Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista y la UIT-CI
17/1/2026. “Maldita Perra”. Esas fueron las últimas palabras de Jonathan Ross, antes de dispararle tres veces y colocarle una bala en la cabeza a Renee Nicole Good en una fría mañana del miércoles 11 de enero en la ciudad de Minneapolis, Minnesota. Renee era poeta, activista y una observadora legal para vigilar las acciones de le ICE y, junto a su pareja, eran algunas de las cientos de personas que se manifestaban en el centro de la ciudad emblanquecida por la nieve para denunciar la brutalidad represiva. Luego de los disparos, la ICE impidió una rápida atención médica y la llegada de la ambulancia. Horas después, en el Hospital Hennepin, se confirmaba que Renne fue la cuarta persona asesinada por la ICE.
La ICE: una máquina militar para reprimir y asesinar
El asesinato de Renee no es un hecho aislado. Minneapolis ha sido invadida por agentes del “Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos” (Immigration and Customs Enforcement -ICE- en Ingles) con el solo objetivo de secuestrar, detener y deportar masiva e ilegalmente -y bajo plena luz del día- a las personas migrantes bajo la denominada y fascista “Operación Metro Surge”.
La ICE ha sido transformada por Trump, en una policía con super poderes y sin controles, a cuyos agentes no se los puede enjuiciar, que actúan de manera paralela y a rostro cubierto a pesar de las restricciones en diversos estados y ejecutan sus acciones de manera preventiva y de inteligencia, sin orden judicial. Así, fue utilizada para encarcelar a Mahmoud Khalil, activista pro palestino que luego de ser liberado puede ser nuevamente encarcelado. El “zar de la frontera” Tom Homan, asesor del Departamento de Seguridad Nacional ha manifestado que “No nos detendremos. No me importa lo que piensen los jueces” cuando una orden judicial prohibió las deportaciones a El Salvador. El resultado de esta política, ha sido registros arbitrarios, arrestos, secuestros, desapariciones, interrogatorios y detenciones indefinidas y redadas en escuelas, iglesias, bares y restaurantes de manera totalmente impune.
La ICE cuenta con el respaldo político de Trump y de la impunidad para matar. El tres de septiembre del pasado año, la ICE disparó y mató a Silverio Vellegas Gonzalez, de origen mexicano, luego que dejara a su hija en un pre escolar de Chicago. El 4 de octubre un agente de inmigración asesinó a Marimar Martínez luego de dispararle 5 veces, mientras ella recorría el barrio Brigthon Park de Chicago para alertar de una inminente redada. La noche del 31 de diciembre, Ketith Porter, afrodescendiente, salió al patio de su casa y -como muchos otros- disparó al aire con su arma para recibir el 2026, minutos después recibió un disparo de parte de un agente de la ICE que vivía en su mismo barrio de Northridge, Los Ángeles, California. Estos y otros asesinatos han quedado impunes y los asesinos en libertad bajo protección del Departamento de Seguridad Nacional. Días después del asesinato de Renee Good en Minneapolis, la ICE agredió a un joven dañando su ojo, disparó a dos personas en las piernas y el 16 de enero detuvo ferozmente a Aliya Rahman, quien fue bajada de su auto mientras se dirigía al médico.
El agente Jonathan Ross que asesinó a Renee Good fue identificado porque sus disparos fueron filmados y reproducidos en millones de celulares en un asesinato televisado. Las imágenes demuestran claramente el accionar criminal de la ICE y las fuerzas represivas. Sin embargo, Ross y el resto de los sicarios del poder, están en libertad y blindados por la impunidad de Donald Trump y que sus sostenedores les garantizan. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, utilizó el mismo argumento que han utilizado para salvar a todos los asesinos: “Renee Good utilizó su vehículo como arma, intentando atropellar a nuestros agentes del orden con la intención de matarlos” para luego argumentar el uso de la fuerza en legitima defensa. La Secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem fue más allá, y sostuvo que lo que Good realizó fue un “acto de terrorismo doméstico”. Este es el argumento político con el que luego Donald Trump defendería a la ICE y su reaccionario plan represivo: “La mujer que gritaba era una agitadora profesional (…) luego atropelló violenta y deliberada y brutalmente a un agente de ICE (…) la razón de estos incidentes es que la izquierda radical amenaza, agrede y ataca a diario a nuestros agentes del orden público”.
