f3n de los precios, la volatilidad\u2026 Buena parte de las culpas deber\u00edan cargarse sobre la Administraci\u00f3n Clinton, responsable directa en 1999 de la abrogaci\u00f3n de la Ley Glass-Steagal, que permiti\u00f3 a los bancos fusionarse con casinos. O mejor dicho: a los casinos, absorber bancos. Eso es lo que puso en riesgo los ahorros de los norteamericanos.\u201d<br \/>\nMientras crec\u00eda y se ampliaba esta burbuja, los n\u00fameros de la macroeconom\u00eda norteamericana ya mostraban que su situaci\u00f3n era insostenible. Los Estados Unidos tienen un d\u00e9ficit fiscal impresionante- (los \u00faltimos n\u00fameros presentados para el ejercicio fiscal finalizado el 30 de setiembre del 2008, reconocen 438.000 millones de d\u00f3lares, superando al r\u00e9cord anterior de 413.000 millones de 2004), y un d\u00e9ficit comercial de m\u00e1s de 800.000 millones de d\u00f3lares. Y adem\u00e1s un impresionante \u201cd\u00e9ficit privado\u201d: tanto las empresas como las familias yanquis est\u00e1n fuertemente endeudadas y gastando m\u00e1s de que ahorran.<\/p>\n<p>Como dijimos m\u00e1s arriba, este sobredimensionamiento del consumo yanqui se financiaba con el resto del mundo, donde miles de millones de d\u00f3lares volv\u00edan a los Estados Unidos gracias a que los dem\u00e1s pa\u00edses, y en particular Asia \u2013y especialmente China- acrecientan sus reservas en d\u00f3lares o bonos del Tesoro yanqui.<\/p>\n<p><strong>El desarrollo de la crisis del 2007<\/strong><\/p>\n<p>Estos desequilibrios eran conocidos por todos los operadores econ\u00f3micos. Ya hab\u00eda habido dos \u201cavisos\u201d con ca\u00eddas fuertes de la Bolsa de Wall Street en mayo-junio del 2006 y febrero del 2007. Con los valores de las propiedades por las nubes, a los agentes inmobiliarios les empez\u00f3 a resultar cada vez m\u00e1s dif\u00edcil encontrar nuevos compradores. Los precios de las propiedades empezaron a bajar y a acumularse viviendas invendibles. A ello se le sum\u00f3 que la tasa de inter\u00e9s empez\u00f3 a subir y muchos se encontraron con que no pod\u00edan pagar las cuotas de sus hipotecas, con lo que cada vez m\u00e1s cr\u00e9ditos pasaron a la categor\u00eda de incobrables.<\/p>\n<p>Muchos deudores descubrieron que, entre la suba de la tasa de inter\u00e9s y la baja del valor de los inmuebles, ten\u00edan una deuda por el doble del valor de su casa. Y ah\u00ed fue cuando se empezaron a acumular los cr\u00e9ditos incobrables y se produjo la reacci\u00f3n en cadena. Como pedag\u00f3gicamente lo explic\u00f3 Paul Krugman en ese momento: \u201cla entidad financiera A no puede vender sus t\u00edtulos con respaldo hipotecario, con lo cual no puede reunir el dinero suficiente para pagarle lo que le debe a la B, la que no tendr\u00e1 dinero para pagarle a la C. Y los que tienen dinero se sientan arriba, porque no conf\u00edan en que alguien devuelva los pr\u00e9stamos, con lo que empeoran todav\u00eda m\u00e1s el panorama\u201d .<\/p>\n<p>La crisis estall\u00f3 en julio del 2007, cuando quebraron dos fondos de riesgo de la banca de inversiones yanqui Bear Stearns. Eso gener\u00f3 una brusca ca\u00edda en la Bolsa de Wall Street. Luego quebr\u00f3 el American Home Mortgage Investment, uno de los principales bancos hipotecarios yanqui. Y despu\u00e9s se extendi\u00f3 a otras instituciones que no ten\u00edan nada que ver con del negocio inmobiliario, pero que estaban relacionadas con los negocios especulativos que relatamos m\u00e1s arriba. A principios de agosto la crisis lleg\u00f3 a Europa, cuando tanto el banco alem\u00e1n IKW como el franc\u00e9s BNP-Paribas (primer banco de Francia), anunciaron dificultades debido a que ten\u00edan fondos de cr\u00e9dito invertidos en hipotecas \u201csubprime\u201d. En Estados Unidos la situaci\u00f3n se agrav\u00f3 cuando se conoci\u00f3 que tres grandes bancos hab\u00edan tenido que recurrir a la Reserva Federal porque se encontraban en dificultades. Tambi\u00e9n aparecieron las primeras se\u00f1ales de \u201cdesconfianza\u201d entre las propias entidades, cuando trascendi\u00f3 que el banco brit\u00e1nico Barclays hab\u00eda sufrido un rechazo de cr\u00e9dito interbancario \u201covernight\u201d por parte del HSBC.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n comenz\u00f3 a expandirse peligrosamente. Ah\u00ed comenz\u00f3 el \u201csalvataje\u201d. Los bancos centrales de todos los pa\u00edses desarrollados salieron a inundar de divisas el mundo para evitar una quiebra en masa. Tras varias \u201cintervenciones\u201d, que se calcula que tiraron al mercado mundial casi 500.000 millones de d\u00f3lares en esos primeros meses (agosto-setiembre 2007), muchos creyeron que hab\u00edan logrado parar la bola de nieve que llevaba a un crack de las finanzas mundiales. A esto se le sum\u00f3 la Reserva Federal yanqui, que empez\u00f3 a reducir la tasa de inter\u00e9s de referencia (que cuando comenz\u00f3 la crisis estaba en un 5,25%).<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todas estas intervenciones hubo un momento en que parec\u00eda que semejante lanzamiento de dinero hab\u00eda logrado parar la crisis (de hecho las bolsas recuperaron los valores pre-crisis hacia octubre 2007). Pero inmediatamente empezaron a aparecer los reportes de las p\u00e9rdidas que hab\u00edan sufrido las principales entidades financieras del mundo, y todo volvi\u00f3 a caer: las bolsas, el d\u00f3lar y la disponibilidad de cr\u00e9dito. La realidad es que a diciembre del 2007, la Reserva Federal yanqui y el Banco Central Europeo llevaban \u201ctirado\u201d al sistema m\u00e1s de un bill\u00f3n de d\u00f3lares. Al mismo tiempo el gobierno de Bush hab\u00eda anunciado un primer plan de rescate de los deudores hipotecarios.<\/p>\n<p>Pero esto no deten\u00eda la crisis, que en enero volvi\u00f3 con todo, cuando los principales bancos del mundo debieron admitir p\u00e9rdidas millonarias: Merril Lynch reconoci\u00f3 24.500 millones de d\u00f3lares, el Citigroup 22.100.000, UBS 14.400.000, HSBC 10.700.000, Morgan Stanley 9.400.000, el Bank of America 7.900.000, Washington Mutual 6.500.000, Credit Agricole 4.900.000, Wachovia 4.700.000 y JP Morgan 3.200.000 (pronto estos n\u00fameros de quebrantos parecer\u00edan monedas frente a lo que se vendr\u00eda). La aparici\u00f3n de esos valores fue lo que provoc\u00f3 que el 21 de enero de 2008, a pesar de ser feriado en los Estados Unidos \u2013y que por lo tanto Wall Street estaba cerrada-, se derrumbaran todas las otras bolsas del mundo, sufriendo el cimbronazo m\u00e1s grande desde el d\u00eda de la ca\u00edda de las Torres Gemelas en 2001. La respuesta de la Reserva Federal fue desesperada: Ben Bernanke, su presidente, redujo la tasa de inter\u00e9s de referencia en 0,75%. Para tener una idea: en agosto de 2007 se hab\u00eda resistido durante semanas en bajarla apenas 0,25%. Luego, lo hizo tres veces antes de fin de a\u00f1o. Y en ese momento de enero, sin siquiera esperar la reuni\u00f3n formal respectiva, la redujo en tres cuartos (esta reducci\u00f3n continuar\u00eda hasta Abril, hasta llevar la tasa al 2%).