{"id":7105,"date":"2021-08-24T21:56:07","date_gmt":"2021-08-24T21:56:07","guid":{"rendered":"http:\/\/uit-ci.org\/?p=7105"},"modified":"2022-01-26T21:31:25","modified_gmt":"2022-01-26T21:31:25","slug":"la-revolucion-y-los-negros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/uit-ci.org\/index.php\/2021\/08\/24\/la-revolucion-y-los-negros\/","title":{"rendered":"La revoluci\u00f3n y los negros"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>C.L.R. James<\/strong><\/p>\n<p><em>Nota de La Voz de los Trabajadores: Hoy se cumplen 230 a\u00f1os de la gloriosa insurrecci\u00f3n antiesclavista de 1791 en Saint Domingue. A partir de su adopci\u00f3n en 1997 por la Unesco, tambi\u00e9n se conmemora cada 23 de agosto como D\u00eda Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolici\u00f3n. Para quienes luchamos por el socialismo y contra la explotaci\u00f3n capitalista es de fundamental importancia recordar la gesta que se desarrollar\u00eda en esta isla caribe\u00f1a para lograr el fin de la esclavitud, proceso revolucionario que luego fructific\u00f3 en la independencia de Hait\u00ed y la unificaci\u00f3n de la isla, poniendo fin a la esclavitud tambi\u00e9n en la parte oriental y extinguiendo el dominio colonial espa\u00f1ol. Como contribuci\u00f3n a la reflexi\u00f3n del joven activismo marxista que se desarrolla en nuestro pa\u00eds, compartimos la traducci\u00f3n que hemos hecho del art\u00edculo \u201cLa revoluci\u00f3n y los negros\u201d, del revolucionario trinitario C.L.R. James, originalmente publicado en la revista Nueva Internacional, en diciembre de 1939. Por entonces, James formaba parte de la Cuarta Internacional fundada por Trotsky y un grupo de marxistas que, en defensa del socialismo, se opusieron a la degeneraci\u00f3n reaccionaria que el estalinismo imprimi\u00f3 en el proceso pol\u00edtico y social en la URSS, as\u00ed como en el movimiento comunista internacional.<\/em><\/p>\n<p>La historia revolucionaria del negro es rica, inspiradora y desconocida. Los negros se rebelaron contra los secuestradores de esclavos en \u00c1frica; se rebelaron contra los traficantes de esclavos en el paso del Atl\u00e1ntico. Se rebelaron en las plantaciones.<\/p>\n<p>El negro d\u00f3cil es un mito. Los esclavos de los barcos negreros saltaban por la borda, hac\u00edan grandes huelgas de hambre y atacaban a las tripulaciones. Hay registros de esclavos que vencieron a la tripulaci\u00f3n y dirigieron el barco a puerto, una haza\u00f1a de tremenda audacia revolucionaria. En la Guayana Brit\u00e1nica, durante el siglo XVIII, los esclavos negros se rebelaron, tomaron la colonia holandesa y la mantuvieron durante a\u00f1os. Se retiraron al interior, obligaron a los blancos a firmar un tratado de paz y han permanecido libres hasta hoy. Todas las colonias de las Indias Occidentales, en particular Jamaica, Santo Domingo y Cuba, las islas m\u00e1s grandes, ten\u00edan sus asentamientos de cimarrones, negros audaces que hab\u00edan huido a las selvas y se hab\u00edan organizado para defender su libertad. En Jamaica, el gobierno brit\u00e1nico, despu\u00e9s de intentar en vano suprimirlos, acept\u00f3 su existencia mediante tratados de paz, escrupulosamente observados por ambas partes durante muchos a\u00f1os, y luego rotos por la traici\u00f3n brit\u00e1nica. En Norte Am\u00e9rica, los negros hicieron casi 150 revueltas distintas contra la esclavitud. El \u00fanico lugar donde los negros no se rebelaron es en las p\u00e1ginas de los historiadores capitalistas. Toda esta historia revolucionaria s\u00f3lo puede sorprender a aquellos que, sea cual sea la Internacional a la que pertenezcan, ya sea la Segunda, la Tercera o la Cuarta, a\u00fan no han expulsado de sus sistemas las pertinaces mentiras del capitalismo anglosaj\u00f3n. No es extra\u00f1o que los negros se hayan rebelado. Habr\u00eda sido extra\u00f1o si no lo hubieran hecho.<\/p>\n<p>Pero la Cuarta Internacional, cuya tarea es la revoluci\u00f3n, no tiene que demostrar que los negros eran o son tan revolucionarios como cualquier grupo de oprimidos. Eso tiene su lugar en la agitaci\u00f3n. Lo que nosotros, como marxistas, tenemos que ver es el tremendo papel desempe\u00f1ado por los negros en la transformaci\u00f3n de la civilizaci\u00f3n occidental del feudalismo al capitalismo. S\u00f3lo desde este punto de vista podremos apreciar (y prepararnos para) el papel a\u00fan mayor que deben desempe\u00f1ar necesariamente en la transici\u00f3n del capitalismo al socialismo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las fechas decisivas en la historia moderna de Gran Breta\u00f1a, Francia y Estados Unidos? 