Por Sedat Durel, dirigente del IDP sección de la UIT-CI en Turquía
30/10/2026. Como resultado de las grandes movilizaciones que llevan dos años desarrollándose en Serbia, el gobierno de Vučić sufrió una dura derrota electoral. En las elecciones anteriores, celebradas en 2023, la alianza de Vučić había obtenido el 46,75 % de los votos, mientras que la fuerza opositora más cercana apenas había alcanzado el 23,66 %. En las elecciones del 25 de octubre, en cambio, la Lista Estudiantil obtuvo el 52,65 %, mientras que Vučić se quedó en el 39,22 %. Si tenemos en cuenta que Vučić utilizó todos los recursos del poder a su disposición, cabe pensar que los resultados reales son aún más contundentes.
La histórica victoria electoral en Serbia no significó el fin de las movilizaciones de masas. Hoy, mientras el pueblo serbio se prepara de forma masiva para identificar a los funcionarios estatales corruptos e implicados en delitos, también se ocupa de limpiar los parques ocupados por los partidarios de Vučić y de borrar las consignas de odio con las que estos cubrieron las paredes.
Se espera que se forme un nuevo gobierno dentro de los 30 días posteriores al anuncio de los resultados electorales definitivos, y la Lista Estudiantil dispone de una mayoría suficiente para formarlo por sí sola.
La primera victoria fue contra la oposición tradicional
En Serbia, las masas llevaban mucho tiempo en pie contra su régimen corrupto y represivo. En este sentido, se encontraban en una situación muy similar a la del resto del mundo. Sin embargo, hay un rasgo que distingue a Serbia: la movilización no solo derrotó al gobierno, sino que también se deshizo de la oposición tradicional del régimen y le impidió formar parte de la nueva etapa.
A lo largo de 2026, los estudiantes elaboraron sus propias listas electorales en todo el país a través de las asambleas universitarias y de los zborovi, una especie de asambleas populares locales. Se concedió a las organizaciones universitarias el derecho de veto sobre las candidaturas controvertidas. Finalmente, se conformó una lista de 250 personas, compuesta mayoritariamente por especialistas, de las cuales dos tercios tienen un doctorado. La presión generada por esta extraordinaria capacidad organizativa de las masas llevó a numerosos partidos de oposición a renunciar a participar en las elecciones y anunciar su apoyo a la lista estudiantil.
En Serbia, la movilización de masas obtuvo su primera victoria frente a los partidos de oposición, antes de derrotar al gobierno. Por lo que muestran los resultados electorales, la superioridad numérica que logró también permitió apartar de la alianza de Vučić a otros sectores sociales cuyo apoyo este había conseguido de una forma u otra. Además de la población serbia, Vučić podía contar con el respaldo de la población húngara y bosníaca del país. Sin embargo, la movilización logró que una parte importante de estas poblaciones también se posicionara en su contra. Es decir, Vučić no solo perdió las elecciones, sino también a distintos sectores sociales cuyo apoyo había logrado mantener hasta ahora.
El programa de 11 puntos de la Lista Estudiantil y el plan de Vučić
Durante el proceso de movilización, la lista estudiantil publicó un programa de 11 puntos. Sus títulos son los siguientes:
- Independencia judicial
- Patrimonio ilícito y rendición de cuentas
- Transparencia y fiscalización de los recursos públicos
- Libertad de prensa
- Mérito en el sector público
- Igualdad de oportunidades en la educación
- Economía del conocimiento y producción nacional
- Estabilidad en el empleo
- Seguridad alimentaria
- Vivienda accesible
- Acceso a los servicios de salud
Podemos resumir brevemente estos 11 puntos de la siguiente manera: destitución y enjuiciamiento de los funcionarios corruptos; identificación y confiscación de las ganancias ilícitas obtenidas de las licitaciones realizadas por Vučić, especialmente en el sector de la construcción; recuperación de la educación y la salud como servicios públicos de calidad; modificaciones de la legislación laboral; desarticulación del lobby importador del sector agrícola y realización de una reforma agraria…
Aunque todo esto expresa las necesidades más urgentes del pueblo serbio, debido a la composición y la estructura de la lista no se han adoptado posiciones claras sobre otros problemas relacionados. Por ejemplo, ante una deuda externa total que equivale a más de la mitad del ingreso nacional, ¿qué se propondrá en lugar del plan de colaboración de Vučić con el imperialismo? ¿Se confiscarán únicamente las «ganancias ilícitas» de los corruptos o la totalidad de las fortunas que acumularon gracias a esa corrupción? ¿Qué posición se adoptará frente a los bancos? Más allá de reducir de dos años a uno el período de prueba laboral, ¿qué se hará respecto de los salarios y qué derechos se conquistarán para abrir el camino a los sindicatos independientes?
