{"id":334,"date":"2012-08-02T17:57:58","date_gmt":"2012-08-02T17:57:58","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2012\/08\/02\/a-80-anos-de-la-guerra-del-chaco\/"},"modified":"2012-08-02T17:57:58","modified_gmt":"2012-08-02T17:57:58","slug":"a-80-anos-de-la-guerra-del-chaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2012\/08\/02\/a-80-anos-de-la-guerra-del-chaco\/","title":{"rendered":"A 80 a\u00f1os de la Guerra del Chaco"},"content":{"rendered":"<p><strong><img loading=\"lazy\" class=\" alignleft size-full wp-image-333\" src=\"http:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/guerra.chaco_.jpg\" width=\"240\" height=\"148\" alt=\"En la foto, tropa paraguaya. Ambos pueblos fueron carne de ca\u00f1\u00f3n de las petroleras\" style=\"margin-right: 5px; float: left;\" srcset=\"https:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/guerra.chaco_.jpg 600w, https:\/\/uit-ci.org\/wp-content\/uploads\/2012\/08\/guerra.chaco_-300x185.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 240px) 100vw, 240px\" \/>Las petroleras provocaron un enfrentamiento fraticida<\/strong><\/p>\n<p>El 31 de julio de 1932 los ej\u00e9rcitos de Bolivia y Paraguay comenzaron una guerra digitada por las petroleras Standard Oil, yanqui, y la Shell, anglo-holandesa. Dur\u00f3 tres a\u00f1os, muriendo entre 90 y 150 mil combatientes, y se desangraron ambos pueblos. Nunca se encontr\u00f3 petr\u00f3leo en esa regi\u00f3n.<\/p>\n<p>El Paraguay estaba gobernado por una elite olig\u00e1rquica ligada a Inglaterra. Bolivia, por la \u00abrosca\u00bb, las tres familias que dominaban el esta\u00f1o, los Pati\u00f1o, Aramayo y Rotschild, ligada a Estados Unidos.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Ambos pa\u00edses eran de los m\u00e1s pobres de Am\u00e9rica Latina, con la ampl\u00edsima mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n aborigen o mestiza. Bolivia hab\u00eda perdido su territorio sobre la costa del Pac\u00edfico en otra guerra en 1879. Paraguay fue martirizado entre 1865 y 1870 en la guerra de la Triple Alianza.<\/p>\n<p><strong>Las partes en conflicto<\/strong><\/p>\n<p>El gobierno boliviano atac\u00f3 al Paraguay buscando una r\u00e1pida victoria que le diera estabilidad pol\u00edtica, directamente alentado por la Standard Oil. La petrolera de Rockefeller se hab\u00eda instalado en 1921. Hab\u00eda descubierto fuentes de hidrocarburos de gran rendimiento y calidad, y pretend\u00eda extenderlos a la inh\u00f3spita regi\u00f3n del Chaco paraguayo. Pero m\u00e1s a\u00fan le interesaba acceder directamente a la v\u00eda fluvial para salir al Atl\u00e1ntico, que le dar\u00eda, en caso de ganar, el instalarse sobre el r\u00edo Paraguay. Otro paso hacia el sur lo ten\u00eda bloqueado por el territorio de Argentina, dominada por Inglaterra y donde operaba su rival, la Shell.<\/p>\n<p>Los dos bandos imperialistas hicieron un enorme despliegue de material b\u00e9lico y municiones, provocando la primera gran guerra moderna de nuestro continente, que hasta ahora no fue superada. Durante tres a\u00f1os se enfrentaron 250.000 soldados bolivianos y 150.000 paraguayos. La malaria y otras enfermedades, al igual que la falta de agua, diezmaron m\u00e1s a los ej\u00e9rcitos que las balas. Los n\u00fameros oficiales consignaban 90.000 v\u00edctimas, pero las bajas podr\u00edan ascender a 150.000.<\/p>\n<p>La tropa boliviana fue encabezada al comienzo por un general alem\u00e1n, contratado por la Standard Oil, que le pag\u00f3 por su tarea en Nueva York antes de hacerse cargo del puesto. Luego fue sustituido por generales bolivianos por inepto, quienes demostraron la misma o mayor ineptitud.