El fortalecimiento de la ICE como parte central de la política represiva y anti migratoria, ha quedado demostrada en su creciente financiamiento y en la cantidad de detenciones. El último informe del American Immigration Council demuestra que con la “Gran y Hermosa Ley” Donald Trump y el Congreso aprobaron un extraordinario aumento para el presupuesto represivo. La ICE cuenta con un presupuesto de 45.000 millones de dólares (15.000 millones anuales) para destinar a las detenciones migratorias, superando los 9.000 millones de dólares destinados a todo la Oficina Federal de Prisiones. Cuando Trump asumió su segundo mandato, había 45.000 personas detenidas en los centros de detención migratoria, a diciembre de 2025, la cifra creció un 75% elevando las personas encarceladas a 66.000. La cantidad de arrestos creció un 600% en general y un 2.450% de personas arrestadas por la ICE sin antecedentes penales.
Las crecientes detenciones, la prolongación de los arrestos, la cada vez menor liberación de los detenidos y las pésimas condiciones carcelarias en los centros de detención, han provocado la muerte de 4 personas en condición de detenidas solo en los 10 primeros días del 2026. Mientras, 32 personas murieron en las cárceles de la ICE y Trump durante el 2025, el año más mortífero en décadas, acercándose al 2004 cuando los Centros de Detenciones fueron abarrotados de migrantes árabes y musulmanes bajo el gobierno de Bush luego de la caída de las Torres Gemelas. El pasado 16 de enero, se hizo público que Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años arrestado en julio del año pasado, fue declarado muerto el 3 de enero mientras estaba detenido en el Campamento East Montana, un extenso campamento de precarias tiendas de campaña improvisadas en la base militar de Fort Bliss en El Paso, Texas.
La polarización social y la crisis política
El creciente autoritarismo de Trump, esta tensando hasta el máximo posible las relaciones políticas del régimen democrático burgués de los Estados Unidos, de la misma manera que se tensan las relaciones políticas establecidas a nivel internacional con los acuerdos posteriores a la segunda Guerra Mundial. El Ultraderechista Trump, busca sostener y potenciar su rol de gendarme mundial para revertir su crisis de dominación imperialista; y, hacia dentro de los Estados Unidos, esta política se traduce en un creciente ajuste contra el pueblo trabajador empobrecido y un creciente ataque a las libertades democráticas para aplicar el garrote con la mayor impunidad posible.
La Invasión Federal sobre Minneapolis, no tiene precedentes. Cerca de 3.000 agentes de la ICE llegaron a la ciudad, lo que supera la cantidad de agentes de los 10 departamentos de policía metropolitana mas grandes de la “Ciudades Gemelas” (Minneapolis y Saint Paul). Esto ha provocado duras tensiones con alcaldes y gobernadores demócratas. California aprobó la prohibición de que los agentes actúen enmascarados. Otros buscan limitar los allanamientos sin orden judicial; aunque, nada de esto ha sido cumplido hasta el momento. Y, hasta se ha visto a la policía local de Saint Paul, colaborar con la ICE escoltando a sus agentes.
El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, exigió la retirada de la ICE sentenciado que “se vayan a la mierda de Miennapolis”. El Gobernador de Minnesota y ex candidato a vicepresidente de Kamala Harris y el Partido Demócrata, Tim Walz, calificó a la ICE como “la Gestapo moderna” y a su intervención como una “guerra” y sostuvo que está preparado para llamar a la Guardia Nacional de Minnesota para expulsar a la ICE. El partido demócrata, presionado por las crecientes movilizaciones, busca recuperar posiciones del orden imperialista que Donald Trump está sepultando.
A nivel Judicial, seis fiscales federales de Minneapolis renunciaron ante la presión de departamento de justicia para investigar a la esposa de Renee Good, Becca Good y cinco fiscales de alto rango de Washington renunciaron en protesta por la decisión del Departamento de Justicia por no investigar al agente Jonatan Ross.
Las razias de Trump, pueden encontrar simpatía en el sector más radicalizado de la ultra derecha MAGA que celebra el asesinato de migrantes y su encarcelamiento, particularmente los estados del sur. Pero, las últimas encuestas publicadas muestran que un 59% rechaza las tácticas represivas de la ICE, y que un 72% de la población se muestra preocupada por la invasión de Trump sobre Venezuela.