<\/p>\n<p>Al mismo tiempo empezaron a aparecer los datos de la econom\u00eda \u201creal\u201d yanqui. Las estad\u00edsticas reportaban fuertes se\u00f1ales de que se iba a una recesi\u00f3n: despidos en la construcci\u00f3n y el sector financiero, Wall Mart mostrando que sus ventas de fin de a\u00f1o hab\u00edan sido las menores en a\u00f1os, la tasa de desempleo llegando al 5%, y mezclado con ello, para hacerlo m\u00e1s complejo, la inflaci\u00f3n m\u00e1s alta de los \u00faltimos 26 a\u00f1os: 4,1%. Ya se calculaba que entre 500.000 y 2 millones las personas estaban perdiendo sus viviendas como consecuencia de la crisis de las hipotecas. El PBI yanqui en el cuarto trimestre del 2007 registr\u00f3 una suba de s\u00f3lo el 0,6%, dando para todo el a\u00f1o un ascenso de apenas el 2,2%, el peor n\u00famero desde el 2002. Ya nadie discut\u00eda en Estados Unidos que hab\u00eda una baja fuerte del nivel de actividad, y cada vez m\u00e1s se hablaba m\u00e1s fuertemente de \u201crecesi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Ni un paquete de medidas de Bush anunciando reducciones impositivas por 145.000 millones de d\u00f3lares, ni nuevas bajas de la tasa de inter\u00e9s de la Reserva Federal lograron evitar que todo siguiera para abajo: las bolsas siguieron en una tendencia descendente (cada semana se acumulaban los \u201cd\u00edas negros\u201d), se achic\u00f3 aceleradamente el cr\u00e9dito y pr\u00e1cticamente todos las d\u00edas se conoc\u00edan nuevos datos que reafirmaban que la econom\u00eda yanqui entraba aceleradamente en recesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Mientras tanto, segu\u00edan apareciendo ramificaciones especulativas de la crisis en Europa y el Jap\u00f3n. La realidad es que se desconoc\u00eda hasta d\u00f3nde llegaba la magnitud de las p\u00e9rdidas, ya que los bancos \u201cescond\u00edan\u201d sus quebrantos (empez\u00f3 a aparecer la expresi\u00f3n de activos \u201ct\u00f3xicos\u201d, para referirse a cr\u00e9ditos incobrables \u201cescondidos\u201d en los balances) hasta que no pod\u00edan sostenerlos m\u00e1s, y entonces los anuncios eran \u201cp\u00e9rdidas espectaculares\u201d, generando grandes temblores por todos lados. De hecho ese \u201cpico de crisis\u201d de comienzos de a\u00f1o termin\u00f3 generando la ca\u00edda y nacionalizaci\u00f3n del banco brit\u00e1nico Northern Rock.<\/p>\n<p>En marzo, el detonante fue la casi quiebra de Bear Stearns (uno de los cinco bancos de inversi\u00f3n de Estados Unidos). El viernes 14 a la tarde, los directivos de la firma de Wall Street informaron a la Reserva Federal que, si no los salvaban, el lunes siguiente anunciaban la quiebra. La Reserva Federal r\u00e1pidamente convenci\u00f3 a uno de los principales bancos comerciales, el JP Morgan, que comprara el banco en quiebra. Claro que lo logr\u00f3 despu\u00e9s de que la propia Reserva Federal aportara 30.000 millones de d\u00f3lares para la operaci\u00f3n. Igualmente, no pudieron evitar que la \u201ccompra\u201d se hiciera por la irrisoria suma de 236 millones de d\u00f3lares. Para ilustrar: hace un a\u00f1o, la acci\u00f3n de Bear Stearns cotizaba a 172 d\u00f3lares, luego cay\u00f3, y el viernes de la crisis estaba a 30 d\u00f3lares, pero con los n\u00fameros de la venta termin\u00f3 a 2 d\u00f3lares por acci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El \u201csetiembre negro del 2008\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Todos estos antecedentes hab\u00edan ya generado sus consecuencias sobre la econom\u00eda real. El desempleo del primer semestre del a\u00f1o acumulaba 600.000 personas, m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas ya hab\u00edan perdido sus viviendas y todos los indicadores econ\u00f3micos coincid\u00edan que la econom\u00eda yanqui estaba en recesi\u00f3n. Situaci\u00f3n similar se viv\u00eda en Europa y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero lo peor todav\u00eda no hab\u00eda llegado. Lehman Brothers, otro de los cinco grandes bancos de inversi\u00f3n, no recibi\u00f3 \u201cayuda\u201d de la Reserva Federal y se hundi\u00f3. Quiz\u00e1s las autoridades yanquis se jugaron a \u201cdejar caer un grande\u201d para que se estabilizara todo despu\u00e9s. Si esa fue su apuesta, su error fue grande. Ah\u00ed comenz\u00f3 la ca\u00edda en picada. Muchos se\u00f1alan ese hecho como el verdadero punto de partida de la aceleraci\u00f3n de la crisis.<\/p>\n<p>A partir de ese momento los sucesos tomaron velocidad diaria. Merril Lynch, otro de los bancos de inversi\u00f3n, fue adquirido a precio de remate. Y los dos que quedaban, Goldman Sachs y Morgan Stanley se apresuraron a cambiar de status y pasar a ser simples bancos comerciales, porque corr\u00edan serios riesgos de caer. Mientras tanto, AIG, la mayor aseguradora del mundo, tuvo que ser salvada por 85.000 millones de d\u00f3lares, y lo mismo ocurri\u00f3 con Fannie Mae y Freddie Mac, virtualmente rescatadas por el estado al costo de 100.000 millones de d\u00f3lares cada una. La Asociaci\u00f3n Federal de Hipotecas Nacionales (o Fanny Mae) y la Corporaci\u00f3n Federal de Pr\u00e9stamos Hipotecarios para la Vivienda (Freddy Mac) poseen o garantizan, entre ambas la mitad del mercado norteamericano para la compra de vivienda y el 75% de las hipotecas sobre las casas unifamiliares. Pr\u00e1cticamente todas las empresas inmobiliarias est\u00e1n relacionadas con estas dos compa\u00f1\u00edas en alg\u00fan sentido, casi todo Wall Street tiene activos relacionados y existen 5,2 billones de d\u00f3lares \u201crespaldados\u201d por Fanny y Freddy, como se las conoce. De ah\u00ed la importancia de su debacle y rescate.<\/p>\n<p>La carrera hacia abajo sigui\u00f3, a la velocidad del sonido, donde a las ca\u00eddas y los salvatajes por parte del estado, se le suma un fenomenal proceso de concentraci\u00f3n: el Citigroup, el Bank of America y el JP Morgan pelean hasta hoy cabeza a cabeza el puesto de n\u00famero uno de los bancos yanquis, adquiriendo por monedas y con ayuda del estado norteamericano a los otros que van cayendo, como ya pas\u00f3 con el Washington Mutual y el City intent\u00f3 hacer con el Wachovia (aunque finalmente perdi\u00f3 la pelea con el \u201ccuarto\u201d banco, el Wells Fargo).<\/p>\n<p>Finalmente, en medio de lo que parece ser un espiral infernal que marcha a velocidad supers\u00f3nica hacia abajo, lleg\u00f3 la apuesta m\u00e1s fuerte de Bush: un salvataje de 700.000 millones de d\u00f3lares, donde el estado yanqui se har\u00eda cargo de todos los cr\u00e9ditos incobrables (o activos \u201ct\u00f3xicos\u201d) que contaminan los balances de las empresas. Tras un in\u00e9dito traspi\u00e9 en la C\u00e1mara de Representantes (donde fue votado en contra mayoritariamente por los propios republicanos), s\u00f3lo la intervenci\u00f3n personal de los dos candidatos presidenciales (y una nueva debacle de las bolsas en el medio) logr\u00f3 que el proyecto fuera aprobado, aunque con una serie de modificaciones (de hecho el gobierno dispondr\u00e1 directamente de \u201cs\u00f3lo\u201d 350.000 millones de d\u00f3lares; para la otra mitad deber\u00e1 pedir autorizaci\u00f3n al Congreso).<\/p>\n<p>Pero ni eso detuvo la escalada de la crisis: esa misma semana tuvieron que ser \u201crescatados\u201d el banco alem\u00e1n Hypo Real Estate, el belga-holand\u00e9s Fortis, el franco-belga Dexia, el brit\u00e1nico Bradford &amp; Bingley y el island\u00e9s Glitnir, mientras hab\u00eda serios rumores sobre el estado del Commerzbank alem\u00e1n y el italiano Unicredit. De hecho, la votaci\u00f3n del megarrescate fue recibida por las bolsas del mundo con otro derrumbe sin precedentes.