1789, el comienzo de la Revoluci\u00f3n Francesa; 1832, la aprobaci\u00f3n de la Ley de Reforma en Gran Breta\u00f1a; y 1865, el aplastamiento del poder esclavista en Estados Unidos por los estados del Norte. Cada una de estas fechas marca una etapa definitiva en la transici\u00f3n de la sociedad feudal a la capitalista. La explotaci\u00f3n de millones de negros hab\u00eda sido un factor b\u00e1sico en el desarrollo econ\u00f3mico de cada una de estas tres naciones. Era razonable, por tanto, esperar que la cuesti\u00f3n negra desempe\u00f1ara un papel no menos importante en la resoluci\u00f3n de los problemas que enfrentaba cada sociedad. Sin embargo, nadie en la \u00e9poca prerrevolucionaria preve\u00eda ni de lejos la magnitud de las contribuciones que iban a hacer los negros. Hoy los marxistas tienen muchas menos excusas para caer en el mismo error.<\/p>\n<p><strong>El negro y la Revoluci\u00f3n Francesa<\/strong><\/p>\n<p>La Revoluci\u00f3n Francesa fue una revoluci\u00f3n burguesa, y la base de la riqueza burguesa fue el comercio de esclavos y las plantaciones de esclavos en las colonias. No hay que equivocarse en esto. \u201cTriste iron\u00eda de la historia humana\u201d, dice Jaures, \u201clas fortunas creadas en Burdeos, en Nantes por la trata de esclavos dieron a la burgues\u00eda ese orgullo con el que exigi\u00f3 la libertad y contribuy\u00f3 a la emancipaci\u00f3n humana\u201d. Y Gaston-Martin, el historiador de la trata de esclavos, lo resume as\u00ed: aunque la burgues\u00eda comerciaba con otras cosas adem\u00e1s de los esclavos, del \u00e9xito o del fracaso del tr\u00e1fico humano depend\u00eda todo lo dem\u00e1s. Por eso, cuando la burgues\u00eda proclam\u00f3 los Derechos del Hombre en general, necesariamente con reservas, una de ellas fue que esos derechos no se extendieran a las colonias francesas. En 1789 el comercio colonial franc\u00e9s era de once millones de libras, dos tercios del comercio de ultramar de Francia. El comercio colonial brit\u00e1nico era entonces de s\u00f3lo cinco millones de libras. \u00bfQu\u00e9 precio se pagar\u00eda por la abolici\u00f3n francesa? Hab\u00eda una sociedad abolicionista a la que pertenec\u00edan Brissot, Robespierre, Mirabeau, Lafayette, Condorcet y muchos otros hombres famosos, incluso antes de 1789. Pero los liberales son liberales. De cara a la revoluci\u00f3n, estaban dispuestos a transigir. Dejar\u00edan al medio mill\u00f3n de esclavos en captividad, pero al menos los mulatos, hombres con propiedades (inclusive esclavos) y educaci\u00f3n, deber\u00edan tener los mismos derechos que los colonos blancos. Los magnates coloniales blancos se negaron a las concesiones y eran personas de peso, arist\u00f3cratas por nacimiento o matrimonio, burgueses por sus conexiones comerciales con la burgues\u00eda mar\u00edtima. Se opon\u00edan a todo cambio en las colonias que disminuyera su dominio social y pol\u00edtico. La burgues\u00eda mar\u00edtima, preocupada por sus millonarias inversiones, apoyaba a los coloniales, y frente a once millones de libras de comercio al a\u00f1o los pol\u00edticos radicales estaban indefensos. Fue la revoluci\u00f3n la que los pate\u00f3 por atr\u00e1s y les oblig\u00f3 a avanzar.<\/p>\n<p>Primero fue la revoluci\u00f3n en Francia. El ala derecha girondina del club jacobino derroc\u00f3 a los Feuillants pro-mon\u00e1rquicos y tom\u00f3 el poder en marzo de 1792.<\/p>\n<p>Luego, la revoluci\u00f3n en las colonias. Los mulatos de Saint Domingue se rebelaron en 1790, seguidos unos meses despu\u00e9s por la revuelta de los esclavos en agosto de 1791. El 4 de abril de 1792, los girondinos concedieron derechos pol\u00edticos y sociales a los mulatos. La gran burgues\u00eda estuvo de acuerdo, ya que los arist\u00f3cratas coloniales, despu\u00e9s de intentar en vano conseguir el apoyo de los mulatos a la independencia, decidieron entregar la colonia a Gran Breta\u00f1a antes que tolerar interferencias en su sistema. Todos estos propietarios de esclavos, la nobleza y la burgues\u00eda francesas, los arist\u00f3cratas coloniales y los mulatos, estaban de acuerdo en que la revuelta de los esclavos deb\u00eda ser reprimida y los esclavos permanecer en la esclavitud.<\/p>\n<p>Sin embargo, los esclavos se negaron a escuchar las amenazas y no se les hizo ninguna promesa. Dirigidos de principio a fin por hombres que hab\u00edan sido ellos mismos esclavos y no sab\u00edan leer ni escribir, libraron una de las mayores batallas revolucionarias de la historia. Antes de la revoluci\u00f3n hab\u00edan parecido infrahumanos. Muchos esclavos eran azotados hasta para que se movieran de donde estaban sentados. La revoluci\u00f3n los transform\u00f3 en h\u00e9roes.