{"id":25188,"date":"2025-12-23T16:02:43","date_gmt":"2025-12-23T16:02:43","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/?p=25188"},"modified":"2026-01-08T16:36:16","modified_gmt":"2026-01-08T16:36:16","slug":"25188","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2025\/12\/23\/25188\/","title":{"rendered":"Portugal: \u00bfY qu\u00e9 pasa despu\u00e9s de la Huelga General?"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Trabalhadores Unidos<\/strong>, secci\u00f3n de la UIT-CI en Portugal<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">22\/12\/2025. Como ocurre con pr\u00e1cticamente todas las grandes luchas sociales, la Huelga General fue seguida inmediatamente por una guerra de cifras. Por un lado, el gobierno y los representantes de la patronal se apresuraron a minimizar el impacto de la huelga, con el ministro Leit\u00e3o Amaro sugiriendo que la huelga podr\u00eda haber tenido un 0% de participaci\u00f3n; por otro, las federaciones sindicales decidieron inflar la magnitud de la huelga, afirmando que hab\u00eda 3 millones de huelguistas. Las cifras no cuadran para ninguno de los dos bandos, y no es casualidad. Las cifras aqu\u00ed son menos un reflejo fiel de la realidad y m\u00e1s un arma pol\u00edtica en una disputa sobre el significado de la huelga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero incluso descartando exageraciones y manipulaciones, hay un hecho innegable: la Huelga General tuvo un impacto real y significativo. Afect\u00f3 a sectores estrat\u00e9gicos de la econom\u00eda, caus\u00f3 p\u00e9rdidas sustanciales y visibiliz\u00f3, aunque de forma desigual, la fuerza social de la clase trabajadora. Esto cobra mayor relevancia al ocurrir en un contexto caracterizado por una d\u00e9bil organizaci\u00f3n de base, la ausencia de asambleas masivas en los centros de trabajo y una preparaci\u00f3n muy limitada para la movilizaci\u00f3n activa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ante el anuncio de la huelga, el gobierno intent\u00f3 intervenir pol\u00edticamente para desmovilizarla y fragmentarla. Lo hizo mediante maniobras de \u00faltima hora, como la vaga promesa de un salario m\u00ednimo de 1600 euros con vigencia indefinida, o la afirmaci\u00f3n de que la anunciada reforma laboral no tendr\u00eda efecto en el sector p\u00fablico, en un claro intento de apartar de la lucha a uno de los batallones m\u00e1s numerosos y combativos de la clase trabajadora. Estas operaciones no pretend\u00edan atender las reivindicaciones, sino reducir el alcance pol\u00edtico de la huelga y debilitar su legitimidad social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es en este contexto \u2014en medio del choque de narrativas, el impacto objetivo de la huelga y las maniobras del gobierno\u2014 que se hace necesaria una evaluaci\u00f3n pol\u00edtica seria de la Huelga General. No para ajustar cuentas estad\u00edsticas, sino para comprender lo que esta lucha revel\u00f3 sobre el equilibrio de poder, las limitaciones existentes y, sobre todo, los desaf\u00edos que se plantean para la continuaci\u00f3n de la lucha.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La huelga general se hizo sentir, tanto en el sector p\u00fablico como en el privado<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Contrariamente a lo que el gobierno intent\u00f3 imponer en la narrativa p\u00fablica, la Huelga General estuvo lejos de ser insignificante. A pesar de las declaraciones que buscaban reducir la huelga a una acci\u00f3n residual, hablando de una minor\u00eda aislada en un pa\u00eds que supuestamente funcionaba con normalidad, la realidad del 11 de diciembre fue muy distinta: servicios interrumpidos, sectores paralizados y p\u00e9rdidas econ\u00f3micas significativas demuestran que la huelga tuvo una expresi\u00f3n social concreta y un alcance innegable.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como era de esperar, el impacto fue especialmente visible en el sector p\u00fablico, donde la influencia de la organizaci\u00f3n sindical es mayor y el temor a represalias por parte de los superiores es generalmente menor. Trenes cancelados, cientos de vuelos cancelados, hospitales operando con servicios m\u00ednimos y escuelas cerradas de norte a sur del pa\u00eds dejaron claro que una parte significativa de los trabajadores respondi\u00f3 a la convocatoria de huelga. Estas cifras por s\u00ed solas desmantelan el intento del gobierno de presentar la jornada como una jornada de normalidad sin incidentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero el elemento pol\u00edticamente m\u00e1s relevante de esta Huelga General fue el nivel de participaci\u00f3n en el sector privado, superior al habitual en movilizaciones de este tipo. En