<\/p>\n<p><strong>Las intervenciones desesperadas<\/strong><\/p>\n<p>Con posterioridad a la aprobaci\u00f3n de los 700.000 millones, la crisis, en vez de amainar, arreci\u00f3. Al citado tembladeral de bancos europeos, le sigui\u00f3 una seguidilla de ca\u00edda de cotizaciones de todas las bolsas del mundo que, al momento de escritura de este art\u00edculo, ya acumula siete jornadas de baja consecutiva, en algunos casos, como Rusia o Brasil, con derrumbes que obligaron incluso al cierre provisorio de sus bolsas. El sistema bancario europeo se encuentra en medio de un verdadero tembladeral. Los bancos centrales europeos respondieron primero aumentando las garant\u00edas de los dep\u00f3sitos (algo que tambi\u00e9n hab\u00eda hecho los Estados Unidos al votar el megarrescate, subi\u00e9ndola de 100.000 a 250.000 d\u00f3lares), y se dieron incluso varias \u201cnacionalizaciones\u201d de bancos en crisis, como en Islandia. De hecho, hubo varios d\u00edas que no \u201cfuncion\u00f3\u201d ninguna coordinaci\u00f3n entre los estados europeos, que virtualmente se \u201crobaban\u201d los clientes de los bancos ofreciendo mayores garant\u00edas de dep\u00f3sitos. Y el pico de la conflictividad se alcanz\u00f3 cuando Islandia estableci\u00f3 de hecho un \u201ccorralito\u201d al nacionalizar su sistema bancario, pero dejando sin poder retirar sus dep\u00f3sitos a los extranjeros, lo que ocasion\u00f3 un severo incidente con Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>La Reserva Federal, por su parte, sigui\u00f3 tirando medidas desesperadas, cada una m\u00e1s heterodoxa: decidi\u00f3 pagar intereses por las reservas inmovilizadas de los bancos, luego anunci\u00f3 que saldr\u00e1 a prestar directamente a empresas comprando papeles comerciales (algo in\u00e9dito en un Banco Central, que se supone que s\u00f3lo interact\u00faa con bancos, y no directamente con individuos). Y, hacia el final de la semana, acept\u00f3 que con los fondos votados del rescate no s\u00f3lo adquir\u00eda los activos \u201ct\u00f3xicos\u201d, sino que tambi\u00e9n podr\u00eda comprar paquetes accionarios, dando la se\u00f1al hacia una posible, e in\u00e9dita, nacionalizaci\u00f3n parcial de la banca norteamericana. Claro que todas estas intervenciones no son gratuitas. Tanto el d\u00e9ficit fiscal, como la deuda p\u00fablica norteamericana siguen creciendo. Seg\u00fan un estudio del Morgan Stanley, el d\u00e9ficit fiscal puede llegar a 2 billones de d\u00f3lares en el 2009 (12,5% del PBI) y la deuda a 10 billones (70% del PBI).<\/p>\n<p>Finalmente, se produjo la baja coordinada de tasas llevada adelante por 6 bancos centrales (entre ellos la Reserva Federal y el Banco Central Europeo, pero con el aditamento de que por primera vez particip\u00f3 la China) de 0,50%. As\u00ed la tasa de referencia de la Reserva Federal queda en 1,50%. En el caso del Banco Central Europeo, el descenso va de 4,25% a 3,75%, trat\u00e1ndose de la primera baja desde junio de 2003.<\/p>\n<p>Una de las \u201cformas\u201d que asumi\u00f3 la crisis en los primeros d\u00edas de octubre de 2008 es la de una brutal ca\u00edda de las bolsas. Estas se desbarrancaron en todo el mundo, acumulando retrocesos anuales de entre un 30% y un 40%. Las 20 mayores empresas del mundo ya perdieron en valor de cotizaci\u00f3n un monto equivalente a la econom\u00eda de Brasil (1,1 billones de d\u00f3lares). Muchos analistas burs\u00e1tiles dicen que a\u00fan no se lleg\u00f3 al pozo, habl\u00e1ndose, en el caso yanqui, de que todav\u00eda pueden caer hasta los 7.500 puntos del Dow Jones (hoy est\u00e1 a 9.200, lejos de los 14.000 de hace un a\u00f1o). Se hace este c\u00e1lculo pensando en un descenso similar al de 1973-74, o 2000-2002, aunque todav\u00eda incomparable con el 83% de 1929-30.<\/p>\n<p>El rescate m\u00e1s profundo fue el de Gran Breta\u00f1a, que nacionaliz\u00f3 parcialmente 8 bancos, y habla de un plan de rescate financiero que, en varias etapas, alcanzar\u00e1 692.000 millones de d\u00f3lares. La diferencia con el plan norteamericano, es que los fondos no se destinar\u00e1n a comprar activos t\u00f3xicos, sino acciones. De hecho muchos analistas, como Paul Krugman, dicen que este es el \u201cmodelo a seguir\u201d para aminorar la crisis.<\/p>\n<p>Y hacia el fin de la semana (viernes 10 de octubre) se produjo la primera ca\u00edda japonesa en la crisis: se trata de la aseguradora Yamato Life. Todo esto mientras el yen es la \u201cgran moneda que se valoriza\u201d, llegando a 98 yenes por d\u00f3lar, a diferencia del euro, que cae contra el d\u00f3lar.<\/p>\n<p>Uno de los instrumentos m\u00e1s utilizados por la Reserva Federal est\u00e1 llegando a su l\u00edmite. Su tasa de inter\u00e9s est\u00e1 en un 1,5%. Si embargo, se amplia la diferencia con la tasa en que se prestan los bancos norteamericanos entre s\u00ed, que oscila alrededor del 6%. Se estar\u00eda cerca de lo que Keynes llamar\u00eda \u201cla trampa de la liquidez\u201d, donde no habr\u00eda descenso posible de la tasa que reactive nada. Es que, como cada vez hay m\u00e1s consenso, no se trata de una crisis por falta de liquidez, sino de lo que se denomina un \u201ccredit crunch\u201d: nadie presta, porque nadie tiene confianza en nadie. Los bancos reciben los fondos de las instituciones centrales y los incorporan a sus activos, para \u201cmejorarlos\u201d, pero no los utilizan para prestar. De hecho, ya se est\u00e1 a punto de romper la cadena de pagos comercial en los Estados Unidos por falta de los elementos de pr\u00e9stamos m\u00e1s elementales.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda argumentar que, de hecho, el paquete de los 700.000 todav\u00eda no entr\u00f3 en acci\u00f3n, y es demasiado pronto para evaluarlo como fracasado. Este es el argumento central de Bush en sus cada vez m\u00e1s frecuentes intervenciones televisivas. Pero la realidad es que los c\u00e1lculos m\u00e1s conservadores ya hablan de que los quebrantos est\u00e1n en el doble (m\u00e1s de 1,4 billones de d\u00f3lares, aunque hay algunos que insisten en que est\u00e1 por encima de los 2 billones).<\/p>\n<p>Mientras tanto, despu\u00e9s de haber aspirado estos centenares de miles de millones de d\u00f3lares de rescate, los grandes pulpos de las finanzas mundiales exigen mayor intervenci\u00f3n, rescate y coordinaci\u00f3n, en un programa que podr\u00eda sintetizarse en los siguientes puntos:<br \/>\n1) Medidas coordinadas mundiales entre Estados Unidos, Asia (incluyendo a China) y Europa.<br \/>\n2) Medidas de salvataje coordinado al interior de Europa.<br \/>\n3) Mayor garant\u00eda estatal para los dep\u00f3sitos, al fin de evitar corridas.<br \/>\n4) Recapitalizaciones, siguiendo el modelo de salvataje brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Lo parad\u00f3jico es que este programa es el de mayor intervenci\u00f3n posible de los que est\u00e1 en discusi\u00f3n. Parecer\u00eda que las grandes estrellas de las finanzas mundiales abandonan precipitadamente todo su recetario liberal, para correr a pedir el salvataje de su estado, como veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 3<\/strong><\/p>\n<p>Las consecuencias globales: \u00bfRecesi\u00f3n o nueva \u201cGran Depresi\u00f3n?