Por MST de Chile, sección de la UIT-CI en Chile
12/03/2026. Las primeras medidas económicas anunciadas por el gobierno de José Antonio Kast confirman el carácter profundamente reaccionario de su programa.
El Ejecutivo ha anunciado un recorte transversal del 3% del gasto público, mientras al mismo tiempo reduce el impuesto a las medianas y grandes empresas del 27% al 23%. Estas decisiones expresan una orientación clara: descargar el peso de la crisis sobre la mayoría trabajadora mientras se protege la rentabilidad del gran capital.
Un ajuste contra los derechos sociales
El recorte del gasto fiscal impactará directamente en áreas fundamentales como salud, educación y programas sociales.
En el caso de la salud, la situación es particularmente grave. Según el Fondo Nacional de Salud, cerca del 78% de la población depende del sistema público para acceder a atención médica, mientras el sistema privado cubre a menos de una quinta parte del país.
Reducir el financiamiento de la salud pública en estas condiciones significa profundizar un sistema ya colapsado: listas de espera interminables, hospitales saturados y deterioro de la infraestructura sanitaria.
En otras palabras, el ajuste fiscal anunciado por el gobierno se traducirá directamente en un empeoramiento de las condiciones de vida de millones de personas.
Un regalo para los grandes empresarios
Mientras se recortan recursos para servicios sociales, el gobierno ha decidido reducir el impuesto a las grandes empresas.
Según datos del Servicio de Impuestos Internos, el impuesto corporativo constituye una de las principales fuentes de ingresos del Estado. Reducirlo implica necesariamente disminuir la capacidad de financiamiento de políticas públicas.
La justificación neoliberal de estas medidas es conocida: bajar impuestos para “estimular la inversión”. Sin embargo, la experiencia internacional demuestra que estas rebajas rara vez se traducen en mayor inversión productiva. En la práctica suelen convertirse en mayores dividendos para accionistas y mayor concentración de riqueza.
En un país donde el 1% más rico concentra cerca del 30% de la riqueza nacional, según la World Inequality Database, estas medidas solo profundizan la desigualdad estructural.
Profundizar el modelo neoliberal
Chile ya posee uno de los Estados más pequeños entre los países de la OCDE, donde el promedio de recaudación fiscal alcanza cerca del 34% del PIB, mientras que en el país apenas llega a alrededor del 20%.
Reducir aún más los ingresos fiscales no responde a una necesidad económica inevitable. Es una decisión política destinada a profundizar el modelo neoliberal heredado de la dictadura, basado en la privatización de derechos sociales y la concentración de riqueza.
La salida está en la organización desde abajo
Frente a este escenario, no podemos depositar expectativas en las instituciones que han administrado este modelo durante décadas.
La historia demuestra que los derechos sociales no han sido concedidos desde arriba, sino conquistados mediante la organización y la lucha colectiva.
Por eso, frente al ajuste que comienza a implementar el gobierno de Kast, la tarea central es fortalecer:
– la organización en los lugares de trabajo
– la coordinación territorial
– la movilización del movimiento social
Solo la fuerza organizada de la clase trabajadora y los sectores populares podrá enfrentar estas políticas regresivas y abrir camino a una alternativa que ponga la riqueza social al servicio de las mayorías.