un contexto marcado por la precariedad, la fragmentaci\u00f3n y la fuerte presi\u00f3n patronal, muchos trabajadores decidieron paralizar sus labores. La explicaci\u00f3n es sencilla: el paquete de cambios a la legislaci\u00f3n laboral, presentado como una reforma \u00abt\u00e9cnica\u00bb, se percibe cada vez m\u00e1s como lo que realmente es: un ataque directo a los derechos, los salarios y las condiciones laborales, con consecuencias especialmente duras para quienes trabajan en el sector privado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta percepci\u00f3n se tradujo en una participaci\u00f3n significativa no solo en los sectores m\u00e1s organizados de la industria, sino tambi\u00e9n en \u00e1reas marcadas por la precariedad y la alta rotaci\u00f3n de personal, como los centros de llamadas o la distribuci\u00f3n. El hecho de que la huelga se sintiera en estos sectores revela un descontento acumulado , a menudo vinculado a problemas muy espec\u00edficos en el \u00e1mbito laboral: horarios irregulares, bajos salarios, empleo inestable, acoso laboral y ritmos de trabajo insostenibles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Seg\u00fan el indicador diario de actividad econ\u00f3mica del Banco de Portugal, la actividad econ\u00f3mica en Portugal cay\u00f3 un 8% el d\u00eda de la Huelga General, convirtiendo el 11 de diciembre en la segunda mayor ca\u00edda econ\u00f3mica de todo el a\u00f1o. Solo el d\u00eda del apag\u00f3n registr\u00f3 un impacto mayor, con una ca\u00edda del 14,7%. Estas cifras refutan directamente las declaraciones del ministro Leit\u00e3o Amaro, quien calific\u00f3 la huelga de \u00abinsignificante\u00bb. La econom\u00eda no se detuvo por casualidad: se detuvo porque miles de trabajadores se declararon en huelga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos datos son fundamentales para cualquier evaluaci\u00f3n seria de la Huelga General. Incluso con una preparaci\u00f3n limitada, sin una fuerte din\u00e1mica de organizaci\u00f3n de base y bajo la intensa presi\u00f3n pol\u00edtica del gobierno para desmovilizarse, la huelga logr\u00f3 expresar una verdadera reserva de lucha entre los trabajadores. Una reserva que no desaparece al d\u00eda siguiente del paro y que demuestra, en la base del movimiento sindical, la capacidad de continuar la lucha contra la ofensiva gubernamental.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las artima\u00f1as del Gobierno y la derecha para desactivar la lucha<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras esta reacci\u00f3n inicial, marcada por un intento de minimizar el impacto de la Huelga General, el gobierno ajust\u00f3 r\u00e1pidamente su discurso. A la negaci\u00f3n le sigui\u00f3 una apertura controlada a la \u00abnegociaci\u00f3n\u00bb, designando inmediatamente a la UGT ( Uni\u00f3n General de Trabajadores) como interlocutor privilegiado. Este cambio no es una se\u00f1al de retroceso pol\u00edtico, sino parte integral de la estrategia del ejecutivo para aprobar la reforma laboral y neutralizar la protesta social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como han destacado varios comentaristas, incluido Marques Mendes , en el contexto de su candidatura presidencial, la UGT ha funcionado hist\u00f3ricamente como el principal interlocutor del gobierno en el di\u00e1logo social, a pesar de presentarse como representante de los intereses de los trabajadores. Controlada por figuras vinculadas a los partidos PS y PSD , la UGT desempe\u00f1a un papel central en la legitimaci\u00f3n de acuerdos que permiten ataques a los derechos laborales, a la vez que contribuye a desmovilizar la lucha.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el principio, el gobierno y la patronal supieron que una reforma laboral de esta magnitud no quedar\u00eda sin respuesta. El c\u00e1lculo es simple: presentar un paquete profundo e integral, admitir que algunas medidas deber\u00e1n eliminarse y asegurar que las esenciales \u2014la desregulaci\u00f3n laboral, el debilitamiento de la negociaci\u00f3n colectiva y el aumento de la precariedad laboral\u2014 sigan adelante. No es casualidad que, en la fase inicial, las cr\u00edticas se centraran casi exclusivamente en los cambios en los derechos parentales, preparando el terreno para una posible concesi\u00f3n dr\u00e1stica que permitiera salvar el resto del paquete.