<\/p>\n<p><strong>Una voz revolucionaria contra la guerra<\/strong><\/p>\n<p>Exiliados bolivianos en C\u00f3rdoba fundaron el Grupo Tupac Amaru, que luego en 1935 dio lugar a la fundaci\u00f3n del POR (Partido Obrero Revolucionario), que reivindicaba la lucha de Le\u00f3n Trotsky contra la burocracia de Stalin en la URSS y en los partidos comunistas de todo el mundo. Sus dirigentes eran Trist\u00e1n Marof y Jos\u00e9 Aguirre Gainsborg. Llamaban en su declaraci\u00f3n de principios fundacional a \u00ab[&#8230;] trabajar de inmediato, vali\u00e9ndose de todos los medios, a la liquidaci\u00f3n de la guerra, el restablecimiento de la p\u00e1z, derrocando a los gobierno feudales de Bolivia y Paraguay, los cuales subordinan los intereses de sus pueblos a las ganancias de las compa\u00f1\u00edas petroleras\u00bb y llamaban a \u00abconstituir el primer gobierno socialista en Am\u00e9rica del Sur\u00bb.*<\/p>\n<p><strong>El fin del fraticidio<\/strong><\/p>\n<p>Como parte de su ubicaci\u00f3n de semicolonia brit\u00e1nica (ya hab\u00eda firmado el tratado Roca-Runciman), el gobierno argentino actu\u00f3 del lado paraguayo\/ingl\u00e9s. Fue el mediador supuestamente \u00abneutral\u00bb el canciller Carlos Saavedra Lamas, buen representante de la oligarqu\u00eda conservadora. Era bisnieto de Cornelio Saavedra y yerno del presidente Roque S\u00e1enz Pe\u00f1a. En 1936 recibi\u00f3 el Premio Nobel de la Paz.<\/p>\n<p>El 12 de junio de 1935 se firm\u00f3 el armisticio. En lo econ\u00f3mico, la guerra fue un desastre para ambos pa\u00edses. A\u00f1os despu\u00e9s se descubri\u00f3 que no exist\u00edan m\u00e1s yacimientos petrol\u00edferos aparte de los que ya se hab\u00edan descubierto en la precordillera boliviana del Chaco. El gobierno boliviano fue obligado a retirarse y a reconocer como paraguayo casi todos los territorios en disputa. El fin de la carnicer\u00eda alivi\u00f3 sin suprimirlo el sufrimiento de ambos pueblos, y se sigui\u00f3 desarrollando un gran descontento.<\/p>\n<p>En Bolivia, hist\u00f3ricamente se suced\u00edan los presidentes militares, con golpes de estado o \u00abelecciones\u00bb de una peque\u00f1a elite. Con una poblaci\u00f3n de 3 millones, votaban unas 60.000 personas. Durante la guerra hubo varios presidentes. Terminado el conflicto asumi\u00f3 el gobierno del coronel Toro, af\u00edn a Hoschild y Aramayo, sucedido por el teniente coronel Germ\u00e1n Busch, m\u00e1s ligado a Pati\u00f1o. Pero ante la crisis total provocada por la guerra, Busch tuvo un giro nacionalista, ya que nacionaliz\u00f3 el petroleo y fund\u00f3 YPB. Tambi\u00e9n nacionaliz\u00f3 el Banco Central, decretando que este concentrara el 100% de las divisas que produc\u00eda la gran miner\u00eda. Poco despu\u00e9s, la presi\u00f3n de la \u00abrosca\u00bb y de los intereses de los imperialistas yanquis y brit\u00e1nicos, lo llevaron al suicidio.<\/p>\n<p>* Citado por Liborio Justo (Quebracho) en&nbsp;Bolivia: la revoluci\u00f3n derrotada<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Escribi\u00f3 Eduardo Galeano*<\/strong><\/p>\n<p><strong>Comienzo<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1n en guerra Bolivia y el Paraguay. Los dos pueblos m\u00e1s pobres de Am\u00e9rica del Sur, los que no tienen mar, los m\u00e1s vencidos y despojados, se aniquilan mutuamente por un pedazo de mapa. Escondidas entre los pliegues de ambas banderas, la Standard Oil Company y la Royal Dutch Shell disputan el posible petr\u00f3leo del Chaco. Metidos en la guerra, paraguayos y bolivianos est\u00e1n obligados a odiarse en nombre de una tierra que no aman, que nadie ama: el Chaco es un desierto gris, habitado por espinas y serpientes, sin un p\u00e1jaro cantor ni una huella de gente. Todo tiene sed en este mundo de espanto. Las mariposas se api\u00f1an, desesperadas, sobre las pocas gotas de agua. Los bolivianos vienen de la heladera al horno: han sido arrancados de las cumbres de los Andes y arrojados a estos calcinados matorrales. Aqu\u00ed mueren de bala, pero m\u00e1s mueren de sed.<\/p>\n<p>Nubes de moscas y mosquitos persiguen a los soldados, que agachan la cabeza y trotando embisten a trav\u00e9s de la mara\u00f1a, a marchas forzadas, contra las l\u00edneas enemigas. De un lado y del otro, el pueblo descalzo es la carne de ca\u00f1\u00f3n que paga los errores de los oficiales. Los esclavos del patr\u00f3n feudal y del cura rural mueren de uniforme, al servicio de la imperial angurria.