Crece la movilización y se prepara la huelga general en Minneapolis
A pesar de la creciente represión y persecución y la amenaza de Trump de aplicar la “Ley de Insurreccion” de 1807, el movimiento de masas de Minneapolis respondió heroicamente con grandes movilizaciones sistemáticas y diversas expresiones de solidaridad con la importante comunidad migrante y se prepara para una huelga general el próximo 23 de enero.
Retomando los aprendizajes de las redadas que en julio pasado Trump ejecutó en Los Ángeles o la militarización de Washington en agosto y las movilizaciones No Kings del 14 de junio, las organizaciones de Minneapolis y ciudades vecinas han enfrentado la represión. El sábado 10 de enero, más de 10.000 personas se movilizaron. Nuevamente, la furia y organización popular no se hizo esperar para defender a la población migrante. La organización popular ha crecido. Cientos de personas han organizado patrullajes para anticiparse a la llegada de la ICE, se han creado sistemas de protección y alarmas y resguardo y asesoramiento legal. La reconocida pizzería Wrecktangle Pizza Place en el vecindario LynLake de Minneapolis ha recaudado más de $83,000 en línea para proporcionar alimentos a los inmigrantes que no pueden trabajar debido a las redadas; la Ice intentó un allanamiento, pero la resistencia solidaria expulsó a los agentes.
Las organizaciones sindicales, comienzan a despertar. Tal vez recuperando la histórica huelga de los Teammasters que en 1934 sacudieron Minneapolis con un pujante y renovado movimiento obrero y sus dirigentes combativos y revolucionarios. Diversas organizaciones convocan a un día de “sin trabajo, sin escuela, sin compras”, a una huelga general el 23 de enero; Los principales sindicatos de Minnesota apoyan la convocatoria, incluyendo el Sindicato de Transporte Amalgamado (ATU) Local 1005, el SEIU Local 26, el UNITE HERE Local 17, el CWA Local 7250 y el St. Paul Federation of Educators Local 28. A pesar de la urgente convocatoria, y de otras importantes luchas en curso como la huelga de Sindicatos de Enfermeras de Nueva York (NYSNA) que nuclea a más de 15.000 trabajadoras y trabajadores, las central sindical AFL-CIO y otros importantes sindicatos nacionales no han convocado a ninguna medida centralizada.
Junto a las grandes movilizaciones en curso, a la aguerrida resistencia y en la próxima huelga general, la figura de Renee Good –junto a la de George Floyd y Breonna Taylor, también asesinados por la represión policial en Minneapolis- se transforman en millones de banderas que ondearán en la lucha contra el autoritarismo, la represión y el ataque a los derechos democráticos y sociales del gobierno de Donald Trump contra la clase trabajadora de los Estados Unidos y los pueblos del mundo. De esta manera se ha expresado la bornca con Trump en la celebración de los Globos de Oro 2026, donde relevantes actrices y actores Wanda Sykes, Natasha Lyonne, Jean Smart y Ariana Grande se expresaron en rechazo a Trump y los asesinatos de ICE. Mark Ruffalo tuvo fuertes palabras para Donald Trump el domingo por la noche, en la alfombra roja de los Globos de Oro. Le preguntaron sobre su pin “anti-trump”, que decía “Sé bueno” (Be Good), y explicó que lo llevaba en honor a Renee Nicole Good.
Estas grandes movilizaciones marcan el camino a seguir y son el límite concreto que le impiden a Donald Trump y sus aliados aplicar sus intentonas fascistas. Las grandes movilizaciones y la convocatoria a la huelga general son un ejemplo a profundizar, extender y nacionalizar hasta conquistar la cárcel para los agentes y policías asesinos, hasta conquistar la disolución de la ICE y la libertad a los miles de migrantes detenidos en los Centros de Detención. Para poner fin a los ataques anti democráticos y anti obreros y anti populares contra la clase trabajadora y el pueblo pobre de los Estados Unidos. Derrotar a Trump en su propio país, en el corazón del imperialismo, será un triunfo colosal para los pueblos del mundo para derrotar su contraofensiva imperialista sobre Venezuela, América Latina y el colonialismo genocida de Israel en Palestina y Medio Oriente.

