<\/p>\n<p>Hace apenas unos meses, la mayor\u00eda de los economistas se resist\u00edan incluso a utilizar la palabra \u201crecesi\u00f3n\u201d para describir la situaci\u00f3n norteamericana. Hoy ya no s\u00f3lo es de uso corriente, sino que se discute si no nos encontramos frente a una \u201cdepresi\u00f3n\u201d similar a la de la d\u00e9cada del \u00b430. Para precisar los t\u00e9rminos: mientras los m\u00e1s optimistas del establishment ya se resignan a la existencia de una recesi\u00f3n, que, sostienen, empezar\u00eda a resolverse a fines del 2009, la magnitud de la crisis ya lleva a muchos a utilizar el t\u00e9rmino \u201cdepresi\u00f3n\u201d, reservado para crisis que duran mucho tiempo. Tal el caso de la que sucedi\u00f3 a escala mundial en 1930, o la que vivi\u00f3 el Jap\u00f3n desde 1989 (justamente cuando estall\u00f3 su burbuja inmobiliaria) y que le dur\u00f3 toda la d\u00e9cada del \u00b490.<\/p>\n<p>Si bien la tendencia, si sigue a este ritmo, puede llevar a la econom\u00eda yanqui en primer t\u00e9rmino, y no hay que descartar que tambi\u00e9n al resto del mundo, a una depresi\u00f3n, todav\u00eda no estamos en ese punto. Debemos reconocer que los efectos sobre la econom\u00eda real yanqui no han llegado a lo que provocaron en otras crisis. Midiendo el desempleo, por ejemplo, los n\u00fameros actuales (del 6,1%) est\u00e1n todav\u00eda lejos al 25% al que lleg\u00f3 en la Gran Depresi\u00f3n del \u00b430. E incluso est\u00e1n por debajo del pico de desempleo de estos \u00faltimos 40 a\u00f1os, que fue del10,8% en noviembre de 1982.<\/p>\n<p><strong>Los n\u00fameros de la crisis en los Estados Unidos<\/strong><\/p>\n<p>Las tendencias son fuertemente a la baja, en Estados Unidos y a nivel global. El FMI redujo las proyecciones de crecimiento mundial para 2009 de 3,9% a 3%. Los economistas del UBS son m\u00e1s pesimistas a\u00fan: hablan de un crecimiento global de s\u00f3lo el 2,2%. Refiri\u00e9ndose solamente a las econom\u00edas de los pa\u00edses desarrollados, para el Fondo estas crecer\u00e1n s\u00f3lo un 0,5% en el 2009. Y los pa\u00edses en desarrollo de conjunta lo har\u00e1n un 6,1%, contra el 8% promedio de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La proyecci\u00f3n de crecimiento de los Estados Unidos ser\u00e1 para el FMI del 0,8%, y apenas del 0,1% en el 2009, por debajo del \u00faltimo informe de la OCDE \u2013 Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n y Desarrollo Econ\u00f3mico-, de junio pasado, que, sosteniendo que la econom\u00eda yanqui quedar\u00eda pr\u00e1cticamente \u201cparalizada\u201d hacia finales de a\u00f1o, le med\u00eda todav\u00eda un crecimiento para todo el 2008 de un 1,2%.<\/p>\n<p>Los datos de desempleo yanqui siguen empeorando: el \u00faltimo n\u00famero da 6,1%, la desocupaci\u00f3n m\u00e1s alta en 22 a\u00f1os. Son 300.000 los puestos de trabajo ya perdidos hasta desde enero a agosto \u2013y se calculan en 159.000 m\u00e1s que se han producido en el pico de la crisis de setiembre.<\/p>\n<p>La actividad se reduce aceleradamente. Las ventas de autos, emblem\u00e1ticas en los Estados Unidos, cayeron a su nivel m\u00e1s bajo en 16 a\u00f1os. As\u00ed se confirma la ca\u00edda de la econom\u00eda yanqui en recesi\u00f3n. Recordemos que hace apenas un par de meses, cuando aparecieron un par de n\u00fameros aislados \u201cque no daban tan mal\u201d, todos los medios de prensa del mundo ya empezaban a teorizar acerca de que se hab\u00eda acabado la crisis yanqui. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. Los n\u00fameros actuales, y el hecho concreto de que los dos candidatos presidenciales se concentren en sus \u201cpropuestas econ\u00f3micas para salir de la crisis\u201d, son la demostraci\u00f3n m\u00e1s clara de que los Estados Unidos ya est\u00e1n en plena recesi\u00f3n, y, lo que es peor, ni siquiera se ve todav\u00eda el fondo del pozo.<\/p>\n<p>El \u201ccredit crunch\u201d est\u00e1 causando un enfriamiento sin precedente en el consumo. Los norteamericanos este a\u00f1o est\u00e1n gastando menos que el a\u00f1o anterior. Esta variaci\u00f3n negativa en el consumo, s\u00f3lo se hab\u00eda dado dos veces desde 1965, en los picos de la depresi\u00f3n de 1973 y 1988 (despu\u00e9s del Crack de Wall Street de 1987). Es que el stock acumulado de la deuda yanqui (hogares, estado y empresas), que estaba en el 163% del PBI en 1980, hoy creci\u00f3 al 346% (valores a fines del 2007). En el caso de los hogares, su deuda trep\u00f3 de un 50% del PBI en 1980 a 100% en el 2007. Dentro de las empresas, el sector financiero ten\u00eda una deuda igual al 27% del PBI en 1980 y hoy est\u00e1 en 116%. Por eso el gran problema para la econom\u00eda real, es que est\u00e1 desapareciendo el cr\u00e9dito. Objetivamente hay una tendencia: la creaci\u00f3n de cr\u00e9dito es negativa; el M1 y el M2 se est\u00e1n contrayendo. Hay una virtual liquidaci\u00f3n del cr\u00e9dito. Por eso estamos asistiendo a la situaci\u00f3n de que incluso empresas solventes, al encontrarse moment\u00e1neamente sin liquidez, pueden ir a la quiebra. El otro gran problema que hay que mensurar al ver el descenso en el consumo, es el \u201cefecto riqueza\u201d: los trabajadores norteamericanos se est\u00e1n volviendo m\u00e1s pobres, ya que ven como se les esfuman los fondos acumulados para su jubilaci\u00f3n, colocados por las aseguradoras y los fondos de pensi\u00f3n en instrumentos financieros que se est\u00e1n desvalorizando astron\u00f3micamente.<\/p>\n<p><strong>Los efectos de la crisis en el resto del mundo<\/strong><\/p>\n<p>La C\u00e1mara de Comercio Brit\u00e1nica ha anunciado el 7 de octubre que su econom\u00eda ya est\u00e1 en recesi\u00f3n. La econom\u00eda brit\u00e1nica no s\u00f3lo va a la recesi\u00f3n, sin que tendr\u00e1 la peor performance que cualquier econom\u00eda grande en el pr\u00f3ximo a\u00f1o . Pero no es s\u00f3lo Gran Greta\u00f1a: de hecho el PBI se redujo tambi\u00e9n en el segundo trimestre en los tres pa\u00edses grandes de la zona euro: Alemania, Francia e Italia. Seg\u00fan las proyecciones del FMI, la zona euro pasar\u00e1 de un crecimiento del 2,6% en el 2007 a apenas 1% en el 2008 y a un menos 0,2% en el 2009. Tambi\u00e9n el Jap\u00f3n entrar\u00e1 en una virtual recesi\u00f3n: su crecimiento proyectado del 2008 es de apenas 0,7% en 2008 y se calcula 0,5% en 2009. Los efectos de \u201cdesaceleraci\u00f3n\u201d o \u201crecesi\u00f3n\u201d tambi\u00e9n se sentir\u00e1n fuera del mundo desarrollado, como veremos m\u00e1s abajo.<\/p>\n<p><strong>Los mecanismos de expansi\u00f3n internacional de la crisis<\/strong><\/p>\n<p>Analicemos los mecanismos de propagaci\u00f3n de la crisis. Acordamos con Francois Chesnais que la bolsa no es el principal mecanismo propagador (s\u00f3lo tiene influencia real sobre la masa de ciudadanos en los Estados Unidos, y en menor medida en Gran Breta\u00f1a). Chesnais se\u00f1ala como efectos m\u00e1s peligrosos el de la ya citada contracci\u00f3n del cr\u00e9dito (credit crunch), el estallido de otras burbujas inmobiliarias (como por ejemplo en Espa\u00f1a, Irlanda y Australia) y el efecto antag\u00f3nico de tasa de inter\u00e9s y tipo de cambio (que producir\u00eda revaluaciones y devaluaciones proc\u00edclicas en los pa\u00edses m\u00e1s importantes). Y, a mediano plazo, Chesnais insiste en los efectos de una recesi\u00f3n en Estados Unidos sobre Asia, donde sostiene que se ha generado una fenomenal sobreacumulaci\u00f3n, particularmente en China, Corea y Taiw\u00e1n, pero de la que no estar\u00eda exenta el propio Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Nosotros, concordando en gran medida con estos planteos de Chesnais, preferimos esquematizar los mecanismos de expansi\u00f3n en tres carriles. El primero ya se est\u00e1 viendo y su potencial explosivo es que no se conoce ni su l\u00edmite ni su magnitud: \u00bfhasta qu\u00e9 punto los principales bancos del mundo est\u00e1n involucrados en la ca\u00edda de las hipotecas, teniendo escondidos en sus activos esos cr\u00e9ditos hoy incobrables? Un efecto colateral de esto puede ser el citado estallido de otras \u201cburbujas inmobiliarias\u201d, como las existentes en Espa\u00f1a o Irlanda. Los otros dos carriles, cuyos efectos sobre los pa\u00edses semicoloniales ser\u00e1n muy importantes, son el achicamiento del cr\u00e9dito, y la posibilidad de que la recesi\u00f3n yanqui termine afectando al resto del mundo, por la reducci\u00f3n de su rol del \u201cgran comprador del mundo\u201d. Si esto sucede, nos encaminaremos a una recesi\u00f3n global.