Todos estos seguirán siendo problemas que el pueblo serbio deberá afrontar a mediano plazo. Por otra parte, las relaciones de Serbia con la Unión Europea, la posición ante la independencia de Kosovo y las injusticias que sufre la población serbia de Kosovo, así como las relaciones con la República Srpska de Bosnia y Herzegovina, entre otras cuestiones, podrían convertirse en focos de crisis internacional a más corto plazo. Por ahora, podemos pensar que la única esperanza de Vučić y su equipo es volver a presentarse como un aliado fiel y confiable del imperialismo cuando estallen esas crisis.
La posición del imperialismo
En Serbia, el pueblo siente un legítimo orgullo por su victoria. Tampoco en las valoraciones hechas desde fuera deberían los problemas que acabamos de enumerar servir para menospreciar la enorme victoria conseguida en el país. Así como el pueblo serbio aprendió a derribar su régimen mafioso y a quitar de en medio a la inepta oposición del régimen, también aprenderá a resolver estos problemas y nos enseñará a hacerlo.
Ahora bien, ¿debemos advertir a las masas serbias sobre algunas cuestiones básicas, señalando que la injusticia social aumenta en la UE, que desde su creación la clase trabajadora ha sido cada vez más explotada y empobrecida, que allí también existe corrupción y que la UE solo se acuerda de la democracia cuando esta favorece las ganancias empresariales?
Las masas serbias han experimentado la hipocresía de los partidos burgueses europeos mejor que cualquiera de nosotros. Estos falsos demócratas consideraron a Vučić un socio legítimo y adecuado, a pesar de que hasta ayer era un abierto partidario de Putin. Ante todo, Vučić cumplía la función de puesto fronterizo de la UE contra los migrantes. Ya en 2024 se había firmado entre la UE y Vučić un acuerdo sobre el litio que contaminaría las fértiles tierras agrícolas de Serbia. Para la UE había otra cosa mucho más importante que la democracia en Serbia: ¡reducir la entrada de inversiones chinas y mantener al país como su semicolonia! Las demandas de democracia y justicia de la población serbia ni siquiera tuvieron una importancia secundaria para los falsos demócratas europeos. Por eso, la movilización de estos dos años tuvo muy poca cobertura en la prensa occidental o fue completamente ignorada. El pueblo serbio es más consciente de esta realidad que cualquiera de nosotros.
En la nueva etapa, mientras el imperialismo de la UE exija al nuevo gobierno lo que obtenía de Vučić, China también intentará ampliar sus posibilidades para mantener sus inversiones. Ningún polo imperialista, incluidos Estados Unidos y Rusia, dará el más mínimo paso para apoyar el bienestar que merece el pueblo serbio. Por su parte, Vučić, que hoy acepta rápidamente la derrota electoral y se pone la máscara de demócrata, esperará todo lo que pueda con la esperanza de demostrar, ante el primer tropiezo futuro, que es un aliado viable y duradero para el imperialismo.
