Por Antonio Grosso, Trabalhadores Unidos (Portugal), Daniel Vera, Izquierda Socialista (Argentina)
13/5/2026. El 29 de mayo de 2026, en Valencia, se realizará la segunda reunión internacional de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina, junto a organizaciones de América Latina y Europa, entre ellas la “Associação Coração Silenciado” (Asociación Corazón Silenciado) de Portugal. Más que un encuentro es la construcción de una red que crece para enfrentar el silencio, la hipocresía, el encubrimiento, la prepotencia y las dificultades en el acceso a la justicia, a causa de luchar contra una institución milenaria como es la iglesia católica.
Se pondrán en común experiencias, herramientas de acompañamiento y denuncias sobre abusos en distintos contextos religiosos, incluyendo el impacto de los grupos coercitivos y las llamadas “terapias de conversión”, que tuvo un punto crucial en la ciudad donde se desarrollará la reunión, ya que la Universidad Católica de Valencia otorgó títulos oficiales a investigaciones que vinculan la homosexualidad con la pedofilia y proponen el uso de fármacos para reprimir la orientación sexual. Un engranaje de créditos universitarios que sirvió de base teórica para las hoy ilegales terapias de conversión.
Quienes firmamos este escrito, fuimos en la niñez y adolescencia, víctimas de abuso sexual por parte de miembros de la iglesia. Cuando pudimos poner palabras a esa crueldad que nos tocó vivir, contarla y enfrentarla, nos convertimos en sobrevivientes. Y así integramos redes de personas que han sufrido lo mismo. La vida quiso que nosotros, además, conociéramos y nos integráramos al trotskismo. Y como militantes internacionalistas que somos, luchamos por la separación de las iglesias del Estado y por la no injerencia de la religión en los asuntos de la ciudadanía.
Recordamos que la liberación de la humanidad resultará necesariamente de la lucha contra la opresión. Y, sin duda que la iglesia, al largo de siglos, fue responsable por inmensos abusos y opresión sobre los pueblos del mundo, tanto adentro de sus instituciones como en complicidad con los imperialismos.
Pensamos, además, que la reacción de la derecha a nivel mundial, vuelve a enarbolar una serie de “principios” que son antiderechos y que se apoyan en el dogmatismo religioso para justificar sus políticas totalitarias, donde el pensamiento crítico no tiene lugar.
Por esto mismo, la lucha por la SEPARACIÓN de la(s) IGLESIA(S) de los ESTADOS pasa a ser una parte importante en la lucha contra las políticas imperialistas de Trump y sus aliados que quieren imponer políticas inhumanas balo al tutela de las religiones.


