<\/p>\n<p>En todos los casos, el hecho irrefutable es que se acab\u00f3 el per\u00edodo de crecimiento fuerte abierto en el 2003. Sea que la recesi\u00f3n se encapsule en los Estados Unidos, o que s\u00f3lo se extienda a Europa y Jap\u00f3n, cosas muy dif\u00edciles; o, lo que parece m\u00e1s probable, que alcance el car\u00e1cter de una crisis que afecte al conjunto del planeta, se viene una \u00e9poca de menor crecimiento a escala global.<\/p>\n<p><strong>China, India, Rusia, Latinoamerica\u2026 \u00bfno afectados?<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed como se trat\u00f3 de ligar las causas del crecimiento mundial a la econom\u00eda china, sobredimension\u00e1ndose su papel hasta el extremo de teorizar sobre \u201cuna nueva potencia\u201d que r\u00e1pidamente superar\u00eda a los Estados Unidos, tambi\u00e9n se utilizaron los mismos argumentos para abonar lo que algunos economistas dieron en llamar la \u201cteor\u00eda del desacople\u201d. Seg\u00fan ella, la econom\u00eda china ser\u00eda tan poderosa, que con su tama\u00f1o y su consumo interno podr\u00edan sostener la demanda mundial a\u00fan cuando se redujeran sustancialmente las compras desde Estados Unidos.<\/p>\n<p>Es cierto que la China se ha convertido en el \u00a8\u201dtaller del mundo\u201d. Y que para hacer funcionar sus f\u00e1bricas demanda como nunca algunas materias primas o productos intermedios (petr\u00f3leo, siderurgia). E incluso podemos aceptar que la migraci\u00f3n de millones de chinos a las ciudades industriales implica el aumento de la demanda mundial de algunos alimentos (como la soja). Pero las f\u00e1bricas chinas producen para un gran consumidor mundial: los Estados Unidos. M\u00e1s a\u00fan, muchas de las firmas chinas no son otra cosa que joint-ventures (asociaciones empresarias) entre las grandes corporaciones norteamericanas y empresarios chinos.<\/p>\n<p>Dimensionemos los n\u00fameros: el PBI de los Estados Unidos es de 13.195 miles de millones de d\u00f3lares, casi cinco veces el de China, que alcanza a 2.645 miles de millones de d\u00f3lares (valores del 2006 del FMI). Ni la China, ni \u2013como se sostiene a veces, la suma de los BRICs (\u201cbig recent industrialised countries\u201d, una expresi\u00f3n que agrupa a China, India, Rusia y Brasil) est\u00e1n en condiciones de reemplazar el consumo yanqui. El PBI sumado de esos cuatro pa\u00edses da 5.572 miles de millones de d\u00f3lares, apenas poco m\u00e1s del 40% del yanqui. La realidad es que Estados Unidos absorbe el 75% de los excedentes mundiales. El consumo norteamericano representa casi 9 billones de d\u00f3lares, mientras que el chino s\u00f3lo un bill\u00f3n y el de la India 600 mil millones. La mitad de las exportaciones chinas tienen como destino Estados Unidos, Europa o Jap\u00f3n. Si bien es cierto que la China tiene un mercado interno \u201cpotencial\u201d de 1.300 millones de personas, la realidad es que s\u00f3lo 120 millones \u2013con un ingreso anual de 30.000 d\u00f3lares \u2013 tienen una capacidad de consumo similar a la clase media de los pa\u00edses desarrollados.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 efectos tendr\u00eda sobre el resto del mundo una baja en la producci\u00f3n de China, debido a la menor demanda de los pa\u00edses imperialistas? El 60% de los componentes de los productos chinos son importados, por lo que la reducci\u00f3n de su demanda afectar\u00eda de hecho a todos los pa\u00edses que exportan esos bienes, sean productos intermedios y materias primas. De hecho, no se podr\u00eda haber dado que China fuera \u201cel taller del mundo\u201d sin la localizaci\u00f3n all\u00ed (directamente o como joint ventures) de transnacionales americanas y japonesas, sin la tercerizaci\u00f3n internacional masiva organizada por las grandes distribuidoras de caracter\u00edsticas casi industriales como Wall Mart.<\/p>\n<p>En concreto, si bien los efectos de una recesi\u00f3n mundial sobre China seguir\u00e1n por un tiempo siendo objeto de especulaci\u00f3n, lo que s\u00ed es un hecho es un comienzo de desaceleraci\u00f3n: China anuncia que crecer\u00e1 un 9% en 2008 y que luego bajar\u00e1 al 7% en 2009.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n Rusia y Brasil vienen sufriendo fuertemente la crisis. La Bolsa de Mosc\u00fa tuvo que suspender sus operaciones en tres ocasiones en el \u00faltimo mes, ante el derrumbe de las cotizaciones. Ac\u00e1 la preocupaci\u00f3n ya presente es el derrumbe del precio del petr\u00f3leo. Brasil, por su parte, tambi\u00e9n sufri\u00f3 el derrumbe del Bovespa (\u00edndice de la Bolsa de San Pablo), una fuerte huida de capitales y una devaluaci\u00f3n del Real del 30%.<\/p>\n<p>La tendencia a la afectaci\u00f3n de las econom\u00edas de los Brics fue editorializada de la siguiente forma por el Wall Street Journal: \u201cLas econom\u00edas de Brasil, Rusia, India y China est\u00e1n perdiendo \u00edmpetu a medida que los consumidores en esos pa\u00edses sienten las penurias que emanan de Occidente. En Rusia, por ejemplo, el cr\u00e9dito que ha impulsado el consumo se est\u00e1 contrayendo. En la India, los trabajos tercerizados de las compa\u00f1\u00edas financieras de Occidente est\u00e1n disminuyendo. Brasil todav\u00eda aguanta bien el chaparr\u00f3n, pero los precios de las materias primas est\u00e1n cayendo. Y en China, el foco de atenci\u00f3n mundial en los \u00faltimos a\u00f1os, un colapso burs\u00e1til y la ca\u00edda de los precios inmobiliarios est\u00e1n haciendo que los consumidores piensen dos veces antes de hacer compras. El crecimiento de estas econom\u00edas sigue siendo muy superior al de Estados Unidos o Europa. Estos indicadores, no obstante, sugieren que, por su cuenta, no podr\u00e1n impedir el baj\u00f3n de la econom\u00eda mundial\u201d .<\/p>\n<p>En lo que respecta a Latinoam\u00e9rica en particular, tenemos varios canales posibles de transmisi\u00f3n de la crisis. El primero y m\u00e1s directo es hacia aquellos pa\u00edses que dependen mucho de sus propias exportaciones a los Estados Unidos. El m\u00e1s afectado ser\u00e1 M\u00e9xico, que dirige el 85% de sus exportaciones a los Estados Unidos, sigui\u00e9ndole el resto de los centroamericanos y Chile, que destina el 30% de sus exportaciones al pa\u00eds del norte. Tambi\u00e9n es importante se\u00f1alar las consecuencias que una recesi\u00f3n (y el consiguiente aumento del desempleo) tienen con respecto a las remesas de los inmigrantes latinoamericanos que viven en los Estados Unidos y env\u00edan a sus familias, de especial importancia en Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico.