Por Ezequiel Peressini, dirigente de Izquierda Socialista sección argentina de la UIT-CI
24/06/2026. Luego de permanecer 30 días secuestrados en Libia este, las 10 compañeras y compañeros del convoy terrestre de la Flotilla Global Sumud (FGS), han sido liberados. El pasado 24 de mayo fueron detenidos en el puesto de control denominado 5+5 en la localidad de Sirte y trasladados a la ciudad de Bengasi. Allí fueron detenidos y tomados como rehenes por parte de las Fuerzas Armadas Árabes Libias (LAAF) comandadas por el mercenario militar Jalifa Hafter.
Las y los compañeros buscaban romper el cerco criminal con el cual Israel utiliza el hambre como un método de guerra contra la población Palestina en Gaza. Su objetivo era abrir el paso de Rafah, en las fronteras con Egipto, que permanece cerrado, impidiendo el ingreso suficiente de alimentos, medicinas y la ayuda humanitaria que se descompone en camiones varados en las fronteras.
Las 10 personas formaban parte de una delegación de negociación con las autoridades libias y fueron detenidas, secuestradas, trasladadas forzosamente a centros ilegales de detención y las autoridades negaron el contacto con familiares y abogados y las mantuvieron incomunicadas. Además, la Flotilla Global Sumud denunció que, otro voluntario tunecino fue secuestrado por la inteligencia libia cuando regresaba a su casa en Túnez el 19 de mayo, y desapareció forzosamente durante 19 días, antes de ser liberado el 7 de junio.
La detención de las y los voluntarios del Convoy terrestre no es un hecho aislado, es una expresión mas de la maquinaria de impunidad que Israel ha montado para defender el bloqueo y sostener el genocidio sobre Gaza y el territorio histórico de Palestina. Este secuestro se enmarca en las interceptaciones de las embarcaciones y las y los participantes de las Flotilla Global Sumud que navegaban el mediterráneo y fueron violetamente secuestrados en Creta-Grecia y Chipre. La FGS ha afirmado que las Fuerzas Armadas Árabes Libias (LAAF) actuaron de manera coordinada y bajo mandato de la dictadura de Al Sisi que gobierna Egipto, para impedir la llegada del Convoy.
La libertad de las y los 10 compañeros en secuestrados en Libia es un triunfo de la movilización, de las concentraciones realizadas en diversas cancillerías y de la lucha del movimiento global en apoyo a Palestina. Si bien Israel y sus secuaces cómplices han impedido la llegada de la Flotilla y el Convoy terrestre, no han derrotado al movimiento mundial en solidaridad con Palestina, ni mucho menos a la resistencia. Netanyahu e Israel se encuentra cada vez más aislado producto de la creciente ruptura de millones con Israel y recibe de lleno la derrota de Trump en Irán. Desde la Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) celebramos la libertad de las y los compañeros y nos disponemos, junto al movimiento global en apoyo a Palestina, a sostener las movilizaciones por una Palestina libre del río al mar.
