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este momento, el gobierno eval\u00faa exactamente cu\u00e1nto debe ceder para que la UGT (Uni\u00f3n General de Trabajadores) pueda firmar un acuerdo y cumplir su funci\u00f3n pol\u00edtica: presentar el resultado como un \u00abposible equilibrio\u00bb y ayudar a frenar la continuaci\u00f3n de la lucha. La inclusi\u00f3n de algunas medidas espec\u00edficas que pueden presentarse como favorables a los trabajadores, en medio de un mar de ataques, encaja en la misma l\u00f3gica de legitimaci\u00f3n y confusi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A la derecha del gobierno, el papel es complementario. Andr\u00e9 Ventura y Cotrim de Figueiredo afirman repetidamente que el paquete tambi\u00e9n tiene aspectos \u00abpositivos\u00bb, apoyando la l\u00f3gica de que no debe rechazarse en su totalidad y que simplemente limar algunas asperezas bastar\u00e1 para su aprobaci\u00f3n. Esta narrativa no es casual: sirve para convertir el debate en una discusi\u00f3n t\u00e9cnica, fragmentando a la oposici\u00f3n y creando las condiciones para que la reforma avance con peque\u00f1os ajustes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero este es precisamente el punto central. Este paquete laboral no se trata de una correcci\u00f3n ni de una negociaci\u00f3n parcial. Es un ataque integral a los derechos de la clase trabajadora y, como tal, debe ser derrotado en su totalidad. La postura del gobierno, la derecha parlamentaria y sus aliados en el di\u00e1logo social confirma que la ofensiva contin\u00faa y que solo la continuaci\u00f3n de la lucha puede detenerla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Debemos seguir luchando para derrotar el paquete laboral<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Huelga General demuestra la voluntad de lucha , incluso en el sector privado, donde la movilizaci\u00f3n suele ser m\u00e1s dif\u00edcil. Al mismo tiempo, ha quedado igualmente claro que el gobierno y la derecha no han cedido en su ofensiva: simplemente intentan reorganizar su estrategia para salir adelante, combinando negociaciones controladas, concesiones quir\u00fargicas y maniobras de desmovilizaci\u00f3n. De esta confluencia de factores, surge una conclusi\u00f3n inevitable: es necesario seguir luchando y empezar a prepararse para la pr\u00f3xima jornada de acci\u00f3n ya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta continuidad no puede basarse en la repetici\u00f3n mec\u00e1nica de formas vac\u00edas de lucha. Requiere, ante todo, un esfuerzo consciente para mejorar la organizaci\u00f3n de base. Sesiones informativas en los centros de trabajo, asambleas democr\u00e1ticas que involucren a los trabajadores en la discusi\u00f3n del paquete laboral y las respuestas, y la coordinaci\u00f3n entre sectores y empresas: todo esto es esencial para transformar el descontento existente en una fuerza organizada capaz de enfrentarse al gobierno y a la patronal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es en este contexto que resulta necesario criticar la convocatoria de la CGTP a una manifestaci\u00f3n para el 13 de enero. El problema no reside en la idea de continuar la lucha \u2014que no solo es correcta sino necesaria\u2014, sino en el m\u00e9todo elegido. Convocar una manifestaci\u00f3n un martes a las dos de la tarde, sin una huelga asociada, garantiza desde el principio una protesta reducida, con media docena de dirigentes sindicales y poca o nula participaci\u00f3n real de los trabajadores. Este tipo de iniciativa no fortalece la lucha; al contrario, la conduce a un callej\u00f3n sin salida , transmitiendo una imagen de aislamiento y agotamiento en un momento en que es necesario ganar confianza y ampliar la movilizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No es necesario esperar a la reuni\u00f3n entre el gobierno y la UGT, prevista para el 7 de enero, para comprender lo que est\u00e1 en juego. Independientemente del resultado de estas negociaciones, el objetivo del ejecutivo sigue siendo el mismo: aprobar los puntos esenciales del paquete laboral. La respuesta de la clase trabajadora no puede depender de este calendario ni de las maniobras del di\u00e1logo social. El reto es otro: preparar luchas a la altura del ataque, con m\u00e9todos que fortalezcan la participaci\u00f3n, la unidad y la confianza de los trabajadores. Solo as\u00ed ser\u00e1 posible detener la ofensiva en curso y avanzar hacia la derrota total del paquete laboral. Los Trabajadores Unidos reafirman su compromiso con este camino para transformar la voluntad de lucha en una fuerza organizada, consciente y capaz de vencer. Es en este esfuerzo colectivo en el que seguiremos comprometidos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1\u00danete a nosotros!<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Trabalhadores Unidos, secci\u00f3n de la UIT-CI en Portugal 22\/12\/2025. Como ocurre con pr\u00e1cticamente todas las grandes luchas sociales, la Huelga General fue seguida inmediatamente por una guerra de cifras. 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