<\/p>\n<p>Habla uno de los soldados bolivianos que marcha hacia la muerte. No dice nada sobre la gloria, nada sobre la patria. Dice, resollando:<\/p>\n<p>&#8211; Maldita sea la hora en que nac\u00ed hombre.<\/p>\n<p><strong>Final<\/strong><\/p>\n<p>Al mediod\u00eda llega al frente la noticia. Callan los ca\u00f1ones. Se incorporan los soldados, muy de a poco, y van emergiendo de las trincheras. Los haraposos fantasmas, ciegos de sol, caminan a los tumbos por campos de nadie hasta que quedan frente a frente el regimiento Santa Cruz, de Bolivia, y el regimiento Toledo, del Paraguay: los restos, los jirones. Las \u00f3rdenes reci\u00e9n recibidas prohiben hablar con quien era enemigo hasta hace un rato. Solo est\u00e1 permitida la venia militar; y as\u00ed se saludan. Pero alguien lanza el primer alarido y ya no hay quien pare la algarab\u00eda. Los soldados rompen la formaci\u00f3n, arrojan las gorras y las armas al aire y corren en tropel, los paraguayos hacia los bolivianos, los bolivianos hacia los paraguayos, bien abiertos los brazos, gritando, cantando, llorando, y abraz\u00e1ndose ruedan por la arena caliente.<\/p>\n<p>* Memoria del fuego 3 (1986). Del lado paraguayo escribi\u00f3 sobre los sufrimientos de esa guerra Augusto Roa Bastos: Hijo de hombre (1953)<\/p>\n<hr \/>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las amenazas de Braden<\/strong><\/p>\n<p>Son ampliamente conocidas las andanzas de Spruille Braden, el yanqui que fue embajador en la Argentina en los a\u00f1os 40. El aglutin\u00f3 a la coalici\u00f3n electoral proyanqui y conservadora (a la que se sumaron el Partido Comunista y los socialdem\u00f3cratas) que fue derrotada por la formula Per\u00f3n- Quijano en febrero de 1946. Pero no era un reci\u00e9n llegado a Sudam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Seg\u00fan cuenta el economista e investigador del Conicet Mario Rapaport, \u00abel propio Braden ten\u00eda fuertes intereses en la regi\u00f3n. Estaba relacionado directamente con la creaci\u00f3n de la Standard Oil of Bolivia, ya que parte de los territorios de la compa\u00f1\u00eda fundada en 1921 pertenec\u00edan a William Braden, su padre. Algunas versiones sostienen que este \u00faltimo incluso hab\u00eda insinuado al presidente boliviano Daniel Salamanca la posibilidad de obtener armas y cr\u00e9ditos para apoderarse militarmente del Chaco paraguayo.\u00bb<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de versiones, Braden fue delegado estadounidense en las negociaciones de paz. Saavedra Lamas, canciller del presidente Agust\u00edn P. Justo, era el \u00abdelegado\u00bb de los ingleses.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Rapaport, en su autobiograf\u00eda Braden ataca a Saavedra Lamas con \u00abinjurias, desprecios y calificativos varios \u2013antinorteamericano, eg\u00f3latra, vanidoso, ambicioso, est\u00fapido e inepto, entre otras cosas\u2013, incluyendo una opini\u00f3n negativa acerca de la obtenci\u00f3n del Premio Nobel\u00bb. De todos modos, en la d\u00e9cada siguiente, cuando la mayor\u00eda de los conservadores se pasaban al bando proyanqui, Braden y Saavedra Lamas quedaron del mismo lado, aunque evidentemente eso no borr\u00f3 los resentimientos del prepotente diplom\u00e1tico imperialista.<\/p>\n<p>* Pagina 12, 29\/4\/2009<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las petroleras provocaron un enfrentamiento fraticida El 31 de julio de 1932 los ej\u00e9rcitos de Bolivia y Paraguay comenzaron una guerra digitada por las petroleras Standard Oil, yanqui, y la Shell, anglo-holandesa. Dur\u00f3 tres a\u00f1os, muriendo entre 90 y 150 mil combatientes, y se desangraron ambos pueblos. Nunca se encontr\u00f3 petr\u00f3leo en esa regi\u00f3n. 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