Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)
25/1/2026. Durante el viernes 23 de enero, se llevó adelante una histórica movilización de masas y una fuerte huelga general en Minneapolis. La huelga había sido convocada días antes por diversas organizaciones sindicales y comunitarias de la ciudad en rechazo al asesinato de Renee Nicole Good el pasado 11 de enero por parte de agentes migratorios de ICE (siglas en inglés del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de EEUU), y por el cese de la persecución migratoria en esa ciudad. A partir del asesinato de Good, grandes movilizaciones se desarrollaron diariamente en diversas ciudades y se registraron enfrentamientos con las fuerzas represivas.
La convocatoria a la huelga fue tomada por decenas de organizaciones y el 23 de enero Minneapolis despertó paralizada. Bajo la jornada más fría de los últimos años, con temperaturas alrededor de -20Cº, una masiva movilización con mas de 50.000 participantes llenó las calles de la ciudad. Estas movilizaciones fueron replicadas en otras ciudades y potenciadas por el Movimiento 50501, que desde la asunción de Trump en su segundo mandato ha agrupado a diversas organizaciones para enfrentar el autoritarismo, la represión y el ajuste de Trump, impulsando masivas acciones en todo EEUU.
Se trata de la mayor protesta desde el estallido de disturbios populares en varias ciudades de California en 2025 contra las deportaciones masivas de Trump, quien pretende deportar a un millón de personas cada año. Los crímenes de Trump y sus agentes de ICE, que incluyen torturas, asesinatos y violaciones sexuales, han generado gran indignación.
En Minneapolis y Saint-Paul, las llamadas Ciudades Gemelas, se viene desarrollando un fuerte proceso de organización que garantiza patrullajes independientes para anticiparse a la intervención de la ICE, y una fuerte solidaridad con la población migrante amenazada por la violencia represiva del gobierno. Para garantizar la huelga se desarrollaron diversas iniciativas, como grandes movilizaciones dentro de los centros comerciales llamando a que se cierren los locales y una gran intervención en el aeropuerto local para garantizar la paralización de los vuelos programados. Durante esta acción fueron detenidas unas cien personas. Durante la tarde, y desafiando el frío extremo -que ha obligado de declarar la emergencia en Nueva York-, diversas columnas fueron llegando al centro de la ciudad con carteles exigiendo justicia por Renee Good y todas las y los asesinados, la disolución de la ICE, el fin de las redadas y un claro rechazo a la política de Trump de sostener el genocidio en Gaza, sus agresiones a Venezuela y sus amenazas sobre Groenlandia.
Mientras la lucha crece la ICE y los Agentes Federales siguen asesinando
Luego de la exitosa huelga y las grandes movilizaciones, los agentes federales que patrullan Minneapolis, volvieron a asesinar. Durante la tarde del sábado 24 de enero, un grupo de agentes federales sometió y asesinó con disparos a Alex Pretti; un trabajador de la salud de 37 años. Nuevamente, todo quedó grabado por los celulares y rápidamente se hizo público, despertando la rabia generalizada.
El gobierno de Trump ha intentado justificar las ejecuciones de Good y Pretti alegando que eran “terroristas”, aunque ambos fueron asesinados mientras participaban en protestas no violentas y grababan las actuaciones de la ICE. Trump, quien fiel a su estilo paranoico ha clasificado al antifascismo como una “organización terrorista”, también ha acusado al gobernador de Minnesota y al alcalde de Minneapolis, ambos liberales del partido demócrata, de dirigir una supuesta “insurrección”.
Durante el segundo gobierno de Trump 37 personas han muerto bajo custodia de ICE. Trump no solo garantiza impunidad de los agentes de ICE y la Guardia Nacional, sino que los ensalza como “patriotas” por sus acciones criminales y ha aprobado presupuestos récord para la institución.
La Cámara de Representantes aprobó el pasado 22 de enero -con el voto de 7 demócratas- el proyecto de Ley de Seguridad Nacional y un nuevo paquete de financiamiento para la ICE para seguir fortaleciendo una maquinaria represiva sin precedentes. Mientras tanto, grandes movilizaciones exigen la disolución de la ICE y su inmediata retirada de los barrios. Para el próximo 17 de febrero, se prepara una nueva movilización hacia el Congreso en un “Día Nacional de Acción Directa”, y los sindicatos de la Salud comienzan a discutir posibles medidas de huelgas en contra de la represión, mientras sostienen una histórica huelga en los grandes hospitales privados de Nueva York.
Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), nos solidarizamos con las movilizaciones en curso y exigimos justicia para las personas y activistas asesinados. Exigimos la liberación de las y los migrantes encarcelados y el fin de las deportaciones masivas. Nos sumamos a exigir la disolución de la ICE y el inmediato retiro de las Fuerzas Federales de los barrios populares.


