<\/p>\n<p>La isla de Santo Domingo estaba dividida en dos colonias, una francesa y otra espa\u00f1ola. El gobierno colonial de los Borbones espa\u00f1oles apoy\u00f3 a los esclavos en su revuelta contra la rep\u00fablica francesa, y muchas bandas rebeldes se colocaron al servicio de los espa\u00f1oles. Los colonos franceses invitaron a Pitt a hacerse cargo de la colonia, y cuando se declar\u00f3 la guerra entre Francia e Inglaterra en 1793, los ingleses invadieron la isla.<\/p>\n<p>La expedici\u00f3n inglesa, acogida por todos los colonos blancos, captur\u00f3 una ciudad tras otra en el sur y el oeste del Saint Domingue franc\u00e9s. Los espa\u00f1oles, operando con el famoso Toussaint Louverture, un ex esclavo, al frente de una tropa de cuatro mil negros, invadieron la colonia desde el este. Brit\u00e1nicos y espa\u00f1oles engull\u00edan todo lo que pod\u00edan antes de que llegara el momento del reparto. \u201cEn estos asuntos\u201d, escribi\u00f3 el ministro brit\u00e1nico Dundas al gobernador de Jamaica, \u201ccuanto m\u00e1s tengamos, mejores ser\u00e1n nuestras pretensiones\u201d. El 4 de junio cay\u00f3 Puerto Pr\u00edncipe, la capital de Saint Domingue. Mientras tanto, otra expedici\u00f3n brit\u00e1nica hab\u00eda capturado Martinica, Guadalupe y las dem\u00e1s islas francesas. Salvo un milagro, el comercio colonial de Francia, el m\u00e1s rico del mundo, estaba en manos de sus enemigos y ser\u00eda utilizado contra la revoluci\u00f3n. Pero aqu\u00ed las masas francesas tomaron cartas en el asunto.<\/p>\n<p>El 10 de agosto de 1792 fue el comienzo de la revoluci\u00f3n triunfante en Francia. Las masas de Par\u00eds y sus partidarios en toda Francia, en 1789 indiferentes a la cuesti\u00f3n colonial, golpeaban ahora con frenes\u00ed revolucionario contra todo abuso del antiguo r\u00e9gimen y ninguno de los antiguos tiranos era tan odiado como los \u201carist\u00f3cratas de la piel\u201d. La generosidad revolucionaria, el resentimiento por la traici\u00f3n de las colonias a los enemigos de la revoluci\u00f3n, la impotencia frente a la marina brit\u00e1nica, todo ello arras\u00f3 en la Convenci\u00f3n. El 4 de febrero de 1794, sin debate, se decret\u00f3 la abolici\u00f3n de la esclavitud de los negros y dio por fin su aprobaci\u00f3n a la revuelta negra.<\/p>\n<p>La noticia lleg\u00f3 de alguna manera a las Antillas francesas. V\u00edctor Hugues, un mulato, una de las grandes personalidades producidas por la revoluci\u00f3n, logr\u00f3 romper el bloqueo brit\u00e1nico y llev\u00f3 la noticia oficial de la emancipaci\u00f3n a los mulatos y negros de las islas antillanas. Entonces se produjo el milagro. Los negros y mulatos se vistieron con los colores revolucionarios y, cantando canciones revolucionarias, se volvieron contra los brit\u00e1nicos y los espa\u00f1oles, sus aliados de ayer. Con poco m\u00e1s de la Francia revolucionaria que su apoyo moral, expulsaron a brit\u00e1nicos y espa\u00f1oles de sus conquistas y llevaron la guerra a territorio enemigo. Los brit\u00e1nicos, tras cinco a\u00f1os de intentar reconquistar las colonias francesas, fueron finalmente expulsados en 1798.<\/p>\n<p>Pocos conocen la magnitud y la importancia de esa derrota sufrida a manos de V\u00edctor Hugues en las islas menores y de Toussaint Louverture y Rigaud en Saint Domingue. Fortescue, el historiador tory (conservador) del ej\u00e9rcito brit\u00e1nico, estima las p\u00e9rdida totales para Gran Breta\u00f1a en 100.000 hombres. Y en toda la Guerra Peninsular Wellington perdi\u00f3 por todas las causas -muertos en batalla, enfermedades, deserciones- s\u00f3lo 40.000 hombres. La sangre y el tesoro brit\u00e1nicos se derramaron con profusi\u00f3n en la campa\u00f1a de las Indias Occidentales. Esta fue la raz\u00f3n de la debilidad de Gran Breta\u00f1a en Europa durante los cr\u00edticos a\u00f1os de 1793-1798. Dejemos que el propio Fortescue hable: \u201cEl secreto de la impotencia de Inglaterra durante los primeros seis a\u00f1os de la guerra puede decirse que reside en las dos fatales palabras: Santo Domingue\u201d. Los historiadores brit\u00e1nicos culpan principalmente a la fiebre, como si Santo Domingo fuera el \u00fanico lugar del mundo en el que el imperialismo europeo se encontr\u00f3 con la fiebre.