Por Sedat Durel, dirigente del Partido de la Democracia Obrera (IDP), sección turca de la UIT-CI
18 de mayo de 2026. En abril, los camioneros afiliados al sindicato KPTU-TruckSol en Corea del Sur obtuvieron una gran victoria contra la economía de plataformas y el modelo de trabajo autónomo, tras una huelga combativa y una movilización nacional que escaló hasta el punto de que un trabajador murió aplastado por un camión durante una intervención policial.
Los trabajadores en huelga de KPTU-TruckSol se encontraban en el nivel más bajo de una cadena de subcontratación de cuatro niveles. Bajo este modelo precario, cubrían por sí mismos todos los costos operativos, realizaban dos viajes diarios para poder subsistir, trabajaban más de 13 horas al día y, como resultado, ganaban apenas unos 3 millones de wones surcoreanos al mes (aproximadamente 2.000 dólares estadounidenses). Hacer un solo viaje —una condición laboral humana— implicaba operar con pérdidas. Además, los conductores no recibían pago adicional por trabajo nocturno; trabajaban entre 25 y 26 días al mes con casi ningún descanso. Mientras estaban expuestos a condiciones climáticas extremas, también realizaban por cuenta propia las tareas de carga y descarga.
KPTU-TruckSol organizó a estos camioneros, a quienes la empresa explotaba aún más mediante el modelo de trabajo autónomo. Después de que BGF Retail rechazara la demanda de negociación colectiva, manteniendo una postura antisindical y contraria a los trabajadores, KPTU-TruckSol inició una huelga el 5 de abril.
El modelo de los “trabajadores autónomos”
La subcontratación se ha convertido en un modelo que la burguesía de todo el mundo —especialmente las corporaciones multinacionales imperialistas— ha adoptado con fuerza para intensificar la explotación y mantener desorganizada a la clase trabajadora. Aunque los sindicatos y los trabajadores han conseguido algunas conquistas en las luchas contra la subcontratación a nivel mundial, la burguesía ha llevado este régimen brutal a un nuevo nivel mediante el modelo de los “trabajadores autónomos”, desarrollado junto con la subcontratación.
Bajo este modelo, repartidores y conductores son clasificados legalmente como trabajadores independientes, mientras que las empresas firman contratos sin asumir responsabilidades como estabilidad laboral, seguros u otras obligaciones similares. Como estos trabajadores suelen crear empresas a su propio nombre, son considerados legalmente empleadores de sí mismos y, por lo tanto, quedan privados del derecho a afiliarse a un sindicato.
Desde enero, los miembros de TruckSol que trabajaban para la cadena CU exigían una negociación colectiva con BGF Retail. En respuesta, BGF Retail redujo los viajes de los conductores a uno por día y, a través de BGF Logis, presentó demandas por daños y perjuicios contra los afiliados.
La muerte de Seo Gwang-seok y las barreras legales
Como ocurre habitualmente en todo el mundo, la intervención antisindical y antiobrera de la policía y del gobierno contra esta huelga estratégica no tardó en llegar. Los enfrentamientos con la policía comenzaron a mediados de abril y, el 20 de abril, las fuerzas policiales atacaron duramente a los trabajadores que continuaban la huelga.
Durante esa intervención, a las 11:45 de la mañana, un trabajador llamado Seo Gwang-seok murió tras ser aplastado por un camión.
Inmediatamente después de esta trágica pérdida, el Ministerio de Empleo y Trabajo declaró que las muertes ocurridas durante la protesta de KPTU-TruckSol constituían una situación que iba “más allá de la cuestión de la negociación colectiva entre empleador principal y subcontratista prevista en el artículo 2 de la Ley de Sindicatos y Ajuste de Relaciones Laborales”, y describió a los miembros de TruckSol como “pequeños empresarios” o “trabajadores autónomos”.
Con esta declaración quedó en evidencia que la empresa, el gobierno y la policía tenían una responsabilidad directa en la muerte de Seo Gwang-seok. El ataque contra la huelga de KPTU-TruckSol tenía como objetivo negar a los trabajadores subcontratados de toda Corea el reconocimiento como trabajadores y usurpar sus derechos de negociación colectiva.
Sin embargo, en la práctica, los trabajadores autónomos y quienes trabajan dentro de la economía de plataformas han ido conquistando sucesivamente en Corea el derecho a sindicalizarse y negociar colectivamente mediante litigios estratégicos y campañas para ampliar la cobertura de la legislación laboral. Aunque tradicionalmente el gobierno y el capital calificaron a KPTU-TruckSol como un sindicato extralegal, en realidad es una división de un sindicato legalmente registrado: el Sindicato Coreano de Trabajadores del Servicio Público y del Transporte.
