Por Ezequiel Peressini – Dirigente de Izquierda Socialista y coordinador de la Flotilla Global Sumud Argentina
28/10/2026. Luego de dos años de grandes movilizaciones y organización, el movimiento estudiantil junto a la clase trabajadora derrotó al gobierno de Aleksandar Vucic – ultra conservador aliado de Trump y a la vez de Putin del Partido Progresista Serbio (SNS) – tras 14 años en el poder al ganar las elecciones en un proceso político sin precedentes. La Lista de Estudiantes, surgida democráticamente desde las bases de un largo y profundo conflicto, se impuso sobre el partido gobernante con el 52,6% de los votos obteniendo una mayoría de 140 diputados, sobre 104 del gobierno, en un parlamento de 250 miembros por lo que podrá conformar gobierno y designar al primer ministro.
Los orígenes del conflicto y las masivas movilizaciones
En noviembre de 2024, el techo de la estación de trenes de Novi Sad (la segunda ciudad más importante de Serbia) se desplomó sobre cientos de personas, matando a dieciséis de ellas. La estación había sido remodelada poco tiempo antes por un conglomerado de empresas chinas. El derrumbe y las muertes desató la bronca contra todo el gobierno, quienes fueron acusados de corrupción.
Muy cerca de la estación se encuentra la Facultad de Artes. Allí, las y los estudiantes convocaron a una movilización el día 22 de noviembre, la que fue brutalmente reprimida por la policía y grupos de choque del partido de gobierno. La bronca contra la represión y el autoritarismo extendió la movilización como reguero de pólvora. Solo 24 horas después, el 74% de las universidades fueron ocupadas.
Las acciones de protesta se extendieron a 58 ciudades y durante marzo de 2025 las movilizaciones superaron las 350.000 personas, poniendo en marcha una masiva rebelión; la más importante desde las protestas de 1992 contra Milosevic y la posterior disolución de Yugoslavia.
Se constituyeron organismos de dirección democráticos donde los representantes, los programas y las acciones eran resueltos en asamblea. Las demandas iniciales fueron la publicación de toda la documentación de la inversión en la estación de trenes Novi Sad. libertad y absolución de todos las personas detenidas en la represión y aumento del 20% del presupuesto universitario.
El 24 de enero, las asambleas estudiantiles convocaron a una huelga general, la que fue acatada por algunas organizaciones sindicales, como trabajadores del transporte y sindicatos de farmacia que protestaron contra la privatización. Los docentes de niveles primarios y secundarios, construyeron la nueva “Asociación de Escuelas en Huelga” para salir a luchar. Hasta el tenista Djokovich se pronunció en apoyo a la protesta.
Los primeros triunfos de la movilización comenzaron a golpear al gobierno desde principios de 2025. El 28 de enero dimitió el primer ministro Milos Vucevic. El alcalde de Novi Sad y otros altos funcionarios fueron investigados por la represión y actos de corrupción. El ministro de construcción, Goran Vesic, fue detenido y luego liberado.
El gobierno cedió y publicó todo lo relacionado con la estación Novi Sad. Otorgó un 20% de aumento presupuestario a las universidades y entregó una partida extraordinaria para el aumento salarial docente y la ampliación de la participación de los docentes en los órganos de co-gobierno universitario que pasan del 55 al 60%.
A pesar de que el gobierno buscó instrumentalizar estas importantes conquistas parciales para desactivar las movilizaciones, no lo logró. El proceso político tomó una envergadura sin precedentes y la rebelión fue imparable al combinar diversos reclamos, como el rechazo a las privatizaciones y la defensa de la salud y la educación. También se tomaron reclamos ambientales como la necesidad de sostener la paralización del proyecto minero en manos de la multinacional saqueadora “Río Tinto” que busca extraer litio en el valle de Jadar.
La rebelión continuó y – a pesar de las amenazas y la represión del gobierno que llamaba a los manifestantes como golpistas y agentes extranjeros- conquistó la renuncia del presidente Aleksandar Vucic el 27 de septiembre de 2026 obligándolo a convocar a elecciones anticipadas para el 25 de octubre, un año antes de los previsto.
La Lista de Estudiantes impone una derrota sobre Vucic y el desplome de los partidos políticos tradicionales
La renuncia de Vucic abrió un vacío político. La presentación y triunfo de la Lista de Estudiantes golpeó al conjunto del régimen serbio, sus instituciones y sus partidos políticos tradicionales.
Ninguno de los partidos del régimen serbio pudo llenar el vacío. El Partido Progresista Serbio (SNS) de Vucic perdió las elecciones en manos de una lista constituida en solo semanas, sin figuras políticas de trayectoria y organizada democráticamente. El ex aliado de Vucic, el Partido Socialista de Serbia (SPS), desapareció de la escena. Ninguno de los partidos políticos que compitió en elecciones anteriores participó de las elecciones (solo lo hicieron unos pequeños partidos étnicos) y cedieron a la exigencia de las y los estudiantes para levantar sus listas.
La Lista de Estudiantes, ahora con mayoría parlamentaria y figuras prestigiosas como su principal candidato; el médico cardiólogo y profesor de la facultad de Medicina Ilija Srdanovi o el reconocido basquetbolista Dejan Bodrioga, podrán formar el nuevo gobierno para llevar adelante su programa.
El programa de 11 puntos se encuentra centrado en demandas democráticas y sociales como la autonomía para las investigaciones anticorrupción, la independencia de los medios de comunicación, la auditoría de todas las obras públicas, y una mayor inversión para la educación, la salud y las condiciones laborales del pueblo serbio. Por la heterogeneidad de la Lista, han quedado fuera del programa cuestiones centrales como la adhesión a la Unión Europea, las relaciones con Rusia y la independencia de Kosovo.
El impacto del triunfo ya se hace sentir, periodistas de los canales públicos de televisión han pedido disculpas por años de desinformación, los trabajadores de prensa conquistaron la renuncia del director de la Red de Televisión Serbia, en las oficinas públicas se comienzan a retirar los retratos de Vucic. El debate para conquistar las demandas de la movilización comienza a transformarse en concreto, además de urgentes.
En medio del creciente ascenso de la juventud en todo el continente europeo, la proximidad con otras rebeliones en los Balcanes como en Albania; el triunfo colosal de la juventud y el pueblo trabajador de Serbia deja de ser un hecho aislado. Se presenta como un ejemplo que abrirá nuevos desafíos para las y los luchadores que en todo el mundo enfrentan a los gobiernos capitalistas, a sus recortes y su represión. Para ello, sostener la movilización y la organización democrática e independiente de los grandes capitalistas socios de la corrupción del régimen (que buscará reconstituirse), serán elementos fundamentales para avanzar hacia la victoria definitiva.
