<\/p>\n<p>Sean cuales fueren las negligencias o distorsiones de los historiadores posteriores, los propios revolucionarios franceses sab\u00edan lo que la cuesti\u00f3n negra significaba para la revoluci\u00f3n. La Constituyente, la Asamblea Legislativa y la Convenci\u00f3n se vieron repetidamente sumidas en el desorden por los debates coloniales. Esto tuvo graves repercusiones tanto en la lucha interna como en la defensa revolucionaria de la Rep\u00fablica. Dice Jaures: \u201cSin duda, de no ser por los acuerdos de Barnave y de todo su partido sobre la cuesti\u00f3n colonial, la actitud general de la Asamblea despu\u00e9s de la huida a Varennes habr\u00eda sido diferente\u201d. Excluyendo las masas de Par\u00eds, ninguna porci\u00f3n del imperio franc\u00e9s desempe\u00f1\u00f3, en proporci\u00f3n a su tama\u00f1o, un papel tan grandioso en la Revoluci\u00f3n Francesa como el medio mill\u00f3n de personas negras y mulatas de las remotas islas antillanas.<\/p>\n<p><strong>La revoluci\u00f3n negra y la historia mundial<\/strong><\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n negra de Saint Domingue estrangul\u00f3 en su fuente una de las corrientes econ\u00f3micas m\u00e1s poderosas del siglo XVIII. Con la derrota de los brit\u00e1nicos, los proletarios negros derrotaron al Tercer Estado Mulato en una sangrienta guerra civil. Inmediatamente despu\u00e9s, Bonaparte, representante de los elementos m\u00e1s reaccionarios de la nueva burgues\u00eda francesa, intent\u00f3 restaurar la esclavitud en Saint Domingue. Los negros derrotaron a una expedici\u00f3n de unos 50.000 hombres y, con la ayuda de los mulatos, llevaron la revoluci\u00f3n a su conclusi\u00f3n l\u00f3gica. Cambiaron el nombre de Saint Domingue por el de Hait\u00ed y declararon la independencia de la isla. Esta revoluci\u00f3n negra tuvo un profundo efecto en la lucha por el cese de la trata de esclavos.<\/p>\n<p>La mejor manera de rastrear esta estrecha relaci\u00f3n es seguir el desarrollo de la abolici\u00f3n en el Imperio Brit\u00e1nico. El primer gran golpe a la dominaci\u00f3n Tory de Gran Breta\u00f1a (y por lo tanto al feudalismo en Francia) fue asestado por la Declaraci\u00f3n de Independencia en 1776. Cuando Jefferson escribi\u00f3 que todos los hombres son creados iguales, estaba redactando la sentencia de muerte de la sociedad feudal, en la que los hombres estaban divididos por ley en clases desiguales. Crispus Attucks, el negro, fue el primer hombre asesinado por los brit\u00e1nicos en la guerra que sigui\u00f3. No fue un fen\u00f3meno aislado o casual. Los negros pensaron que en esta guerra por la libertad pod\u00edan ganar la propia. Se calcula que de los 30,000 hombres del ej\u00e9rcito de Washington, 4,000 eran negros. La burgues\u00eda americana no los quer\u00eda. Ellos mismos forzaron su entrada. Pero los negros de Saint Domingue tambi\u00e9n lucharon en la guerra.<\/p>\n<p>La monarqu\u00eda francesa acudi\u00f3 en ayuda de la revoluci\u00f3n estadounidense. Y los negros de las colonias francesas se sumaron por su propia iniciativa a la fuerza expedicionaria francesa. De los 1.900 soldados franceses que recapturaron Savannah, 900 eran voluntarios de la colonia francesa de Saint Domingue. Diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, algunos de estos hombres -Rigaud, Andr\u00e9, Lambert, Beauvais y otros (algunos dicen que tambi\u00e9n Christophe)-, con su experiencia pol\u00edtica y militar, ser\u00e1n los principales l\u00edderes de la revoluci\u00f3n de Saint Domingue. Mucho antes de que Karl Marx escribiera \u201cTrabajadores del mundo, un\u00edos\u201d, ya la revoluci\u00f3n era internacional.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de las colonias americanas esclavistas sac\u00f3 mucho algod\u00f3n de las orejas de la burgues\u00eda brit\u00e1nica. Adam Smith y Arthur Young, heraldos de la revoluci\u00f3n industrial y de la esclavitud asalariada, ya predicaban contra el despilfarro de la esclavitud. Sordos hasta 1783, los burgueses brit\u00e1nicos escucharon ahora y volvieron a mirar a las Indias Occidentales. Sus propias colonias estaban en bancarrota. Estaban perdiendo el comercio de esclavos frente a sus rivales franceses y brit\u00e1nicos. Y la mitad de los esclavos franceses que tra\u00edan iban a parar a Saint Domingue, la India del siglo XVIII. \u00bfPor qu\u00e9 deber\u00edan seguir haci\u00e9ndolo? En tres a\u00f1os se form\u00f3 la primera sociedad abolicionista y Pitt empez\u00f3 a clamar por la abolici\u00f3n de la esclavitud, \u201cpor el bien de la humanidad, sin duda\u201d, dice Gast\u00f3n-Martin, \u201cpero tambi\u00e9n, enti\u00e9ndase bien, para arruinar el comercio franc\u00e9s\u201d. Con la guerra de 1793, Pitt, acariciando la perspectiva de ganar Saint Domingue, se call\u00f3 sobre el tema de la abolici\u00f3n. Pero la revoluci\u00f3n negra acab\u00f3 con las aspiraciones tanto de Francia como de Gran Breta\u00f1a.