Las posibilidades en Serbia
En Serbia todavía no se conoce la fecha en que se formará el nuevo gobierno, y el equipo de Vučić intentará ganar todo el tiempo posible para entrar en la nueva etapa con los menores riesgos y la menor cantidad de pruebas en su contra. Tampoco se ha publicado un calendario de acción sobre cómo se formará el gobierno y cómo se llevarán a la práctica las promesas.
Por otra parte, la pobreza que sufren las masas y los escándalos de corrupción no son exclusivos de Serbia. La crisis capitalista es tan profunda que la burguesía no encuentra en ninguna parte del mundo una vía de acumulación que parezca siquiera relativamente más humana. Todas las concesiones de la burguesía solo pueden arrancarse mediante grandes luchas de masas.
Lo que hace que las masas serbias se sientan más fuertes es no estar vinculadas a un partido. Vemos que han aprovechado esta situación de la mejor manera para derrotar a Vučić. Sin embargo, el proceso que se abre y el carácter pluriclasista de la Lista Estudiantil pueden convertir la ausencia de un partido de clase democrático y revolucionario, dotado de un programa correcto, en la mayor carencia de Serbia.
Tras las sangrientas guerras y separaciones de los años noventa, el pueblo trabajador de Serbia quizá se sienta unido por primera vez. La Lista Estudiantil reunió a personas de todos los sectores del país. Junto a algunas figuras de izquierda, también incluyó a figuras religiosas de derecha. La lista parece haber conseguido el apoyo mayoritario de casi todos los sectores, con la excepción de la población albanesa del país. Unirse contra un régimen convertido en una mafia y sumido en la corrupción fue la mayor fortaleza del pueblo serbio. De ahora en adelante, el pueblo trabajador serbio alberga la esperanza de alcanzar un futuro digno del ser humano encargando la resolución de los problemas a profesores expertos en sus respectivos campos.
También en Serbia las masas aprenden a través de su propia experiencia, como ha ocurrido hasta ahora en todo el mundo, y nos enseñan a nosotros. Las dificultades a las que se enfrentan pondrán al descubierto todas las contradicciones en el próximo período. La debacle de Vučić, que ha tenido que aceptar la derrota, constituye una importante conquista no solo para Serbia, sino también para las masas que luchan contra todos los regímenes represivos del mundo y contra todos sus representantes, incluidos Trump y Putin. Para Serbia, abre, por fin, grandes posibilidades de buscar cómo resolver sus problemas.
El carácter pluriclasista de la Lista Estudiantil será uno de los principales problemas que deberá afrontar. Como resultado del legado yugoslavo, los sindicatos están estrechamente entrelazados con el régimen. Esta situación y la debilidad de los sindicatos independientes dificultaron que la clase trabajadora se incorporara a la movilización con sus organizaciones y representantes. Sin embargo, no debemos olvidar que las revoluciones y sus vanguardias no surgen en las condiciones que imaginamos ni por encargo. Surgen de las luchas concretas existentes y de las movilizaciones de masas. ¡Apoyamos la movilización de masas en Serbia! ¡Apoyamos la expropiación de las fortunas de todas las personas implicadas en la corrupción y su gestión democrática! ¡Estamos junto al pueblo serbio en su lucha por recibir servicios de educación, salud y de todo tipo que sean públicos y de calidad! ¡Defendemos la libertad irrestricta de organización sindical para el desarrollo de un movimiento obrero independiente!
Hace ochenta años, sus abuelas y abuelos partisanos confiscaron los bienes de todos los que habían colaborado con el nazismo en su país y pasaron a una economía planificada. La Lista Estudiantil no tiene el objetivo de avanzar hacia una economía planificada y, además, incluye a numerosas personas que se opondrían directamente a esta idea. Sin embargo, esta movilización ha ampliado las posibilidades de construir un partido democrático que defienda un gobierno de los trabajadores y tenga como objetivo la independencia de clase.
Esta gran victoria, obtenida primero frente a la oposición del régimen y después frente a Vučić, puede pasar a la historia como un paso importante para volver a poner en práctica una economía planificada en Serbia, y además bajo una forma plenamente democrática.
