Por Prensa UIT-CI
18/5/2026. Reproducimos la declaración del Partido de los Trabajadores de Bolivia y desde la UIT-CI rechazamos la represión del gobierno de Rodrigo Paz y llamamos a la más amplia solidaridad con el pueblo trabajador de Bolivia por sus demandas
En menos de 200 días de gobierno, Paz y su amplia coalición derechista, agotaron la paciencia del pueblo boliviano, que, en las fábricas, campos, mercados, plazas, transporte público, oficinas, universidades, colegios, etc., dice: ¡Basta!, ¡Fuera Paz!
La política antipopular del gobierno derechista, no solo no resolvió los problemas del país, sino que día a día los viene empeorando, como es evidente en el caso de la gasolina, donde además del gasolinazo, el gobierno de los empresarios entrega gasolina basura a la población.
Ley 1720
Y con la ley 1720, que ahora se vio obligado a abrogar por las poderosas movilizaciones campesinas indígenas apoyadas por la COB y otras organizaciones, pero intenta imponer otra igual, quiere despojar de las tierras a campesinos e indígenas en todo el país.
Los oligarcas del agronegocio en oriente del país, son en gran parte extranjeros o hijos de extranjeros que se adueñaron de las tierras, que hoy ni pagan impuestos y algunos de ellos tienen decenas de miles de hectáreas. Se llevan la producción, con trabajadores campesinos sometidos, se llevan los dólares que ganan y fueron los que organizaron el incendio de 10.000 hectáreas de bosques, el 10% del país. Crearon así un desastre climático con disminución de lluvias en todo el país.
Gobierno carente de legitimidad
Paz ganó las elecciones prometiendo no aplicar el programa de ajuste brutal de Tuto Quiroga y los demás derechistas, pero una vez en el gobierno pasó a aplicar a rajatabla la política de Tuto y compañía. Es uno de los peores gobiernos de la historia del país, que cada día nos sorprende con un nuevo atentado contra los intereses de los trabajadores y del país en conjunto, como el reciente convenio con EEUU para entregarle las “tierras raras” bolivianas.
Es por esto que no podemos aguantar más a este gobierno y es necesario echarlo, ¡Abajo el gobierno de Paz y su coalición derechista!
El parlamento, la justicia y el tribunal electoral sumidos en la politiquería, el descrédito y la corrupción La coalición derechista de gobierno que actúa como una banda de levantamanos en el parlamento para aprobar las leyes que le dictan la oligarquía terrateniente y las transnacionales, vulnerando incluso la Constitución, hecho por el cual debieran ser procesados por incumplimiento de deberes. Esto hace que el parlamento no cumpla ninguna función social, pues es la población con sus propias organizaciones quienes están fiscalizando e impidiendo los abusos del gobierno.
El poder judicial que viene en la mira desde los anteriores gobiernos, en el último año demostró su carácter totalmente sumiso y funcional al gobierno de turno.
El llamado “poder electoral” es más de la misma politiquería y corrupción. Se evidenció de la forma más flagrante en las elecciones subnacionales, donde inhabilitaron el mismo día de las elecciones a un candidato con posibilidades de ganar en El Alto; y lo peor, el golpe en la gobernación de La Paz, donde el tribunal electoral impuso a Revilla, candidato de Paz, saltándose la segunda vuelta, violando su propia ley, y vulnerando los derechos democráticos de todo el departamento.
En la campaña presidencial, el vicepresidente Lara prometió ser la garantía de que Paz no haría lo que justamente está haciendo. No cumplió. Paz golpeó y prácticamente disolvió la vicepresidencia, quitándole incluso su presupuesto, vulnerando la Constitución.
¡Elecciones libre ya!
Es necesario sacar al actual gobierno corrupto y vendepatria, es un sentir que se va generalizando cada día más. Y surge la discusión de quien gobernaría e incluso el problema electoral. La evidente corrupción y manipulación de las elecciones por parte del mismo poder electoral, además del gobierno de turno, los deja inhabilitados para poder llevar adelante un proceso democrático. Es por esto que es necesario plantear unas elecciones libres, sin los requisitos antidemocráticos que exige la ley electoral, que en los hechos derivan en que la aprobación de una sigla debe tener el aval ya sea del gobierno de turno, el tribunal, o ambos. Se deben plantear elecciones libres, donde todo ciudadano boliviano, cumpliendo los mínimos requisitos, puede ser candidato, sin obstrucciones de ningún tipo. Este planteó democrático elemental, está proscrito por el actual régimen antidemocrático en el país.
Pero además de esto, el descalabró institucional que vive el país y que este gobierno de los empresarios lo viene profundizando, donde ni la vicepresidencia, ni el parlamento, ni el poder judicial y menos el poder electoral, gozan de alguna credibilidad y tampoco legitimidad. La vía de “sucesión constitucional” con la que abortaron procesos insurreccionales anteriores, está cerrada en la actual situación, pues no tiene respaldo social y solo expresarían más variantes de la misma politiquería y corrupción.
¡Conformación de un gobierno transitorio a la cabeza de la COB!
Frente a esta situación, y por la emergencia nacional ocasionada por el desgobierno derechista, es necesaria la conformación de un gobierno transitorio que pueda reorganizar el abastecimiento fundamental del país (combustible), y garantizar las libertades democráticas y el respeto a los derechos laborales y la tierra y territorio para campesinos y pueblo originarios y terminar con los oligarcas del agronegocio.
La COB, que ahora, renace luego de haber sufrido la peor dirigencia de su historia con Huarachi quien estuvo a punto de destruirla. Aún es necesaria una mayor apertura democrática dentro de la COB y la integración en su seno de muchas y muchos trabajadores precarizados, así como la articulación con otros sectores del pueblo trabajador, campesino e indígena. Pero la COB demostró en la lucha por la abrogación de la ley 1720, que aún es la entidad matriz de los trabajadores del país y que puede centralizar las luchas no solo de sus afiliados, sino de todos los trabajadores, explotados y oprimidos del país, tanto del campo como de la ciudad.
Por esto mismo, para garantizar la estabilidad del país y en este caso, una convocatoria a elecciones democráticas y libres, la COB, como mayor instancia de deliberación popular nacional, es la llamada a poner en pie un gobierno transitorio del pueblo trabajador que salve al país.
Llamamos a la unidad de organizaciones populares, de trabajadores, campesinos e indígenas para esta lucha fundamental para nuestro pueblo.
16 de mayo de 2026

