<\/p>\n<p>El Tratado de Viena de 1814 concedi\u00f3 a Francia el derecho a reconquistar Saint Domingue: los haitianos juraron que prefer\u00edan destruir la isla. Con el abandono de las esperanzas de recuperar Saint Domingue, los brit\u00e1nicos abolieron el comercio de esclavos en 1807. Estados Unidos le sigui\u00f3 en 1808.<\/p>\n<p>Si sus propiedades en las Indias Orientales en Gran Breta\u00f1a eran uno de los grandes arsenales financieros de la nueva burgues\u00eda (de ah\u00ed las diatribas de Burke, portavoz del partido Whig, contra Hastings y Clive), las de las Indias Occidentales, aunque nunca tan poderosas como en Francia, eran una piedra angular de la oligarqu\u00eda feudal. La p\u00e9rdida de Estados Unidos fue el comienzo de su declive. De no ser por la revoluci\u00f3n negra, Saint Domingue los habr\u00eda fortalecido enormemente. La burgues\u00eda brit\u00e1nica reformista los maltrat\u00f3, en tanto el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil de la cadena olig\u00e1rquica. Una gran revuelta de esclavos en Jamaica en 1831 ayud\u00f3 a convencer a los que ten\u00edan dudas. En Gran Breta\u00f1a la consigna \u201cM\u00e1s vale la emancipaci\u00f3n por arriba que por abajo\u201d se anticip\u00f3 treinta a\u00f1os al Zar. Uno de los primeros actos de los reformistas victoriosos fue abolir la esclavitud en las colonias brit\u00e1nicas. De no ser por la revoluci\u00f3n negra de Saint Domingue, la abolici\u00f3n y la emancipaci\u00f3n podr\u00edan haberse pospuesto otros treinta a\u00f1os.<\/p>\n<p>La abolici\u00f3n no lleg\u00f3 a Francia hasta la revoluci\u00f3n de 1848. La producci\u00f3n de az\u00facar de remolacha, introducida en Francia por Bonaparte, creci\u00f3 a pasos agigantados y puso a los intereses del az\u00facar de ca\u00f1a, basados en la esclavitud en Martinica y Guadalupe, cada vez m\u00e1s a la defensiva. Uno de los primeros actos del gobierno revolucionario de 1848 fue la abolici\u00f3n de la esclavitud. Pero, al igual que en 1794, el decreto no fue m\u00e1s que el registro de un hecho consumado. Tan amenazante era la actitud de los esclavos que en m\u00e1s de una colonia el gobierno local, para atajar la revoluci\u00f3n de la servidumbre, proclam\u00f3 la abolici\u00f3n sin esperar la autorizaci\u00f3n de Francia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El negro y la guerra civil<\/strong><\/p>\n<p>1848, el a\u00f1o que sigui\u00f3 a la crisis econ\u00f3mica de 1847, fue el inicio de un nuevo ciclo de revoluciones en todo el mundo occidental. Las revoluciones europeas, el cartismo en Inglaterra, fueron derrotadas. En Estados Unidos, el irrefrenable conflicto entre el capitalismo en el Norte y el sistema esclavista en el Sur fue atajado por \u00faltima vez por el Compromiso de Missouri de 1850. Los acontecimientos pol\u00edticos que siguieron a la crisis econ\u00f3mica de 1857 imposibilitaron nuevos acuerdos.<\/p>\n<p>Fue una d\u00e9cada de lucha revolucionaria en todo el mundo, en los pa\u00edses coloniales y semicoloniales. 1857 fue el a\u00f1o de la primera guerra de independencia de la India, com\u00fanmente malllamada Mot\u00edn de la India. En 1858 comenz\u00f3 la guerra civil en M\u00e9xico, que termin\u00f3 con la victoria de Ju\u00e1rez tres a\u00f1os despu\u00e9s. Fue el periodo de la revoluci\u00f3n Taiping en China, el primer gran intento de romper el poder de la dinast\u00eda manch\u00fa. En Estados Unidos, el Norte y el Sur llegaron a su predestinado enfrentamiento sin quererlo, pero los negros revolucionarios ayudaron a precipitar la cuesti\u00f3n. Durante dos d\u00e9cadas, antes de que comenzara la Guerra Civil, abandonaban el Sur por miles. La organizaci\u00f3n revolucionaria conocida como el Ferrocarril Subterr\u00e1neo, con audacia, eficacia y prontitud, despoj\u00f3 a los esclavistas de su propiedad humana. Los esclavos fugitivos eran el tema del d\u00eda. La Ley de Esclavos Fugitivos de 1850 fue un \u00faltimo y desesperado intento del Gobierno Federal por detener esta abolici\u00f3n ilegal. Diez estados del Norte respondieron con leyes de libertad personal que anulaban las fuertes penas de la ley de 1850. Quiz\u00e1s la m\u00e1s famosa de todas las personas blancas y negras que dirigieron el Ferrocarril Subterr\u00e1neo es Harriet Tubman, una negra que hab\u00eda escapado ella misma de la esclavitud. Hizo diecinueve viajes al Sur y