<\/p>\n<p>El segundo efecto tiene que ver con el endurecimiento de las condiciones para conseguir financiamiento. Recordemos que la mayor\u00eda de los pa\u00edses latinoamericanos tienen enormes deudas externas, que han venido refinanciando estos a\u00f1os sin grandes costos internos, en base a la facilidad con que colocaban bonos en los mercados mundiales. Si ahora desaparecen estas fuentes, deber\u00e1n empezar a hacer uso de sus recursos internos, o volver a recurrir, como en otros tiempos, al FMI. En ambos casos, vuelve a plantearse en el horizonte la necesidad de volver a los tristemente c\u00e9lebres \u201cplanes de ajuste\u201d.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y sin duda el efecto m\u00e1s grave, se dar\u00e1 si efectivamente se produce una crisis global que genera una recesi\u00f3n a nivel planetaria. En concreto, si se dan bajas significativas de la demanda que lleguen a reducir estructuralmente (y no s\u00f3lo por factores especulativos) los precios de las materias primas agr\u00edcolas y mineras que est\u00e1n en el centro del crecimiento econ\u00f3mico de la regi\u00f3n. A este tema nos referiremos en el apartado que sigue.<\/p>\n<p><strong>Las materias primas en la monta\u00f1a rusa<\/strong><\/p>\n<p>Una de las caracter\u00edsticas que ha asumido esta crisis son las impresionantes oscilaciones en las cotizaciones de varias materias primas de las que depende la suerte de muchos pa\u00edses subdesarrollados. Tal es el caso del petr\u00f3leo, que creci\u00f3 hasta rozar los 150 d\u00f3lares el barril, con una suba del 130% desde el 2002. El promedio de precios agr\u00edcolas, por su parte, se duplic\u00f3 desde el 2003 hasta junio del 2008. Pero en las llamadas \u201ccommodities estrat\u00e9gicas de la alimentaci\u00f3n\u201d el crecimiento fue mayor a\u00fan. S\u00f3lo desde el 2005 hasta junio del 2008, el trigo creci\u00f3 un 162%, el aceite de soja 155%, el ma\u00edz 130%, el arroz 122% y el grano de soja 118%.<\/p>\n<p>La suba de los precios de los alimentos en primer lugar, y del petr\u00f3leo por su consecuencia en suba de costos, ha generado una fuerte carest\u00eda en el costo de vida, aumentos muy fuertes de los \u00edndices de pobreza, incluso en Europa y los Estados Unidos, y hasta levantamientos por hambre en varios de los pa\u00edses m\u00e1s pobres del mundo. El propio Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, lleg\u00f3 a sostener que hay 24 pa\u00edses (despu\u00e9s la lista se ampli\u00f3 a 33) con serios riesgos de \u201cdesestabilizaci\u00f3n\u201d por levantamientos debido al hambre. Recientemente, la FAO tuvo que llamar a una cumbre en Roma, donde reconoci\u00f3 que los hambrientos en el mundo est\u00e1n creciendo aceleradamente, llegando ya a los 857 millones de personas.<\/p>\n<p>Esa fue la \u201cprimera parte de la monta\u00f1a rusa\u201d.Pero a partir de julio, y con m\u00e1s fuerza en setiembre, los precios de estos bienes se derrumbaron. El petr\u00f3leo baj\u00f3 hasta 77 d\u00f3lares el barril, y existen proyecciones que se\u00f1alan que el descenso puede llegar hasta 50 d\u00f3lares. En el caso de la soja, mientras que el mes de julio su precio lleg\u00f3 a los 600 d\u00f3lares la tonelada, luego inici\u00f3 una ca\u00edda acompa\u00f1ando lo m\u00e1s duro del \u201csetiembre negro\u201d hasta alcanzar (al cierre de este art\u00edculo) un valor de apenas 334 d\u00f3lares la tonelada. El mismo recorrido puede encontrarse en el resto de las materias primas que citamos m\u00e1s arriba (sean agr\u00edcolas o minerales). Estamos hablando de bajas, que punta a punta ya son del 40%. La \u00fanica excepci\u00f3n es el oro, que como cl\u00e1sico \u201crefugio de valor\u201d sube su cotizaci\u00f3n ante cada noticia de ca\u00edda de bolsas o bancarrota bancaria.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que sucedi\u00f3? Simplemente que el alza anterior no se debi\u00f3, como teorizaron algunos, \u201ca la mayor demanda de China e India\u201d, \u201cal agotamiento del petr\u00f3leo\u201d o \u201cal auge de los biocombustibles\u201d, sino a una espectacular especulaci\u00f3n. Se calcula que 300.000 millones de d\u00f3lares, logrando huir del estallido de la burbuja inmobiliaria se volcaron al llamado \u201cmercado de las commodities\u201d, llevando la cotizaci\u00f3n de estas materias primas a las nubes. Ahora, con la bancarrota en serie de varias instituciones financieras, los capitales se retiran de estos mercados para salir a cubrir sus p\u00e9rdidas bancarias, o buscan la \u201cseguridad\u201d de los bonos del Tesoro de los Estados Unidos.<\/p>\n<p>Las conclusiones son clar\u00edsimas: en la parte alta de la monta\u00f1a rusa, la clase trabajadora y los pueblos del mundo sufr\u00edan la carest\u00eda e incluso el hambre. Ahora, en la parte baja, llega la hora del \u201cajuste\u201d para econom\u00edas como Rusia, Brasil, o Venezuela, que hab\u00edan ganado alguna autonom\u00eda bas\u00e1ndose en ser productores de algunos de estos bienes. \u00bfHasta cuanto llegar\u00e1 esta baja de precios? \u00bfSeguir\u00e1 esta tendencia o volver\u00e1n a subir por alg\u00fan nuevo factor especulativo? Se trata de una pregunta estrat\u00e9gica, a la que es imposible dar una respuesta categ\u00f3rica. Pero s\u00ed se puede afirmar que, si se va a una recesi\u00f3n global, los precios de las materias primas efectivamente se derrumbar\u00e1n. Se pondr\u00e1 a la orden del d\u00eda, tambi\u00e9n en estos pa\u00edses, la pregunta de qui\u00e9n pagar\u00e1 la crisis.<\/p>\n<p>Algunos economistas insisten en que Latinoam\u00e9rica se encuentra en mejores condiciones para afrontar la crisis que otras regiones del mundo. Tal es, por ejemplo, la opini\u00f3n de Eric Maskin, premio Nobel de Econom\u00eda 2007, que se\u00f1ala que, debido al relativo aislamiento de muchas de sus econom\u00edas desde el 2003, a sus fuertes super\u00e1vits comerciales y fiscales y a altas reservas, pueden sobrevivir mejor al tembladeral.<\/p>\n<p>Es un hecho que, en lo inmediato, desde el punto de vista financiero, los pa\u00edses que han sufrido corridas de capitales (el famoso \u201cfly to quality\u201d del capital extranjero a los bonos del Tesoro de los Estados Unidos), eran justamente los m\u00e1s vinculados al sistema financiero mundial. Tal el caso en Latinoam\u00e9rica de Brasil en primer t\u00e9rmino y Chile en segundo. Pero el razonamiento de Maskin s\u00f3lo se sostendr\u00eda si nos enfrent\u00e1ramos a una crisis exclusivamente burs\u00e1til y financiera, de liquidez. Creemos haber expuesto m\u00e1s arriba que nos encontramos a las puertas de una severa recesi\u00f3n en la econom\u00eda real. Dif\u00edcilmente alg\u00fan pa\u00eds pueda desacoplarse. Por poner un \u00fanico ejemplo: Venezuela necesita un petr\u00f3leo a 95 d\u00f3lares para estabilizar su presupuesto. Por debajo de ese valor tiene necesidad de recurrir a un ajuste fiscal.