Declaración de la Corriente Socialista de Trabajadores (CST), sección de la UIT-CI en Brasil
7/10/2026. El resultado de las elecciones en Brasil, en su primera vuelta, mostró la magnitud del desafío que tendremos por delante. La extrema derecha demostró en las urnas su capacidad social y, apoyada por el imperialismo estadounidense gobernado por Donald Trump que ha intervenido constantemente en el continente y también en Brasil, registró un gran avance electoral.
Es innegable que la victoria de Flávio Bolsonaro (PL) en la primera vuelta sobre Lula (PT) y las fuertes votaciones de Nikolas Ferreira en Minas Gerais, convirtiéndose en el diputado federal más votado de la historia, de Lucas Pavanato en São Paulo, entre otros, plantean un inmenso desafío en nuestro país para las próximas semanas hacia la segunda vuelta.
Es importante decir que el programa de Flávio es un programa abiertamente reaccionario. Es el único candidato a presidente que recibió dinero del empresario Daniel Vorcaro, tiene numerosos casos de corrupción investigados y vínculos con las milicias de Río de Janeiro. Es uno de los golpistas de la intentona del 8 de enero, defiende la reducción de la edad de imputabilidad penal, ataca a las mujeres y defiende el retiro de derechos y las privatizaciones, y está en contra de terminar con la jornada laboral 6×1. Flávio ya dijo que quiere aplicar en Brasil el modelo económico aplicado por Milei en Argentina, que está llevando a las personas a la miseria. Además de eso, es aliado de Trump, tiene intenciones antidemocráticas, como amnistiar a Jair Bolsonaro y a los golpistas, y pretende entregar todas nuestras riquezas al imperialismo.
¿Cómo llegamos hasta aquí?
Es un hecho que, desde que asumió el poder, Lula gobernó en conciliación con la burguesía, mantuvo ministros que apoyaron la ocupación frente al Ejército, como José Múcio, y destinó fondos récord al Plan Safra, más de un billón de reales sumando los años de su mandato. Es decir, el agronegocio, que además de ser uno de los sectores vinculados a la intentona del 8 de enero, es partidario de la familia Bolsonaro y financia las campañas de la extrema derecha, se enriqueció aún más.
Desde el punto de vista ambiental, el gobierno promovió el avance de la minería, negoció la entrega de las tierras raras, intentó privatizar los ríos del norte del país, siendo derrotado por los pueblos indígenas, pero aprobó la explotación petrolera en la desembocadura del Amazonas.
Este gobierno también fue responsable del desmantelamiento de Correos, de otras empresas estatales y de otros sectores, recortó sistemáticamente fondos destinados a la educación, la salud y los programas sociales, además de no haber aprobado el fin de la jornada laboral 6×1 por haber preferido negociar con el “centro” y Davi Alcolumbre (presidente del Senado).
El resultado de toda la conciliación del gobierno petista fue la derrota por más de dos millones de votos frente a Flávio y la necesidad de dar vuelta el voto para ganar la segunda vuelta en Brasil, acción que ya estamos llevando adelante, porque derrotar a la extrema derecha es una tarea permanente.
¡La CST llama a movilizarse y a votar críticamente por el 13, contra Flávio Bolsonaro y Trump!
Nosotros, desde la CST, que estuvimos junto a la candidatura de Hertz Dias, del PSTU, en la primera vuelta, presentando un programa de la clase trabajadora y con independencia de clase respecto del gobierno de Lula, entendemos que existe la necesidad de movilizar y organizar con mucha fuerza la derrota de la extrema derecha en las elecciones. A pesar de todas nuestras diferencias con el gobierno, haremos campaña y llamamos a votar críticamente por Lula 13 para derrotar a Flávio Bolsonaro y Trump.
¡FBP y FPSM, UNE, UBES, CUT y CTB tienen que convocar a un nuevo EleNão!
Se han convocado varias asambleas y manifestaciones. Creemos que es necesario poner toda la fuerza en estas iniciativas y entendemos, además, que existe la necesidad de organizar la lucha para enterrar definitivamente a la ultraderecha. Defendemos la construcción de un nuevo EleNão. La CUT, la CTB, la UNE, la UBES, el Frente Brasil Popular y el Frente Pueblo Sin Miedo tienen que convocar a ocupar las calles. Las juventudes de España, Chile y Francia han dado un importante mensaje y una lección a los brasileños: solamente las calles y la movilización de los trabajadores, las trabajadoras y la juventud pueden derrotar a la extrema derecha reaccionaria.

