ayud\u00f3 a escapar a sus hermanos y sus esposas y a otros trescientos esclavos. Hizo sus incursiones en territorio enemigo con un precio de 40.000 d\u00f3lares por su cabeza. Josiah Henson, en quien se bas\u00f3 el T\u00edo Tom, ayud\u00f3 a escapar a casi doscientos esclavos. Nada molest\u00f3 tanto a los propietarios de esclavos como esta sangr\u00eda de veinte a\u00f1os en su ya quebrado sistema econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>No es necesario detallar aqu\u00ed las causas de esta, la mayor guerra civil de la historia. Todo escolar negro sabe que lo \u00faltimo que Lincoln ten\u00eda en mente era la emancipaci\u00f3n de los negros. Lo importante es que, por razones tanto internas como externas, Lincoln tuvo que atraerlos a la lucha revolucionaria. Dijo que sin la emancipaci\u00f3n el Norte podr\u00eda no haber ganado, y con toda probabilidad ten\u00eda raz\u00f3n. Miles de negros luchaban en el bando del Sur, con la esperanza de ganar su libertad de esa manera. El decreto de abolici\u00f3n rompi\u00f3 la cohesi\u00f3n social del Sur. No fue s\u00f3lo lo que gan\u00f3 el Norte sino, como se\u00f1al\u00f3 Lincoln, lo que perdi\u00f3 el Sur. En el lado del Norte, 220.000 negros lucharon con tal valent\u00eda que era imposible hacer con las tropas blancas lo que se pod\u00eda hacer con ellas. Lucharon no s\u00f3lo con valent\u00eda revolucionaria sino con frialdad y disciplina ejemplar. Los mejores estaban llenos de orgullo revolucionario. Luchaban por la igualdad. Una compa\u00f1\u00eda apil\u00f3 las armas ante la tienda de su oficial al mando como protesta contra la discriminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lincoln tambi\u00e9n se vio impulsado a la abolici\u00f3n por la presi\u00f3n de la clase obrera brit\u00e1nica. Palmerston quer\u00eda intervenir del lado del Sur, pero Gladstone se opuso en el gabinete. Encabezada por Marx, la clase obrera brit\u00e1nica se opuso tan vigorosamente a la guerra, que fue imposible celebrar una manifestaci\u00f3n a favor de la misma en cualquier lugar de Inglaterra. Los tories brit\u00e1nicos se burlaron de la afirmaci\u00f3n de que la guerra era para la abolici\u00f3n de la esclavitud: \u00bfno lo hab\u00eda dicho Lincoln muchas veces? Los obreros brit\u00e1nicos, sin embargo, insistieron en ver la guerra como una guerra por la abolici\u00f3n, y Lincoln, para quien la no intervenci\u00f3n brit\u00e1nica era una cuesti\u00f3n de vida o muerte, decret\u00f3 la abolici\u00f3n con una brusquedad que demuestra su falta de voluntad fundamental para dar un paso tan revolucionario.<\/p>\n<p>La abolici\u00f3n se declar\u00f3 en 1863. Dos a\u00f1os antes, el movimiento de los campesinos rusos, tan alegremente aclamado por Marx, asust\u00f3 al zar para que declarara la semi-emancipaci\u00f3n de los siervos. El Norte obtuvo su victoria en 1865. Dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, los trabajadores brit\u00e1nicos ganaron la Segunda Ley de Reforma, que dio el derecho al voto a los trabajadores de las ciudades. El ciclo revolucionario concluy\u00f3 con la derrota de la Comuna de Par\u00eds en 1871. Una victoria all\u00ed y la historia de la Reconstrucci\u00f3n habr\u00eda sido muy diferente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El negro y la revoluci\u00f3n mundial<\/strong><\/p>\n<p>Entre 1871 y 1905 la revoluci\u00f3n proletaria estuvo latente. En \u00c1frica los negros lucharon en vano por mantener su independencia contra las invasiones imperialistas. Pero la Revoluci\u00f3n Rusa de 1905 fue el precursor de una nueva era que comenz\u00f3 con la Revoluci\u00f3n de Octubre en 1917. Mientras que medio mill\u00f3n de negros lucharon con la Revoluci\u00f3n Francesa en 1789, hoy la revoluci\u00f3n socialista en Europa tiene como aliados potenciales a m\u00e1s de 120 millones de negros en \u00c1frica. Donde Lincoln tuvo que buscar una alianza con una poblaci\u00f3n esclava aislada, hoy millones de negros en Estados Unidos han penetrado profundamente en la industria, han luchado codo con codo con los trabajadores blancos en los piquetes, han ayudado a rodear con barricadas las f\u00e1bricas para las huelgas con ocupaci\u00f3n de f\u00e1brica, han desempe\u00f1ado su papel en las luchas y enfrentamientos de los sindicatos y los partidos pol\u00edticos. S\u00f3lo a trav\u00e9s del lente de esta perspectiva hist\u00f3rica podemos apreciar plenamente las enormes potencialidades revolucionarias de las masas negras de hoy.