<\/p>\n<p>De hecho, las proyecciones del FMI para Latinoam\u00e9rica marcan la misma tendencia que con el resto del mundo: una fuerte desaceleraci\u00f3n, con una ca\u00edda del crecimiento desde el 5,2% de 2007, a un 4,2% en 2008 y apenas 2,8% en 2009. Para los pa\u00edses en particular los n\u00fameros son similares: Argentina descender\u00e1 del 8,7% en 2007, a 6,5% en 2008 y 3,6% en 2009; Brasil de 5,4% en 2007, a 5,2% en 2008 y 3,5% en 2009; Uruguay de 7,4% en 2007, a 6,5% en 2008 y 5,5% en 2009; Chile de 5,1% en 2007, a 4,5% en 2008 y 3,8% en 2009; Colombia de 7,7% en 2007, 4% en 2008 y 3,5% en 2009; M\u00e9xico de 3,2% en 2007 a 1,6% en 2008 y 0,6% en 2009; y Venezuela de 8,4% en 2007 a 5,0% en 2008 y 2,5% en 2009. Pero lo m\u00e1s grave es que el propio FMI reconoce la volatilidad de estos pron\u00f3sticos, que podr\u00edan empeorar sustantivamente si la crisis se agiganta.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 4<\/strong><\/p>\n<p>Conclusiones provisorias<\/p>\n<p>La crisis mundial arrasa con empleos, salarios y viviendas<br \/>\nNo es la primera vez que la econom\u00eda mundial entra en una crisis de esta magnitud. Algo similar ocurri\u00f3 en 1929, cuando millones perdieron sus empleos y ahorros. Los titulares de todos los diarios del mundo dan cuenta de la ca\u00edda de las bolsas y los bancos. Pero tambi\u00e9n explican c\u00f3mo eso repercute en puestos de trabajo: 600.000 personas perdieron su empleo en los Estados Unidos desde principios de a\u00f1o \u2013y ya se habla de otros 200.000 desempleados como consecuencia de las bancarrotas de estas \u00faltimas dos semanas-, los salarios caen y la gente pierde sus casas por no pagar las cuotas. En Europa se acab\u00f3 el \u201cboom\u201d inmobiliario y los miles de inmigrantes que trabajaban en la construcci\u00f3n quedaron en la calle. Tambi\u00e9n se discute como repercute esta crisis sobre \u201clos pa\u00edses pobres\u201d. Casi como un detalle, se especula cu\u00e1ntos cientos de millones de nuevos pobres habr\u00e1, o a cu\u00e1nto ascender\u00e1 la ya horripilante cifra de 850 millones de hambrientos del planeta.<br \/>\nComo siempre, empiezan las explicaciones de \u201cporqu\u00e9 pasa todo esto\u201d. George Soros, uno de los mayores especuladores de las finanzas mundiales, pontifica: \u201cla culpa de la actual crisis la tiene el fundamentalismo de mercado, que no es otra cosa que el laissez-faire (dejar hacer) del siglo XXI; las finanzas se han vuelto tan irracionales que habr\u00e1 que ponerlas nuevamente bajo control; el monetarismo es una doctrina err\u00f3nea\u201d . Por su parte, John Auter, editor de inversiones del Financial Times, opina: \u201cel sistema de regulaci\u00f3n que ha supervisado la globalizaci\u00f3n de las finanzas en los \u00faltimos diez a\u00f1os ha fracasado, m\u00e1s all\u00e1 de toda duda\u201d . Joseph Stiglitz, ayer vicepresidente del Banco Mundial, hoy devenido en \u201cprogresista\u201d, tambi\u00e9n aporta lo suyo: \u201chemos visto que no se puede dejar a los bancos de inversi\u00f3n regularse a s\u00ed mismos. No se puede dejar a la Reserva Federal, que est\u00e1 estrechamente aliada a los banqueros, a cargo de toda la regulaci\u00f3n del sistema financiero. Se supon\u00eda que la Reserva retiraba el ponche cuando la fiesta se volv\u00eda escandalosa, pero en su lugar ech\u00f3 m\u00e1s alcohol \u201d .<br \/>\nPara la mayor\u00eda de los \u201cexpertos\u201d, esta crisis es \u201cexcepcional\u201d, surgi\u00f3 por \u201cfalta de regulaciones\u201d y se arregla con \u201cuna mayor intervenci\u00f3n del estado sobre el sistema financiero\u201d. Algunos banqueros, dicen, habr\u00edan aprovechado las pol\u00edticas del capitalismo \u201csalvaje\u201d, sin l\u00edmites, e hicieron fortunas desmedidas con operaciones riesgosas que no control\u00f3 nadie.<br \/>\nEs evidente que todo esto existi\u00f3, pero es una explicaci\u00f3n cuanto menos incompleta. Se trata de un funcionamiento que est\u00e1 el coraz\u00f3n de la propia l\u00f3gica de las econom\u00edas de mercado: una gran timba, con miles de millones de d\u00f3lares buscando su mayor ganancia, con las ruletas rusas de las bolsas, con especulaciones, -hoy sobre el petr\u00f3leo, la soja o el d\u00f3lar, antes sobre el oro y, si queremos hacer historia econ\u00f3mica, en el siglo XVII con tulipanes-. Siempre que los especuladores pierden, salen a buscar el auxilio de \u201csu\u201d estado para que los rescate, argumentando que corre riesgo \u201cla estabilidad del sistema\u201d. Los platos rotos terminan pag\u00e1ndolos los pueblos, con desempleo masivo, impuestazos, cuando no directamente guerras por el reparto del mundo.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEstatizaci\u00f3n? \u00bfA qui\u00e9n se quiere salvar?<\/strong><\/p>\n<p>Estamos asistiendo a un rescate bancario gigantesco. Muchos se\u00f1alaron ir\u00f3nicamente que los Estados Unidos, el pa\u00eds \u201cejemplo de capitalismo y libre empresa\u201d, est\u00e1 produciendo las mayores estatizaciones del mundo. Incluso algunos se preguntan si no habr\u00eda que cambiar el nombre de los Estados Unidos a \u201cEstados Unidos Socialistas de Am\u00e9rica\u201d. Pero, en realidad, lo que ocurre es exactamente lo opuesto: se trata de una \u201csocializaci\u00f3n de las p\u00e9rdidas\u201d para limpiar a los bancos y permitirles que sigan operando normalmente con sus ganancias. El \u201cplan\u201d consiste en salvar a los bancos, las aseguradoras y otros agentes de las finanzas mundiales que quedaron entrampados en esta bicicleta, a costa de los trabajadores norteamericanos \u2013que pagar\u00e1n m\u00e1s impuestos- y de los pueblos del mundo, sobre los que se tratar\u00e1 de descargar la crisis con m\u00e1s pagos de deuda y saqueo de sus recursos. El rescate es tan \u201cpro-capitalista\u201d que no se contempla en absoluto ninguna salida para los millones de trabajadores que est\u00e1n perdiendo sus casas por no poder afrontar la cuota.<br \/>\nEl lunes 29 de setiembre, todos los operadores de Bolsa del mundo se paralizaron y miraron a las pantallas que mostraban los resultados de la votaci\u00f3n en la C\u00e1mara de Representantes de Estados Unidos. Incre\u00edblemente, el proyecto enviado por el Presidente Bush hab\u00eda sido rechazado. Y, lo que es peor, con una mayor\u00eda de votos en contra de su propio partido.<\/p>\n<p>132 diputados republicanos votaron en contra de los 700.000 millones de d\u00f3lares del rescate a los bancos. Lo hicieron desde una defensa ultracerrada de la \u201cno intervenci\u00f3n del estado en los mercados\u201d. Del otro lado, una mayor\u00eda de los diputados dem\u00f3cratas (141 -aunque hubo tambi\u00e9n 90 que votaron en contra-), m\u00e1s apenas 66 republicanos que logr\u00f3 alinear Bush, defendieron la \u201cintervenci\u00f3n del estado\u201d.<\/p>\n<p>Ah\u00ed empez\u00f3 el \u201cpase de facturas\u201d. Se acus\u00f3 a los que votaron en contra de haber impedido una intervenci\u00f3n y regulaci\u00f3n de los mercados que \u201chubiera permitido estabilizar la situaci\u00f3n\u201d. Los \u201cmercados\u201d (l\u00e9ase todos los movimientos especulativos que ponen en funcionamiento Wall Street) respondieron provocando la baja m\u00e1s grande en volumen en la historia burs\u00e1til moderna. Los pol\u00edticos norteamericanos \u201ctomaron nota\u201d. Por eso, pese a que el rescate tiene, seg\u00fan todas las encuestas, un abrumador repudio entre los ciudadanos estadounidenses, un par de d\u00edas despu\u00e9s se lo aprob\u00f3 parcialmente en el Senado, con algunos \u201cretoques\u201d para hacerlo m\u00e1s presentable.