Por Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional
Contra la ultraderecha defendamos nuestro derecho a decidir
El movimiento feminista viene enfrentado los ataques de la ultraderecha mundial encabezada por Donald Trump que representa la reacción patriarcal y busca avanzar sobre los derechos ganados con la movilizacion. En particular su “batalla cultural” tiene al aborto legal y la educación sexual integral como uno de sus ejes programáticos, porque su proyecto político que busca profundizar las desigualdades y disciplinar nuestros cuerpos y nuestras vidas. Quieren que las mujeres y personas gestantes continuemos cargando en soledad con las tareas de cuidado, la maternidad forzada y las consecuencias de un sistema capitalista patriarcal que nos niega autonomía mientras sostiene privilegios para unos pocos. Pero no vamos a permitir dar ni un paso atrás.
Con la movilización, hemos logrado avances en la despenalización y legalización del aborto. En Argentina se logró la legalización en 2020, en México en 2023 se declaró la inconstitucionalidad de la prohibición del aborto para todo el territorio federal. En febrero de 2022 se consiguió la despenalización en Colombia. No vamos a retroceder y lo vamos a defender donde ganamos: en las calles. Tenemos la tarea de lograr que en todo el mundo las personas gestantes puedan acceder al aborto legal. Todavía existen países como Brasil, Nicaragua, El Salvador, República Dominicana, Haití, Malta, Andorra, Polonia, Marruecos, Venezuela, entre otros, en los que el aborto continúa siendo penalizado. En otros países, como en Turquía, aunque el aborto esté legalizado, las mujeres se enfrentan a obstáculos prácticos. Estamos hablando de que 700 millones de mujeres en edad reproductiva, continúan siendo víctimas de abortos inseguros y clandestinos. Por eso, la tarea de lograr el derecho a decidir sigue siendo una tarea central del movimiento feminista.
El Origen del 28S y la lucha por el derecho al aborto
En el quinto Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe (Eflac) de 1990 que se realizó en la localidad argentina de San Bernardo, se aprobó una declaración en la que se elegía el 28 de septiembre para confluir en acciones por la despenalización del aborto en América Latina y el Caribe. La fecha fue propuesta por las participantes brasileñas.
Desde aquella declaración en 1990 ha habido muchos cambios. Por ejemplo, hemos logrado la despenalización y la legalización (total o por causales) en la mayoría de los países latinoamericanos y del Caribe. Pero lejos de descansar en los logros obtenidos por la movilización, debemos mantenernos en estado de alerta y defender nuestras conquistas del avance de los gobiernos de derecha, la justicia burguesa y patriarcal y las iglesias que buscan quitarnos nuestros derechos.
Ni una paso atrás en nuestros derechos
En Argentina, Milei volvió a poner al feminismo y al aborto legal en la mira. Frente a empresarios, responsabilizó a los “pañuelitos verdes” por la caída de la natalidad y llegó a plantear que el país está pagando caro por el aborto legal. Su discurso deja al descubierto qué hay detrás de esta ofensiva: para la ultraderecha, nuestros cuerpos y nuestra capacidad reproductiva deben estar al servicio de sus intereses capitalistas. Pero las mujeres y personas gestantes no somos máquinas reproductivas y tenemos derecho a una maternidad deseada y no a una imposición. La baja de la natalidad no se explica por el aborto: tiene causas económicas y sociales, como la precarización laboral, la falta de vivienda, los bajos salarios y la sobrecarga de cuidados.
El genocidio contra el pueblo palestino también tiene un impacto sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. La destrucción deliberada o generalizada de infraestructura sanitaria, la falta de medicamentos e insumos, el desplazamiento forzado y la imposibilidad de acceder a atención ginecológica y obstétrica convierten el embarazo y el parto en situaciones de enorme riesgo. Las mujeres y niñas palestinas enfrentan condiciones que les impiden ejercer derechos básicos sobre sus propios cuerpos, mientras la violencia y el desplazamiento profundizan la violencia patriarcal. Desde nuestro feminismo socialista denunciamos que la violencia genocida también se expresa sobre los cuerpos y la capacidad reproductiva de las mujeres y personas gestantes, y exigimos el fin de la violencia, el acceso irrestricto a la salud sexual y reproductiva y una Palestina libre del Rio al Mar.
A esta situación debemos sumarle la anulación del fallo “Roe vs Wade” en Estados Unidos en 2022 al que recurrían muchas mujeres para poder abortar. Actualmente, la mitad de los Estados, tienen leyes regresivas que van desde el encarcelamiento a mujeres acusadas de abortar y a quienes colaboren con ellas, hasta limitaciones tan restrictivas que hacen inviable la práctica. Este debate forma parte de la campaña de las elecciones estadounidenses con el candidato Donald Trump haciendo proselitismo por la prohibición total del aborto.
En Venezuela sigue vigente el andamiaje legal de un Estado que criminaliza la protesta y restringe las libertades democráticas, replegando la lucha por la legalización y despenalización de aborto, situación que se ha agravado con el pacto entre el gobierno de Delcy Rodríguez y el imperialismo norteamericano del misógino Donald Trump. Hoy, más que nunca, la lucha en contra de la entrega de territorios y recursos se unifica a la lucha por la autonomía de nuestros cuerpos. Levantamos la voz de las mujeres más pobres que han sido privadas de libertad acusadas por homicidio para ocultar las cifras reales de persecución contra aquellas personas que interrumpen un embarazo, aún por causa accidental, mientras que hay presas políticas que son obligadas a abortar dentro de centros penitenciarios
Desde la UIT-CI, continuamos impulsando la movilización unitaria y permanente para conquistar la legalización del aborto y enfrentar los gobiernos que pretenden retirar este derecho donde fue ganado con la lucha en las calles. Este 28S debemos estar en las calles por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito en todo el mundo.
¡Basta de muertas y presas por abortar! ¡Por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito!
Separación de las iglesias y las instituciones religiosas del Estado.
Por educación sexual, laica, científica con perspectiva de género
28 de Septiembre de 2026
Unidad Internacional de Trabajadoras y Trabajadores – Cuarta Internacional

