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Cronología de dos años de movilización social en Serbia
El 1 de noviembre de 2024, se produjo un trágico accidente en la estación de tren de Novi Sad en el que murieron 16 personas. Las protestas que comenzaron tras el suceso pronto fueron más allá de la exigencia de que los responsables rindieran cuentas y se extendieron por todo el país.
El 22 de noviembre, después de que fueran atacados los estudiantes que protestaban frente a la Facultad de Artes Dramáticas de Belgrado, el estudiantado comenzó a boicotear las actividades de sus facultades. Los boicots se extendieron rápidamente a la Universidad de Belgrado y a las universidades de Novi Sad, Niš, Kragujevac y otras. A partir de ese momento, la movilización se convirtió en un gran movimiento estudiantil. Durante este proceso se crearon organizaciones locales en las universidades.
El 22 de diciembre, se celebró un acto multitudinario en la plaza Slavija de Belgrado, con la participación de más de 100.000 personas.
El 28 de enero de 2025, dimitió el primer ministro Miloš Vučević. Durante febrero y marzo, se sucedieron sin cesar manifestaciones con cientos de miles de participantes en Novi Sad, Kragujevac y Niš.
El 15 de marzo de 2025, se celebró un acto multitudinario en Belgrado. Con esta enorme concentración, cuya asistencia se estima en 300.000 personas, la movilización multiplicó incluso la participación masiva alcanzada en el año 2000, que permitió derrocar a Milošević. El impacto del acto no se limitó a una sola jornada. Los estudiantes comenzaron a establecer vínculos directos con la población local mediante marchas y recorridos en bicicleta por distintas regiones del país. Posteriormente, este proceso se amplió mediante distintas experiencias, dando lugar a la iniciativa «Un estudiante en cada localidad» y a los zborovi, es decir, las asambleas populares locales.
La protesta del 24 de marzo, en el aniversario de los bombardeos de la OTAN, puso de manifiesto que el régimen estaba podrido en todos sus aspectos. Esta vez, el centro de las manifestaciones fue la explanada frente al antiguo edificio del Estado Mayor yugoslavo (Generalštab). El inmueble, gravemente dañado durante los bombardeos de la OTAN de 1999 y declarado patrimonio cultural en 2005, fue destinado a un proyecto de hotel de lujo, viviendas y un complejo comercial de una empresa vinculada a Jared Kushner, yerno de Trump, después de que el régimen retirara su protección patrimonial en 2024. Los estudiantes y la población se opusieron a esta decisión. Cuando, pese a las protestas, el equipo de Vučić aprobó una legislación especial para la demolición y el nuevo proyecto, miles de personas rodearon el edificio del Estado Mayor yugoslavo el 11 de noviembre, formando un «muro humano». Estudiantes y ciudadanos declararon que no permitirían su demolición. Finalmente, el 16 de diciembre de 2025, la empresa vinculada a Kushner anunció su retirada del proyecto.
El 5 de mayo, los estudiantes exigieron por primera vez elecciones anticipadas.
El 9 de septiembre de 2026, Vučić anunció elecciones anticipadas.
El 10 de septiembre, los estudiantes iniciaron su campaña electoral durante una movilización en Novi Sad. El 14 de septiembre, se publicó la Lista Estudiantil. El 15 de septiembre, se reunieron las firmas necesarias para concurrir a las elecciones como alianza. Ante todas estas presiones, Vučić, que quería presentarse ante el mundo como un demócrata, dimitió de la presidencia el 28 de septiembre para participar en las elecciones como un ciudadano común.
Tras 14 años, el gobierno de Vučić, que ejercía una enorme presión sobre la prensa y utilizaba al máximo los recursos públicos, sufrió una dura derrota en las elecciones celebradas el 25 de octubre.
































