Por Miguel Lamas, dirigente de la UIT-CI
9/4/2026. El Parlamento israelí aprobó recientemente una ley que permite imponer la pena de muerte por horca para presos palestinos “condenados por ataques mortales” que se consideren actos de “terrorismo” o sólo por intención de “rechazar el estado de Israel”. Esto significa que cualquiera de los 12 mil palestinos ahora presos en Israel o miles que pueden ser detenidos en Gaza o Cisjordania, pueden ser “legalmente” asesinados. Y esto significa continuar e intensificar el genocidio.
Anuncian esto después de haber asesinado a más de 70 mil palestinos, incluidos más de 20 mil niñas y niños, en Gaza desde octubre del 2023. Y después de casi 80 años, desde 1948, de la fundación de Israel como Estado sionista invasor de Palestina, donde sistemáticamente se asesinaron palestinos y fueron expulsados de sus tierras y confinados en Cisjordania y Gaza, que son sólo el 22% de la Palestina anterior. Son décadas de masacre y expulsión de sus territorios a pesar que Gaza y Cisjordania, supuestamente, iban a componer el nuevo Estado Palestino.
Esta ley genocida que acaban de aprobar se aplicará específicamente a las y los palestinos y por supuesto, no se aplicaría a los militares y también civiles sionistas que hace muchas décadas asesinan palestinos.
El tramposo “plan de paz”
El supuesto “plan de paz” para Gaza, anunciado por Trump en octubre del 2025, que obligaba a las y los palestinos que liberaran a los pocos militares sionistas que tenían presos por invadirlos, hoy no se está cumpliendo en absoluto. Gaza continúa ocupada en un 50% de su territorio y siguen los ataques y matanzas. También se mantienen los bloqueos en la franja de Gaza que impide el ingreso de alimentos y medicamentos entre otros insumos de primera necesidad.
Es decir, ese plan de paz fue un fraude de Trump, aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, integrado por quince países que designaron al propio Trump para dirigir ese falso “plan de paz”. El Consejo de Seguridad tiene cinco miembros permanentes con poder de veto de cualquier votación. Esos cinco miembros son Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Rusia y China. Y cuando se votó aprobando el falso “plan de paz” de Trump, fueron trece votos a favor y dos abstenciones que fueron Rusia y China. Si cualquiera de ambos estados votaba en contra, se hubiera anulado esa resolución. Por eso Rusia y China también son cómplices.
Después de más de cinco meses de ese “plan de paz”, siguieron asesinando centenares de personas en Gaza, además aumentaron la ocupación en Cisjordania, el otro territorio palestino. Y ahora también están atacando a Irán, con enorme violencia y asesinatos en el sur de Líbano, el otro país fronterizo con Israel, destruyendo decenas de miles de viviendas y expulsando de sus casas y pueblos a 600 mil habitantes.
Por Palestina libre del río al mar
Esta consigna histórica del pueblo palestino, para recuperar su país, hoy es más vigente que nunca. Significa recuperar todo el territorio Palestino y terminar con el Estado sionista genocida de Israel.
Mientras tanto, el reclamo inmediato del pueblo palestino es terminar con el genocidio y que los invasores sionistas a Gaza y Cisjordania se retiren de sus territorios. En Cisjordania hoy ya hay más de 700 mil colonos sionistas. Pero más allá de que la lucha pueda lograr un retiro parcial momentáneo de Israel, el estado sionista fue fundado por el imperialismo para colonizar la región y saquear sus riquezas, en primer lugar, el petróleo. Los sionistas son instrumento del imperialismo y van a seguir atacando a Gaza y Cisjordania y a los países árabes vecinos. El acuerdo de los “dos estados” firmado por los sionistas y la Al Fatah, que dirige la Autoridad Nacional Palestina, hace 33 años, jamás fue cumplido por Israel pese a que dejaba a los palestinos en Gaza y Cisjordania, en el 22% de su territorio histórico. Por eso fue una traición de Al Fatah firmar ese acuerdo.
Por eso la lucha histórica por “Palestina libre del río al mar”, significa lograr un estado palestino único, laico, democrático y no racista para recuperar todo el territorio histórico palestino donde puedan convivir en paz y libertad palestinos y judios que así lo deseen. Es un objetivo básico para las y los palestinos y para los demás pueblos árabes de la región.
Con una gran solidaridad popular mundial con el pueblo palestino, en julio del año pasado se realizó en Viena el Primer Congreso internacional antisionista judío, que declaró “A las atrocidades que cometen, decimos firmemente ¡No en nuestro nombre! ¡Estamos dedicados a acabar con el sionismo y estamos dedicados a la descolonización de Palestina con nuestros socios palestinos! […] para liberar a Palestina y construir una sociedad justa e igualitaria”.
Repudiando el nuevo ataque genocida que significa la aplicación de la “pena de muerte” para palestinos y mantenemos el llamado a continuar manifestando una gran solidaridad mundial.

