<\/p>\n<p>Medio mill\u00f3n de esclavos, al o\u00edr las palabras\u00a0<em>Libertad, Igualdad y Fraternidad<\/em>\u00a0gritadas por millones de franceses a muchos miles de kil\u00f3metros de distancia, despertaron de su apat\u00eda. Ocuparon la atenci\u00f3n de Gran Breta\u00f1a durante seis a\u00f1os y, citando de nuevo a Fortescue, \u201cpr\u00e1cticamente destruyeron el ej\u00e9rcito brit\u00e1nico\u201d. \u00bfQu\u00e9 pasa hoy con los negros en \u00c1frica? Este es apenas un esbozo de lo registrado.<\/p>\n<p>\u00c1frica Occidental Francesa: 1926-1929, 10,000 hombres huyeron a los pantanos de la selva para escapar de la esclavitud francesa.<\/p>\n<p>\u00c1frica Ecuatorial Francesa: 1924, levantamiento. 1924-1925, levantamiento, 1,000 negros asesinados. 1928, de junio a noviembre, levantamiento en Alto Sangha y Lai. 1929, levantamiento que dur\u00f3 cuatro meses; los africanos organizaron un ej\u00e9rcito de 10,000 personas.<\/p>\n<p>\u00c1frica Occidental Brit\u00e1nica: 1929, revuelta de mujeres en Nigeria, 30,000; 83 muertos, 87 heridos. 1937, huelga general de la Costa de Oro. Agricultores, a los que se unieron estibadores y camioneros.<\/p>\n<p>Congo Belga: 1929, revuelta en Ruanda Urundi; miles de muertos. 1930-1931, revuelta de los Bapendi, 800 masacrados en un lugar, Kwango.<\/p>\n<p>Sud\u00e1frica: 1929, huelgas y disturbios en Durban; el barrio negro fue completamente rodeado por las tropas y bombardeado por los aviones.<\/p>\n<p>Desde 1935 ha habido huelgas generales, con fusilamiento de negros, en Rodesia, en Madagascar, en Zanz\u00edbar. En las Indias Occidentales se han producido huelgas generales y acciones de masas como no se hab\u00edan visto en esas islas desde la emancipaci\u00f3n de la esclavitud hace cien a\u00f1os. Se han producido grandes cantidades de muertos y heridos.<\/p>\n<p>Lo anterior es s\u00f3lo una selecci\u00f3n al azar. Los negros de \u00c1frica est\u00e1n enjaulados y golpean continuamente contra los barrotes. Es el proletariado europeo el que tiene la llave. Que los trabajadores de Gran Breta\u00f1a, Francia y Alemania digan: \u201cLev\u00e1ntense, hijos del hambre\u201d tan fuerte como los revolucionarios franceses dijeron\u00a0<em>Libertad, Igualdad y Fraternidad\u00a0<\/em>y \u00bfqu\u00e9 fuerza en la tierra puede retener a estos negros? Todos los que saben algo sobre \u00c1frica lo saben.<\/p>\n<p>El Sr. Norman Leys, funcionario m\u00e9dico del gobierno en Kenia durante veinte a\u00f1os, miembro del Partido Laborista Brit\u00e1nico y tan poco revolucionario como el difunto Ramsay MacDonald, escribi\u00f3 un estudio sobre Kenia en 1924. Siete a\u00f1os despu\u00e9s volvi\u00f3 a escribir. Esta vez titul\u00f3 su libro\u00a0<em>Una \u00faltima oportunidad en Kenia<\/em>. La alternativa, dec\u00eda, es la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En\u00a0<em>Calib\u00e1n in Africa<\/em>, Leonard Barnes, otro socialista reblandecido, escribe lo siguiente: \u201cAs\u00ed que \u00e9l [el blanco sudafricano] y el nativo que tiene cautivo van girando fatalmente por la corriente, girando locamente juntos a lo largo de los r\u00e1pidos por encima de la gran catarata, ambos bajo el yugo del momento omnipotente\u201d. Esa es la revoluci\u00f3n, envuelta en papel plateado.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n persigue a este ingl\u00e9s conservador. Vuelve a escribir sobre los bant\u00faes: \u201cSe agazapan en su rinc\u00f3n, alimentando una ira hosca y buscando desesperadamente un plan. No tardar\u00e1n muchos a\u00f1os en decidirse. El tiempo y el destino, m\u00e1s imperiosos a\u00fan que el rastrillo de los afrik\u00e1ners, los empujan desde la retaguardia. Algo debe ceder; no ser\u00e1 el destino ni el tiempo. Hay que llevar a cabo una amplia reconstrucci\u00f3n social y econ\u00f3mica. \u00bfPero c\u00f3mo? \u00bfPor la raz\u00f3n o por la violencia? \u2026\u201d<\/p>\n<p>Plantea como alternativas lo que en realidad es una misma salida. El cambio se producir\u00e1, por la violencia y por la raz\u00f3n combinadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c<strong>Tenemos una falsa idea del negro\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Volvamos de nuevo a la revoluci\u00f3n de Saint Domingue con su m\u00edsero medio mill\u00f3n de esclavos. Escribiendo en 1789, el mismo a\u00f1o de la revoluci\u00f3n, un colono dijo de ellos que eran \u201cinjustos, crueles, b\u00e1rbaros, mitad humanos, traicioneros, enga\u00f1osos, ladrones, borrachos, orgullosos, perezosos, impuros, desvergonzados, celosos hasta la furia y cobardes\u201d.