La jurisprudencia reciente y las reformas que ampliaron el alcance de la afiliación sindical y de la negociación colectiva han debilitado esos argumentos, una posición que incluso terminó reconociendo el propio Ministro de Empleo y Trabajo durante el conflicto.
La huelga también puso de manifiesto la necesidad de ampliar el sistema de Tarifas Seguras (Safe Rates). Aunque este sistema garantiza estándares mínimos de remuneración para algunos camioneros autónomos, todavía no se aplica al sector minorista. Si los conductores de CU hubieran estado cubiertos por este sistema, probablemente no habrían tenido que recurrir a la huelga.
Solidaridad internacional con la huelga
Tras la muerte de Seo Gwang-seok, la huelga se transformó en una movilización nacional y continuó con declaraciones de apoyo de más de veinte sindicatos internacionales.
Alrededor de 10.000 trabajadores participaron en el acto organizado por el sindicato, donde también se difundieron mensajes en video enviados desde diferentes partes del mundo. Estos mensajes volvieron a proyectarse durante un acto conmemorativo realizado el 2 de mayo.
Entre ellos estuvieron los enviados desde Turquía por Sedat Durel en representación del sindicato TÜMTİS, así como los mensajes de Juan Carlos Giordano, diputado argentino de Izquierda Socialista (IS) en el Frente de Izquierda (FIT-U) en nombre de la UIT-CI, y de Rubén Darío Sobrero, dirigente del sindicato ferroviario, seccional Oeste de Argentina.

La respuesta de TruckSol frente a todos estos ataques fue extremadamente firme y eficaz: se bloquearon los centros logísticos de CU BGF en Jinju, Jincheon y Wonju.
Los días 26 y 27 de abril, KPTU realizó conferencias de prensa y, el 28 de abril, la Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU) organizó movilizaciones masivas en Seúl y Jinju.
Los días 28 y 29 de abril también se organizó una caravana de dos días junto a repartidores de comida por aplicación, que recorrió el trayecto desde el Ministerio de Trabajo hasta el Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte, luego al sitio de resistencia de CU BGF en Jincheon y finalmente a la Oficina Presidencial.
El eje central de todas estas acciones fue más allá de las reivindicaciones específicas de la huelga de CU BGF y se centró, en nombre del mártir Seo, en el reconocimiento de los derechos laborales fundamentales de los trabajadores autónomos y de plataformas, así como en la ampliación del sistema de Tarifas Seguras.
La huelga triunfó y el sindicato fue reconocido
Como resultado de esta poderosa lucha, las victorias llegaron una tras otra. El 30 de abril se alcanzó un acuerdo para mejorar los salarios y las condiciones laborales de los conductores de CU BGF. También se obtuvo una disculpa oficial y una compensación por la muerte de Seo Gwang-seok.
A estas conquistas se sumó el rechazo definitivo de otro ataque: frente a la afirmación de BGF de que TruckSol no era un sindicato legal —lo que habría fortalecido la posición de otras empresas—, la Comisión de Relaciones Laborales de Seúl resolvió un caso contra otras compañías de distribución de una manera que, en los hechos, reconoció la legitimidad de TruckSol como división afiliada de un sindicato legalmente registrado.
Tras la victoria, el sindicato envió el siguiente mensaje a las organizaciones sindicales que expresaron su solidaridad internacional:
“Gracias una vez más por su solidaridad. Aunque esta victoria nació de una tragedia, debe ser compartida por todos y servir como base para construir nuestra lucha por derechos y estándares para todos los trabajadores, independientemente de su situación laboral.”
La lucha en Corea vuelve a revelar una realidad crucial para la lucha de clases a nivel mundial. La clase trabajadora coreana ha resistido y vencido recientemente en condiciones extraordinarias y ahora ha proporcionado además un importante ejemplo de lucha contra uno de los modelos laborales más agresivos impulsados por las corporaciones multinacionales: el modelo del “trabajo autónomo”.
Como Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI), saludamos una vez más la lucha heroica de los sindicatos y de sus afiliados que combaten por el derecho a organizarse y a vivir con dignidad. Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que el nombre de Seo Gwang-seok sea conocido no solo en Corea del Sur, sino también por los trabajadores que luchan contra la precarización en todo el mundo. En adelante, seguiremos acompañando a los sindicatos combativos de Corea del Sur en su resistencia contra las corporaciones, con todos los medios a nuestra disposición.

































