Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
19/02/2026. Luego de que Donald Trump agrediera militarmente a Venezuela, secuestrando a Nicolas Maduro y su esposa, dejando más de 100 personas asesinadas; el imperialismo norteamericano profundiza su contraofensiva imperialista sobre América Latina imponiendo un criminal bloqueo petrolero sobre Cuba. El mecanismo es simple, luego de pactar con el gobierno chavista de Delcy Rodríguez una reforma de la Ley de Hidrocarburos para entregar el petróleo a las transnacionales, Trump utiliza su control sobre Venezuela para paralizar el envío de petróleo a la isla y amenaza a México de sanciones si lo hace. Esta política está dejando a Cuba sin recursos energéticos agravando fuertemente la crisis que desde hace años golpea al pueblo cubano.
Cuba se está quedando sin combustibles y sin energía eléctrica para garantizar el funcionamiento de los servicios sociales mas básicos. La falta de energía obliga a las familias a recurrir a la leña para cocinar sus alimentos. El transporte público está paralizado, los aeropuertos cerrados y los hospitales, las escuelas y la producción de alimentos y su conservación pueden colapsar dejando al pueblo sin comida. El plan de Trump y su criminal política imperialista es un castigo directo al pueblo cubano.
La crisis energética de la isla no es solo producto del repudiable embargo que los Estados Unidos aplica sobre Cuba desde 1962. Si bien el bloqueo y las actuales medidas de Trump llevan la crisis energética al colapso permanente, la falta de energía es producto -también- de la política aplicada por el gobierno de Diaz Canel y la destrucción de las conquistas socialistas de la revolución de 1959 tras la restauración capitalista impulsada por la burocracia del PC Cubano y el consecuente abandono del obsoleto sistema de generación energética mientras, la hostelería de lujo que el gobierno comparte bajo empresas mixtas con trasnacionales se llevan importantes recursos.
El bloqueo criminal es una herramienta con la que Trump busca subordinar a Cuba y otros países de América Latina a sus políticas y pactos con el objetivo de revertir la crisis económica y de dominación del imperialismo norteamericano, retomando para ello la Doctrina Monroe. El pasado 4 de enero, Diaz Canel habló en televisión nacional y reconoció su disposición a negociar con Trump. En Cuba existe el riesgo de que -al igual que los hizo el gobierno chavista de Delcy Rodríguez en Venezuela- el gobierno de partido único (PC) de falso socialismo, pacte con Trump nuevas medidas a espaldas del pueblo cubano; las que lejos de resolver las urgentes necesidades sociales, profundizarán la crisis con una mayor subordinación al imperialismo yanqui.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) repudiamos categóricamente el bloqueo petrolero impuesto por Donald Trump de la misma manera en que luchamos para acabar contra el bloqueo norteamericano de conjunto. Mas allá de las diferencias que sostenemos con el Gobierno Cubano y todo su régimen autoritario, llamamos a sostener la más amplia movilización de los pueblos del mundo para exigir el fin del bloqueo petrolero y el inmediato envío de petróleo para que el pueblo cubano tenga acceso a la vital energía eléctrica y al combustible. Repudiamos los chantajes y las presiones arancelarias de Trump sobre otros países para evitar el envío de petróleo y exigimos al gobierno mexicano de Claudia Sheinbaum y los gobiernos que se dicen “progresistas” como Lula en Brasil o Petro de Colombia, dispongan el inmediato envío solidario de petróleo sin costo para que el pueblo cubano pueda resolver sus urgentes necesidades sociales.
18 de febrero 2026

