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, Roume, el comisario franc\u00e9s, observ\u00f3 que, aunque luchaban con los espa\u00f1oles mon\u00e1rquicos, los negros revolucionarios, organiz\u00e1ndose en secciones armadas y cuerpos populares, observaban r\u00edgidamente todas las formas de organizaci\u00f3n republicana. Adoptaron consignas y gritos de guerra. Nombraron jefes de secciones y divisiones que, por medio de estas consignas, pod\u00edan convocarlos y enviarlos de vuelta a casa de un extremo a otro de la provincia. Sacaron de sus entra\u00f1as a un soldado y a un estadista de primer orden, Toussaint Louverture, y a l\u00edderes secundarios plenamente capaces de enfrentarse a los franceses en la guerra, la diplomacia y la administraci\u00f3n. En diez a\u00f1os organizaron un ej\u00e9rcito que se enfrent\u00f3 al de Bonaparte en igualdad de condiciones. \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 hombres son estos negros! C\u00f3mo luchan y c\u00f3mo mueren\u201d, escribi\u00f3 un oficial franc\u00e9s al recordar la \u00faltima campa\u00f1a despu\u00e9s de cuarenta a\u00f1os. Desde su lecho de muerte, Leclerc, cu\u00f1ado de Bonaparte y comandante en jefe de la expedici\u00f3n francesa, escribi\u00f3 a casa: \u201cTenemos\u2026 una falsa idea del negro\u201d. Y de nuevo, \u201cTenemos en Europa una falsa idea del pa\u00eds en el que luchamos y de los hombres contra los que luchamos\u2026\u201d. Necesitamos saber y reflexionar sobre estas cosas hoy en d\u00eda.<\/p>\n<p>Amenazados durante toda su existencia por el imperialismo, europeo y americano, los haitianos nunca han podido superar la amarga herencia de su pasado. Sin embargo, aquella revoluci\u00f3n de medio mill\u00f3n no s\u00f3lo contribuy\u00f3 a proteger la Revoluci\u00f3n Francesa, sino que inici\u00f3 grandes revoluciones por derecho propio. Cuando los revolucionarios latinoamericanos vieron que medio mill\u00f3n de esclavos pod\u00edan luchar y ganar, reconocieron la realidad de su propio deseo de independencia. Bol\u00edvar, roto y enfermo, fue a Hait\u00ed. Los haitianos le curaron, le dieron dinero y armas con las que se embarc\u00f3 hacia el continente. Fue derrotado, volvi\u00f3 a Hait\u00ed, fue de nuevo acogido y asistido. Y fue de Hait\u00ed de donde zarp\u00f3 para emprender la campa\u00f1a final, que termin\u00f3 con la independencia de los cinco Estados.<\/p>\n<p>Hoy, 150 millones de negros, unidos a la econom\u00eda mundial de forma infinitamente m\u00e1s estrecha que sus antepasados de hace cien a\u00f1os, superar\u00e1n con creces la labor de aquel medio mill\u00f3n de Saint Domingue en la obra de la transformaci\u00f3n social. Los continuos levantamientos en \u00c1frica; la negativa de los guerreros et\u00edopes a someterse a Mussolini; los negros americanos que se ofrecieron para luchar en Espa\u00f1a en la Brigada Abraham Lincoln, como Rigaud y Beauvais se hab\u00edan ofrecido para luchar en Am\u00e9rica, templando sus espadas contra el enemigo en el exterior para usarlas contra el enemigo en casa \u2013 estos rel\u00e1mpagos anuncian el trueno. Los prejuicios raciales que ahora se interponen en el camino se doblegar\u00e1n ante el tremendo impacto de la revoluci\u00f3n proletaria.<\/p>\n<p>En Flint, durante la huelga con f\u00e1brica ocupada de hace dos a\u00f1os, setecientos blancos sure\u00f1os, empapados desde la infancia en prejuicios raciales, se encontraron asediados en el edificio de General Motors con un negro entre ellos. Cuando lleg\u00f3 el momento de la primera comida, el negro, sabiendo qui\u00e9nes y qu\u00e9 eran sus compa\u00f1eros, se mantuvo en un segundo plano. Inmediatamente se propuso que no hubiera discriminaci\u00f3n racial entre los huelguistas. Setecientas manos se levantaron juntas. Ante el enemigo de clase, los hombres reconocieron que los prejuicios raciales eran una cosa subordinada que no pod\u00eda perturbar su lucha. El negro fue invitado a tomar su asiento primero, y despu\u00e9s de la victoria, en la marcha triunfal de los trabajadores, se le dio el primer lugar. Ese es el pron\u00f3stico del futuro. En \u00c1frica, en Am\u00e9rica, en las Antillas, a escala nacional e internacional, los millones de negros levantar\u00e1n la cabeza, dejar\u00e1n de estar de rodillas, se levantar\u00e1n y escribir\u00e1n algunos de los cap\u00edtulos m\u00e1s masivos y brillantes de la historia del socialismo revolucionario.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por C.L.R. James Nota de La Voz de los Trabajadores: Hoy se cumplen 230 a\u00f1os de la gloriosa insurrecci\u00f3n antiesclavista de 1791 en Saint Domingue. 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