Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista sección argentina de la UIT-CI
18/06/2026. Entre el 15 y el 17 de junio se realizó en la turística ciudad de Évian-les-Bains, Francia, la 52º reunión Cumbre del G7. Allí, los jefes de estado de las 7 potencias económicas se reunieron para debatir la crítica situación mundial y fue escenario para que Trump firmara el memorándum con Irán con el que sale derrotado de la guerra que, junto a Israel, comenzó el pasado 28 de febrero.
El telón de fondo de reuniones fueron las movilizaciones que se desarrollaron en Ginebra, donde, a pesar de que el parlamento local haya buscado prohibirlas y el despliegue de 13.000 policías en la ciudad anfitriona (que se encuentra a solo 60km de Ginebra) haya reprimido las acciones; la movilización reunió a decenas de miles de personas para expresar la rabia y la indignación.
Una gran movilización sacudió Ginebra
El domingo 14 de junio, en la ciudad de Ginebra, Suiza, se realizó una importante movilización impulsada -entre otras organizaciones- por la coalición “No G7”. En ella, más de 50.000 personas se movilizaron con una policromática y diversa agenda de reclamos globales. Algunas de las demandas expresadas fueron el rechazo a la guerra contra Irán, la solidaridad con Palestina y el repudio al crecimiento de la ultraderecha que busca – con Trump a la cabeza – liquidar los derechos democráticos. También se rechazó a la criminalización sobre la población migrante, que días antes se materializó con la aprobación de un nuevo reglamento en el Parlamento Europeo para crear centros de deportaciones en terceros países; entre otros reclamos se destacaron los los bajos salarios, la destrucción de las jubilaciones, el aumento de alquileres, y la defensa del ambiente y los derechos de las mujeres y disidencias.
La movilización en Ginebra denunció de manera categórica el genocidio que Israel perpetra sobre Gaza y Palestina y se responsabilizó a los jefes de estado reunidos en el G7 de ser quienes sostienen la maquinaria de impunidad y complicidad con la que Israel ha asesinado a mas de 75.000 personas. Esta complicidad facilitó que, desde el 2023, Israel extendió su ocupación a más de 1.000 kilómetros cuadrados extras en Gaza, Líbano y Siria. En ese marco, la Flotilla Global Sumud participó activamente de la jornada y realizó una navegación con decenas de embarcaciones y mas de 100 activistas en el lago Lemán, en cuyas márgenes se encuentra la ciudad anfitriona Évian-les-Bains, para exigir a las potencias reunidas el fin de los acuerdos con Israel, el embargo de armas y el fin de la cooperación militar.
Las autoridades reunidas en el G7 han sido identificadas como las responsables de la crisis social. La ONG internacional OXFAM denunció que, mientras los milmillonarios del sector energético del G7 se embolsan 300 millones de dólares al día desde el inicio de la guerra ilícita de EEUU e Israel contra Irán, ejecutaron en simultaneo la mayor reducción de la ayuda oficial al desarrollo de su historia. El G7 recortó la ayuda a los países más pobres del mundo en 48.000 millones de dólares entre 2024 y 2025, una suma que equivale al crecimiento de la riqueza conjunta de los milmillonarios del G7 en solo 11 días.
Los reclamos contra la destrucción del ambiente también dijeron presente en las movilizaciones. Tal cual acordaron en una reunión de naciones del G7 realizada a fines de abril, la agenda climática fue expulsada de la agenda oficial para evitar polarizar con las posiciones negacionistas de Donald Trump.
Crece la lucha contra Trump y sus aliados
La realización de las movilizaciones en Ginebra y Francia no son un elemento aislado. Expresan el rechazo creciente de millones de personas contra la política de Donald Trump y sus gobiernos cómplices, la solidaridad con el pueblo palestino y un rechazo a las políticas de austeridad con las que la Unión Europea recorta derechos sociales para perfeccionar la maquinaria represiva y belicista.
Europa vive también un crecimiento de las luchas obreras y populares y las huelgas se han efectivizado en diversos países. Según informes, el 2025 será el año con más huelgas en el conjunto de la UE desde 1991 y solo en el primer trimestre de 2026, en Portugal se han realizado 234 huelgas, en Italia 190, en España 108 y en Francia 105. En Estados Unidos en Movimiento No Kings enfrenta a Trump y ha desarrollado las movilizaciones más nutridas y extendidas de la historia. El movimiento en solidaridad con Palestina ha provocado fuertes rupturas de masas con Israel imponiendo un aislamiento sin precedentes de Netanyahu. En Albania, masivas movilizaciones enfrentan al gobierno rechazando la entrega de su territorio a los negociados inmobiliarios de la familia Trump. En Chile importantes movilizaciones estudiantiles enfrenan a los gobiernos de Kast. En Bolivia una rebelión obrera y campesina exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Las movilizaciones contra el G7 son parte de este ascenso mundial que, con movilizaciones, huelgas y luchas enfrenta los planes de ajuste y busca una alternativa al hambre y la desigualdad, la represión y destrucción ambiental que busca imponer la contra ofensiva imperialista de Trump y sus gobiernos aliados capitalistas.

