<\/p>\n<p>Pero la realidad es que este plan no significa en absoluto ninguna salida para los deudores hipotecarios que est\u00e1n perdiendo sus casas, ni para los trabajadores que est\u00e1n siendo despedidos. Salva las ganancias de los bancos, socializa las p\u00e9rdidas, es decir, le carga al estado el costo de los quebrantos.<\/p>\n<p>Y si lo analizamos desde la l\u00f3gica estrictamente capitalista, quedan serias dudas que este salvataje (m\u00e1s todos los otros planes que se est\u00e1n lanzando casi diariamente) sean capaces de resolver el eje del problema: la fenomenal masa de capital especulativo que \u201csobra\u201d en el sistema. Para ello ser\u00eda necesaria una desvalorizaci\u00f3n coordinada, en masa, cosa imposible de realizar en una econom\u00eda de mercado. Por eso lo m\u00e1s probable es que, en el caso de estos billones de d\u00f3lares lanzados hacia los bancos llegaran a estabilizar parcialmente la bancarrota, s\u00f3lo lo hagan generando el surgimiento de alguna nueva \u201cburbuja especulativa\u201d, que no tardar\u00e1 en estallar de ac\u00e1 a algunos pocos a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 tipo de intervenci\u00f3n se necesita?<\/strong><\/p>\n<p>El capitalismo liberal fue el responsable de que se amasaran fortunas en miles de instrumentos especulativos en las \u00faltimas d\u00e9cadas. No fue por \u201cfalta de regulaci\u00f3n\u201d. Desde mediados de la d\u00e9cada del \u00b480 se viene creando una \u201cregulaci\u00f3n a medida\u201d \u2013bajo el nombre de la \u201cdesregulaci\u00f3n\u201d- que favorece a los bancos de inversi\u00f3n, a los fondos buitres, y a cuanto especulador poderoso ande dando vueltas por el planeta. Ahora, ante el estropicio y el crac, aparece toda la corriente de los \u201creguladores\u201d, los que exigen \u201cm\u00e1s intervenci\u00f3n del estado\u201d. La pregunta es: \u00bfintervenci\u00f3n para qu\u00e9?, \u00bfhecha por qui\u00e9n?<\/p>\n<p>La experiencia de los \u201cintervencionistas\u201d en el \u00faltimo a\u00f1o es clar\u00edsima. Un bill\u00f3n de d\u00f3lares, mucho m\u00e1s que toda la ayuda mundial al desarrollo, infinitamente m\u00e1s que todos los fondos de los organismos que tratan de paliar el hambre extremo, colocados para salvar a los multimillonarios y sus maniobras. Mientras tanto, salvajemente, se deja en la calle a los deudores hipotecarios y se hacen recortes de puestos de trabajo. Se les corta el cr\u00e9dito a los trabajadores norteamericanos y europeos, se les exige pagos en efectivo o se los ejecuta. Y, por supuesto, para ellos no hay \u201crescate ninguno\u201d. Y, en lo que toca a nuestros pa\u00edses, se sigue reclamando el pago de las deudas externas, mientras se contin\u00faan con el saqueo de nuestros recursos naturales, sea petr\u00f3leo, gas y minerales.<\/p>\n<p>\u00bfPuede asumir \u201cla intervenci\u00f3n del estado\u201d otras forma, m\u00e1s favorables a los trabajadores y pueblos del mundo? Muy dif\u00edcilmente esto suceda mientras los que nos gobiernen sean los propios multimillonarios y sus agentes, como el propio Secretario del Tesoro norteamericano, Henry Paulson, que era, antes de asumir su cargo, el m\u00e1ximo directivo de Goldman Sachs, uno de los bancos \u201cinsignia\u201d de Wall Street.<\/p>\n<p>13\/12\/2008<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>Aglietta, Michel, Regulaci\u00f3n y Crisis en el Capitalismo, 1979, Siglo XXI, M\u00e9xico.<br \/>\nAglietta, Michel y Lurent Berrei, D\u00e9sordres Dans le capitalismo mundial, Paris, Odile Jacob, 2007.<br \/>\nBrenner, Robert, The Boom and The Bubble, the US in the World Economy, Verso, London, 2002.<br \/>\nCarcanholo, Reinaldo y Mauricio de S. Sabadini, \u201cCapital ficticio y ganancias ficticias\u201d, en Herramienta 37, Buenos Aires Marzo de 2008.<br \/>\nCastillo, Jos\u00e9, \u201cEstados Unidos camino a la recesi\u00f3n: \u00bfOtra crisis de alcance global?\u201d, en Correspondencia Internacional, Buenos Aires, Febrero 2008.<br \/>\nCastillo, Jos\u00e9, \u201cLos Estados Unidos por dentro: un an\u00e1lisis de la distribuci\u00f3n del ingreso en el pa\u00eds del norte\u201d, en Correspondencia Internacional, Buenos Aires, Julio 2006.<br \/>\nCastillo, Jos\u00e9, \u201cLa crisis de la econom\u00eda norteamericana\u201d, en Correspondencia Internacional, Buenos Aires, Diciembre de 2001.<br \/>\nCastillo, Jos\u00e9, \u201cEconom\u00eda norteamericana: \u00bfse termin\u00f3 la recesi\u00f3n?\u201d, Correspondencia Internacional, Buenos Aires, setiembre 2001.<br \/>\nChesnais, Francois, \u201cEl fin de un ciclo. Alcance y rumbo de la crisis financier\u201da, en Herramienta 37, Marzo de 2008, Buenos Aires.<br \/>\nChesnais, Francois, \u201cLa preeminente de la finance au sein du \u00b4capital en general\u00b4, le capital fictif et le mouvement contemporain de mondialization du capital\u201d, en S\u00e9minaie d\u00b4Etudes Marxistes, La finance capitaliste, Paris, PUF, 2006.<br \/>\nDum\u00e9nil, G\u00e9rard y Dominique Levy, \u201cThe Real and Financial Components of Profitability \u2013USA 1948-2000\u201d.<br \/>\nHarman, Chris, La tasa de ganancia y el mundo actual, Internacional Socialism 115, 2007.<br \/>\nHousson, Michel, \u201cla tendente \u00e0 la baisse de l\u2019investissement\u201d, 18\/9\/08, en www.hussonet.free.fr<br \/>\nHudson, Michael, Golpe de estado cleptocr\u00e1tico en los Estados Unidos, IADE, 26\/09\/08.<br \/>\nMacLaughlin, Martin, Clinton Republicans agree to deregulation of US banking system, World Socialist Website, 1 de noviembre de 1999.<br \/>\nMandel, Ernst, Las ondas largas del desarrollo capitalista, Siglo XXI, 1980, M\u00e9xico.<br \/>\nLipietz, Alain, \u201cEl posfordismo y su espacio\u201d, en Realidad Econ\u00f3mica, 1991, Buenos Aires.<br \/>\nMarx, Karl, El Capital, Tomo III, ediciones Siglo XXI y FCE, M\u00e9xico.<br \/>\nShaikh, Anwar, Valor, acumulaci\u00f3n y crisis, Ediciones R y R, Buenos Aires, 2006.<\/p>\n<p>Para el seguimiento period\u00edstico de la crisis, se consultaron las ediciones entre el 1\u00ba de julio de 2007 hasta el 10 de octubre de 2008 de los siguientes peri\u00f3dicos y p\u00e1ginas web:<br \/>\nAmbito Financiero, El Cronista, La Naci\u00f3n, Clar\u00edn, P\u00e1gina 12, Wall Street Journal, Financial Times, New York Times, The Economist, Bloomberg, US Bureau of Statistics, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y Organizaci\u00f3n de Cooperaci\u00f3n y Desarrollo Econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 E. Castillo es Profesor de Econom\u00eda e investigador (UBA y UNICEN), y miembro del EDI (Economistas de Izquierda)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jos\u00e9 Castillo Advertencia Esta material, de car\u00e1cter ensay\u00edstico, expresa las primeras reflexiones sobre una crisis, la abierta en julio del 2007, y en particular sobre el pico agudo que se est\u00e1 dando actualmente (la fecha de cierre de este texto es el 13 de octubre de 2008). Si bien todos los datos han sido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":23341,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[17,77],"tags":[2634,425,371,332,2635,2636,2637,2156],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23340"}],"collection":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23340"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23340\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23349,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23340\/revisions\/23349"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}